reunión del 7 de febrero
Mas reclamará a Zapatero las inversiones y casi 40 traspasos prometidos
martes 01 de febrero de 2011, 17:32h
La cumbre del próximo 7 de febrero entre José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del Gobierno, y Artur Mas, jefe del Ejecutivo catalán, supondrá un punto de inflexión en la relación entre ambos líderes. Consciente de que es muy probable que Zapatero no ocupe La Moncloa el año que viene, el líder de CiU pretende reclamar al presidente las inversiones y hasta cuarenta traspasos que se prometieron en su día.
El presidente de la Generalidad, Artur Mas, aprovechará su reunión del próximo lunes 7 de febrero con José Luis Rodríguez Zapatero para exigir al Gobierno español que cumpla en 2011 las inversiones en Cataluña previstas en el Estatut y que haga efectivos los casi 40 traspasos "automáticos" pendientes.
Este lunes el Departamento de Economía de la Generalidad hizo llegar su plan para reducir el déficit de la Generalidad al Gobierno de Rodríguez Zapatero, que ahora deberá decidir si lo valida.
El portavoz del Gobierno catalán, Francesc Homs, ha explicado que la voluntad del ejecutivo catalán, y del consejero de Economía, Andreu Mas-Colell, en particular, es dejar encarrilado en los próximos días un acuerdo con el Gobierno sobre el plan de viabilidad de la Generalidad, de manera que Mas y Rodríguez Zapatero no tengan que entrar a discutirlo y puedan profundizar en otros asuntos.
Consciente de que a la legislatura española le queda a lo sumo poco más de un año y que posiblemente Rodríguez Zapatero no será el presidente del Gobierno tras las elecciones generales de 2012, Mas no pretende arrancar grandes compromisos a largo plazo en la reunión del lunes que viene.
Su objetivo se centrará más que nunca en ir a lo práctico y en aplicar la vieja premisa pujolista del 'peix al cove' (traducible como política de "pájaro en mano"), que suponía ir arrancando con paciencia pequeños logros en sus negociaciones con el Gobierno español, llenando poco a poco de peces la cesta.
Así, con la previsión de que el Gobierno español habrá dado con anterioridad luz verde al plan de viabilidad y se habrá autorizado a la Generalidad a emitir más deuda este año, Mas prevé volver a poner sobre la mesa de Rodríguez Zapatero una serie de reivindicaciones que ya le planteó el tripartito y siguen aún pendientes, pero que son suficientemente sencillas para resolverlas durante 2011.
"Hay un sinfín de propuestas que ya el anterior gobierno de la Generalidad puso sobre la mesa. Son compromisos adquiridos por el Gobierno español que no se han cumplido", ha explicado Homs, que ha insistido en que Mas no acudirá al encuentro con el presidente del Gobierno para "abordar cosas de cara a 2012 o más adelante", sino para plantear "compromisos a corto plazo".
Entre las cuestiones que piensa exponer figura el "cumplimiento estricto" de la disposición adicional tercera del Estatuto, referida al porcentaje mínimo de inversiones estatales en infraestructuras en Cataluña, así como los traspasos que ya reclamó el tripartito.