Por la situación de DDHH en Venezuela
Ocho jóvenes hacen huelga de hambre frente a la sede de la OEA en Caracas
martes 01 de febrero de 2011, 11:22h
Exigiendo la liberación de "varios presos políticos", ocho jóvenes iniciaron este lunes una huelga de hambre indefinida a las puertas del organismo internacional en Caracas para pedir que la Comisión Interamericana de DDHH de la OEA y a su secretario General, José Miguel Insulza, que tome medidas sobre la situación de Venezuela y cumpla las promesas que le hiciera a los grupos cívicos y de Derechos Humanos de ese país.
Un grupo de ocho jóvenes inició una huelga de hambre indefinida frente a la oficina de la OEA en Caracas para exigir la liberación de varios "presos políticos" y la visita a Venezuela de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
El coordinador nacional de la organización Juventud Activa Venezuela Unida (JAVU) y líder del grupo, Lorent Saleh, aseguró que la única condición para levantar la huelga de hambre "es la libertad de los presos y perseguidos políticos".
"Le estamos exigiendo al Gobierno que libere a los presos políticos (...); si realmente quiere diálogo tiene que enviar una señal", que sería la puesta en libertad de esas personas, declaró Saleh a la prensa local.
Los ocho jóvenes quieren además "recordarle" a la Organización de Estados Americanos (OEA) el "compromiso" que adquirió de enviar a Venezuela una representación de la CIDH para que constate presuntas violaciones de los Derechos Humanos por parte del Gobierno del presidente del país, Hugo Chávez.
El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, "asumió hace un año un compromiso público" de enviar a Venezuela una comisión de la CIDH, y en ese tiempo "se ha recrudecido la violación de los Derechos Humanos, la persecución política", dijo el huelguista.
En diciembre de 2009 un grupo de estudiantes levantó una huelga de hambre de 18 días a las puertas de la oficina de la OEA en Caracas después de reunirse con una misión enviada por Insulza.
"Queríamos que los estudiantes concluyeran su manifestación por su propio bienestar y porque de esa manera se podrían retomar, en un marco de normalidad, las conversaciones para una posible visita de la CIDH" a Venezuela, señaló Insulza el 8 de diciembre de 2010 en Washington.
La CIDH ha pedido en varias ocasiones verificar la situación de los derechos humanos en Venezuela, pero hasta ahora Caracas le ha negado esa posibilidad.
Chávez ha rechazado varios informes de la CIDH, entre ellos uno divulgado en febrero pasado, que denunciaba supuestas "serias restricciones" a los derechos humanos en Venezuela, que calificó de "inefable e ignominioso".
El presidente reiteró entonces sus críticas sobre la valía moral de la Comisión, al acusarla nuevamente de haber "apoyado" el golpe de Estado que lo derrocó por apenas 48 horas en abril de 2002.
"Es la misma Comisión que apoyó a (el breve gobernante de facto, Pedro) Carmona, pero es parte de la agresión, de las amenazas permanentes" contra la "revolución" bolivariana que lidera desde febrero de 1999, explicó Chávez.