www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Estrena este viernes [i]Morning Glory[/i]

Rachel McAdams: "Me enfrenté al rechazo y sigo haciéndolo"

jueves 20 de enero de 2011, 15:22h
Morning Glory es un homenaje a los profesionales de televisión que, día tras día, se dejan la piel para que, cuando cada mañana se encienda el piloto rojo de la cámara, la estrella de turno tenga todo un programa a sus pies. Es un tributo a esos equipos que luchan por adelantarse a la competencia y conseguir esa exclusiva que les haga diferentes. Diane Keaton es esa célebre presentadora que, de la noche a la mañana, tiene que compartir protagonismo en la presentación de su programa con Harrison Ford, un laureado reportero de informativos, cascarrabias y narcisista que asume de muy mal grado reciclar sus últimos años de vida profesional en un programa de mañana, que representa todo lo que él detesta: el cotilleo y los temas relacionados con las amas de casa. Para mediar entre ellos, sus vanidades, caprichos y envidias está Rachel McAdams, la verdadera protagonista de esta comedia que describe al detalle lo que se esconde detrás de un programa diario de televisión.
En Morning Glory tu personaje, Becky Fuller, es muy tenaz y estrafalario. ¿Cómo lo abordaste?
Cuando leí el guión, ella me gustó al instante. Becky era una especie de personaje disperso, bobalicón y un poco chiflado que se ocupa de todo. Está intentando mantener en marcha todo ese gran fiasco y quiere impedir que se desbarate totalmente, pero ella se está desbaratando del todo. Me gustó esa yuxtaposición. También me gustó el hecho de que fuera muy expresiva con sus sentimientos. Bueno, normalmente son los que salen en directo los que son muy expresivos con sus sentimientos, pero ella es una persona entre bastidores con una gran personalidad.

Becky tiene ambición para dar y tomar. ¿Te identificaste con eso en cuanto a tu carrera?
Totalmente. Ciertamente, con la sensación de conseguir probar algo que quieres de verdad y de saber que quieres que funcione. O con la sensación de que tienes que hacer que funcione o de que nunca vas a tener otra oportunidad. Creo que mucha gente empieza su carrera así. En primer lugar, hay que meter la cabeza, y una vez que lo has hecho, la cuestión es cómo mantenerlo. Nos presionamos mucho a nosotros mismos para conseguirlo, pero es imposible hacerlo todo el tiempo. Ya no hay posibilidad de fracasar.

¿Cuál consideras que fue tu primer gran éxito, el momento en el que pensaste que tenías todo controlado?
Sentí eso desde el primer trabajo que tuve en una serie infantil de televisión (The Famous Jett Jackson). Era un papel pequeño y fueron sólo tres días de trabajo, pero pensé: 'Ahora. Este es mi momento'. Tenía 21 o 22 años.

La madre de Becky en Morning Glory no se hace muchas ilusiones en cuanto a la carrera de su hija. ¿Tus padres siempre te apoyaron en tu objetivo de ser actriz?
Sí, siempre me apoyaron mucho, y tuve mucha suerte. Sin embargo, me acuerdo que cuando iba a la escuela, porque fui a una escuela de teatro, muchos padres no apoyaban a sus hijos. Siempre pensé que eran muy valientes por estar allí pagándose los gastos y sin el apoyo de sus familias. Lo que tiene la profesión de actor es que no es un trabajo fijo, y aún así es lo que te gusta y lo que persigues. Es difícil llegar a ese punto y preguntarte: ¿Cuándo dejarlo si las cosas no salen como tú quieres? ¿Cuándo dejar de hacer algo que te encanta, o si hay que hacerlo alguna vez? La respuesta es diferente para cada cual.

¿Crees que habrías podido llegar a abandonar?
Buena pregunta. Realmente no lo sé. Sí que me enfrenté al rechazo y aún sigo haciéndolo, pero no me hace querer salir corriendo (risas). Es una sensación desagradable, pero uno se recupera, se sacude el polvo y lo vuelve a intentar.

¿Eres tú como Becky, que tiene una idea clara de hacia dónde quiere dirigir su carrera?
No, en eso no me parezco a ella. Supongo que en realidad no tengo ningún plan. Eso son chorradas. Sencillamente, hago cosas que me digan algo, y no puedo explicar por qué algunas cosas me saltan a la vista y otras no. A veces estás en un punto concreto de tu vida y sencillamente encaja, pero si hubieras leído ese mismo guión un año antes, ni se te habría pasado por la cabeza. Para mí son importantes un buen guión, un buen papel, un gran director y unos buenos compañeros.


A propósito, ¿sabías que Harrison Ford y Diane Keaton iban a ser compañeros tuyos cuando firmaste el contrato para Morning Glory
Sabía que iba a participar Harrison, y esa fue otra cosa que me atrajo mucho. Sabía que él iba a bordar este papel. Hace tiempo que no le vemos así, y está muy gracioso. Es muy bueno. Creo que la gente se olvida de lo gracioso que es, y él lo hace de una forma muy inesperada. No lo hace buscando las carcajadas en absoluto. Tiene un sentido del humor muy seco y tranquilo que es realmente perfecto para su personaje. También era muy vulnerable, cosa que al principio yo no sabía, y me encontré con que había escenas en donde se exponía completamente a nivel emocional y era muy honesto.

