www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

homenaje por su 70 cumpleaños

Fantástica y emotiva gala para homenajear al tenor más grande

viernes 21 de enero de 2011, 21:25h
Sentado en el palco real junto a la Reina y la Infanta Doña Pilar, y acompañado de su esposa, Marta Ornelas, esta noche Plácido Domingo ha celebrado su 70 cumpleaños, arropado por su familia, numerosas personalidades, amigos y, por supuesto, por su público, en el que él considera su teatro, el Teatro Real, donde hace quince años pensó que nunca llegaría a cantar.
Sin embargo, su longeva carrera profesional le ha permitido, desde entonces, subirse a su escenario casi todas las temporadas y en cada una de las ocasiones, ha podido sentir la adoración que le tributa su público. Un público que hoy, además, quería agradecerle los momentos especiales que les ha hecho vivir. El Teatro Real se ha empleado a fondo para que nada fallara en una velada tan significativa para el tenor madrileño y que, además, pretendía ser toda una sorpresa para él. Por eso, Domingo confesaba, emocionado, sólo hora y media antes del inicio de la gala, que pasaba por los pasillos y los camerinos del teatro sin ver ni escuchar, para que nada pudiera estropear esos ambiciosos planes para sorprenderle. Una tarea harto difícil, porque estos días Domingo está representando en este mismo teatro la ópera de Gluck, Efigenia en Tauride, y anoche mismo volvió a meterse en el papel de Orestes. Pero hoy era día de descanso, aunque bastante relativo, es verdad, porque, antes de sentarse tranquilo a disfrutar de un homenaje más que merecido, había más fotos, más prensa y, en definitiva, más compromisos que atender.



Los primeros instantes de la gala fueron un preludio de lo que iba a acontecer, entusiastas aplausos de un público que recibía en pie a su tenor y, en el escenario, una pantalla que mostraba imágenes de un joven Plácido cantando zarzuela por los lugares más emblemáticos de la capital. Iñaki Gabilondo anunciaba, en calidad de presentador de la gala, que el programa de la misma quería ser un encuentro de Plácido con su familia de la música, con un repertorio ancho y variado, como lo es el del propio artista, a quien ha calificado de auténtico monumento a la pasión por la música y el arte, con cantantes llegados de todas partes del mundo y que esta noche habían venido no para recoger aplausos, sino para devolvérselos a su querido compañero. Y lo cierto es que, cómo se pudo comprobar a lo largo de las casi tres horas de espectáculo, un total de siete participantes en la gala procedían de Operalia, el concurso creado por el tenor español para descubrir nuevos talentos en la lírica y ayudarles en los siempre difíciles momentos iniciales de una carrera tan exigente.

El inicio de la primera parte no podía ser más poderoso, el Coro y la Orquesta Titulares del Teatro Real dirigidos por el genial maestro James Conlon, interpretaban “Freudig begrüssen”, de la ópera Tannhäuser de Wagner, antes de recibir a algunos de los cantantes más importantes del mundo de la ópera, como Angela Denoke o Anja Kampe, quien, con su pasional interpretación de “Du bist der lenz” de Las Walkirias, provocaba los primeros bravos que se repetirían una y otra vez a lo largo de toda la noche. Porque enseguida llegaron más, y muy merecidos, para la interpretación de la bellísima pieza de la ópera de Bizet, Los pescadores de perlas, “Au fond du temple sant”, a cargo de Paul Groves, estos días en Madrid junto a Plácido con Efigenia en Tauride, y un magnífico Bryn Terfel, que más tarde interpretaría también un soberbio “Te Deum” de Tosca. O para el aclamado Juan Pons, interpretando con gran profundidad “Credo in un Dio crudel”, de Otello.

La segunda parte reservaba más momentos irrepetibles, todo un regalo no sólo para Plácido, sino también para el público que dentro y fuera seguían el perfecto fluir del espectáculo: el impresionante “Ella giammai m’amo” de Renè Pape, la trágica aria “Sola, perduta, abandonata” de Manon Lescaut, a cargo de la aclamada soprano Ainhoa Arteta o la genial y divertidísima interpretación de “Madamina, il catalogo è questo”, de la ópera Don Giovanni de Mozart, bordada vocal y actoralmente por Erwin Schrott. Otro momento especial ha sido, sin duda, el estreno mundial de una pieza compuesta por el llamado poeta de las nuevas tecnologías, Tan Dum, titulada PLA-CI-DO, el regalo del compositor por encargo de Gerard Mortier, que había llegado desde Shangai para no perderse tan especial celebración.

Pero cuando, después del “Tutto nel mondo é burla”, interpretado con todos los participantes junto a la orquesta y el coro en el escenario, como reivindicación de que lo importante no es la edad, sino la alegría de vivir, el público estaba en pie y dirigía sus aplausos y sus miradas al palco donde estaba Plácido, llegó la sorpresa final: otra madrileña, Teresa Berganza, que con grandes dosis de humor, felicitaba a su compañero de profesión. “Nos has tocado el alma a todos”, aseguraba, antes de cantarle un particular “Happy Birthday”, emulando a Marilyn Monroe, y pedir al verdadero protagonista de la noche que subiera al escenario.

Y allí habló el tenor visiblemente emocionado, con la voz entrecortada y los ojos humedecidos, para dar las gracias por “esta noche única” a Gregorio Marañón, a Miguel Muñiz y al director artístico del teatro, Gerard Mortier, al “bendito Teatro Real” y también al “bendito Teatro de la Zarzuela”. Después, se despidió del público de la sala, asegurando que no va a cantar “un día menos de los que pueda, ni uno más de los que deba”, antes de salir a la fría terraza del teatro para saludar al público de la Plaza de Oriente, que, a pesar de la desapacible noche, llevaba horas esperando para saludarle y cantarle “Cumpleaños feliz”. Un broche final de auténtica intensidad emotiva para cerrar esta semana cargada de actos en su honor y desearle, como él mismo a su vez deseaba a la prensa esta tarde, “que nos volvamos a ver aquí dentro de otros diez años”.





¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.