guerra civil iraquí
Ataques terroristas y bombardeos bañan de sangre el domingo iraquí
domingo 23 de marzo de 2008, 10:33h
El quinto aniversario de la última intervención estadounidense en territorio iraquí parece haber recordado a los grupos insurgentes el odio hacia Occidente y el valor de morir matando. Desde la pasada semana se ha producido una intensa escalada de violencia, milicianos han multiplicado sus ataques y, como es habitual, población civil y fuerzas de seguridad, propias y ajenas, padecen los efectos de la guerra civil por la que Irak se desangra.
Al menos diez proyectiles de mortero han impactado contra la “zona verde" de Bagdad, aunque, a pesar de los destrozos ocasionados, no se ha producido ninguna víctima. Se trata, la “zona verde”, de una de las zonas más estrechamente vigiladas del país y que –dado que acoge las embajadas de EEUU y Gran Bretaña- cuenta con un mayor sistema de seguridad, ha vuelto a sufrir un ataque después del que precedió a la visita del vicepresidente norteamericano, Dick Cheney, la pasada semana, en el marco de su gira por Oriente Próximo. El ataque se produce una semana después de que la milicia del líder chií Moqtada Al Sadr rompiera el alto el fuego que duraba desde agosto, ya que el Ejército estadounidense lanzó atacó a algunos de sus miembros.
Es por esto por lo que algunos analistas atribuyen la cadena de atentados que ha sumido a Irak en un caos a esta milicia chií.
A las 7:00 de esta mañana ha tenido lugar una deflagración cuyo objetivo era un cuartel del Ejército iraquí en Al Haramat y en la que al menos 13 soldados iraquíes y 42 personas han resultado heridas se ha registrado a primera hora de la mañana, coincidiendo con la madrugada española, en la ciudad de Mosul, al norte de Irak.
Un día después de que fueran hallados tres cadáveres con señales de tortura y que presentaban impacto de balas fueron hallados, un suicida, que conducía un camión repleto de explosivos, ha irrumpido en el cuartel de Al Haramat, uno de los lugares donde la insurgencia suní es más activa, provocando importantes daños materiales en los edificios colindantes y causando heridas de diversa consideración a unos 25 soldados y varios civiles.
En segundo lugar, un grupo insurgente ha atacado a un jefe de un “consejo de salvación” suní (milicias de voluntarios que operan contra Al Qaeda en Irak), que ha salvado la vida a cambio de las de sus tres guardaespaldas. El atentado con coche bomba, que se ha producido en la provincia de Salahedín, al noroeste de Bagdad, ha provocado heridas a otras tres personas más e importantes daños materiales.
Asimismo, al menos siete personas murieron y otras 16 resultaron heridas por disparos de insurgentes en el sur de Bagdad. Las fuentes explicaron que un grupo de insurgentes que viajaba en tres coches disparó desde los vehículos de manera indiscriminada contra civiles en la zona de Saída, en el sur de Bagdad.
Sin embargo, la violencia no cede en una de las jornadas más violentas de los últimos tiempos en Irak. Más cohetes "katiusha" y la detonación de un nuevo artefacto explosivo han causado nuevas víctimas civiles. Varios proyectiles han impactado cerca de la plaza Ali Jilani y en el barrio de Al Karrada, los dos en el centro de Bagdad, causando la muerte a cinco civiles y heridas a más de quince. Y tres policías iraquíes han resultado heridos por el estallido de un artefacto explosivo al paso de su patrulla en el centro de Bagdad.
Otro de las deflagraciones perpetradas hoy en Irak ha tenido lugar en un barrio del noroeste de la capital en el que al menos deis personas han muerto y otras doce han resultado heridas tras estallar un coche bomba. El atentado, que tuvo lugar en las proximidades de una gasolinera ubicada en el área de Al Choola, causó la destrucción de varios vehículos y destrozos de consideración en edificios cercanos. Entre los heridos hay dos mujeres, indicaron las fuentes, que recordaron que el barrio de Al Choola es uno de los feudos de la milicia del "Ejército del Mahdi", encabezada por el clérigo radical chií Muqtada al Sadr.
Estados Unidos "limpia" Irak desde el aire
Doce personas, entre ellas niños y mujeres, de un pueblo en la provincia de Diyala, al noroeste de Bagdad, han muerto y otras cinco han resultado heridas por bombardeos de helicópteros estadounidenses. Aunque el ataque no ha sido confirmado por el Ejército estadounidense, por lo que tampoco han desvelado la motivación del mismo, el Ministerio de Interior iraquí ha asegurado que varios helicópteros estadounidenses han bombardeado a primera hora de la mañana distintas casas en un pueblo de la ciudad de Balad Ruz, 20 kilómetros al sureste de Baquba, capital de la provincia. Entre los muertos se encuentra un número indeterminado de niños y mujeres.
Más avanzada la mañana otro helicóptero estadounidense ha bombardeado varias casas de un barrio residencial matando a otro civil e hiriendo a otros seis.