Harrison ha dicho que parecías muy cómoda al hacer las escenas con él.
No, eso es sólo mi sistema para aguantarlo: parezco muy tranquila por fuera, pero por dentro estoy gritando. Es gracioso porque siempre me pongo muy nerviosa, sobre todo cuando hago galas de premios.

¿De verdad?
Sí, y la gente dice: 'Parecías muy tranquila en el escenario', pero en el mismo momento de terminar, estoy temblando como un flan. Siempre pregunto: '¿Acabo de quedar como una tonta?', y la gente me dice: 'Nadie hubiera dicho que estabas nerviosa', pero por dentro es otra historia. Supongo que lo disimulé muy bien porque estaba muy nerviosa por trabajar con Harrison. Es uno de los héroes de mi infancia. Quería impresionarle cuando hicimos esas escenas. Quería ser una buena compañera para él y quería dar lo mejor de mí misma porque le respeto muchísimo.

¿Qué tal fue trabajar con Diane?
Otra persona maravillosa para trabajar con ella. Es muy graciosa y tiene mucho talento, y siempre tiene un aspecto fenomenal. También me dio algunos consejos personales estupendos. Un día le dije: 'Siempre tienes un aspecto fabuloso por las mañanas', mientras que yo iba a trabajar con un chándal. Ella siempre iba con tacones altos y bien vestida, y con un aspecto fantástico. Yo le dije: 'Siempre me reservo mis cosas buenas', pero ella me dijo: 'No hay ningún momento como el presente para sacar todas tus mejores cosas. No tiene sentido guardártelas. Están ahí para que las uses, y tienes que hacerlo todos los días'. Pensé que eso era genial porque es muy cierto. Antes de aquello me reservaba mis cosas buenas, pero, ¿para cuándo? (risas) ¡Ahora, gracias a Diane, estoy sacando todas las cosas buenas!

Nueva York es casi un personaje más de la película. ¿Qué tal fue rodar allí?
Nueva York es muy importante en esta película. Pones un cámara en cualquier esquina de Nueva York, y seguro que captas algo asombroso, pero Roger (Michell) tenía las ideas muy claras acerca de lo que quería filmar. Ya sabes, las estatuas, los monumentos, cosas por las que pasamos de largo cada día sin darnos cuenta. Las incorporó de una forma realmente bonita. Me encantó el enfoque que le dio a todo.


¿Qué tal fue trabajar con Roger, y cómo es él como director?
Me había reunido un par de veces con Roger para hablar de Morning Glory. Llevo mucho tiempo admirando sus películas y lo variadas que son. Insistió en que ensayáramos, lo cual me parece estupendo. Tiene una formación teatral, y saca provecho de ella. Una de las cosas que más me gusta de Roger es que tiene una manera genial de entretejer a esos personajes aparentemente secundarios y hacerles importantes y con peso específico. Es que la mayoría de los actores en paro están en Nueva York, y él trajo a algunos con mucho talento, como John Pankow (que interpreta a Lenny Bergman) y Matt Molloy (Ernie Appleby). Todos esos productores en la sala de redacción donde Becky se siente bombardeada, eran todos buenísimos. Creo que fue una de mis escenas favoritas de la película. Todos y cada uno de los actores de esa escena aportaron muchísimo al conjunto.

¿Cual fue alguno de los aspectos menos usuales de rodar Morning Glory?
Bueno, yo creo que sería el revoloteo de las palomas. Hay millones de palomas en Nueva York, así que se diría que no es muy difícil encontrar una bandada para correr entre ellas, pero déjame que te diga que tuve que sobornar con pan a las palomas para que estuvieran en esa escena. En realidad fue muy relajante (risas). Pero correr con aquellos tacones no fue fácil.

Ya me imagino...
Sí, tuvimos que hacer una prueba de tacones en mi trailer para ver cuáles iban a funcionar. ¿Unos con plataforma? No es buena idea, se necesita algo que agarre un poco.

La película trata mucho del empuje y la ambición. ¿Crees que puede llegar a ser malo tener demasiada ambición?
Sí que lo creo. Pienso que ser ambicioso te puede servir hasta cierto punto, pero Becky es alguien al límite. Creo que se pasa en algún momento(risas), y tiene que dar un poco marcha atrás. Quizás esto sea algo de Becky que yo ha interiorizado, pero creo que llega a darse cuenta de que a veces uno no tiene que hacerlo todo solo. Creo que las mujeres tenemos cierta tendencia a creer que lo tenemos que hacer todo, pero eso puede ser muy duro. Creo que cuando se fomentan las relaciones, además de realizar tu carrera, eso implica que también podemos aprender a relajarnos un poco. Creo que el equilibrio es fundamental en la vida.


¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (5)    No(0)

+
0 comentarios