www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

los clubes dependen de las televisiones

El fútbol del siglo XXI sustituye los trofeos por derechos televisivos

sábado 12 de febrero de 2011, 07:47h
Los derechos de explotación televisiva han adquirido un protagonismo absoluto en la confección de los presupuestos de los clubes. Por ello, la Liga y las instituciones han amenazado con parar la competición en la jornada 30 si no se suprime la obligatoriedad de emisión de un partido en abierto por jornada. El cambio de condiciones supondría un aumento de ingresos superior a los 100 millones de euros para la LFP y los equipos. Sin embargo, los beneficios que en teoría reflejarían un aumento de nivel del torneo, tan solo profundizarían en la bipolaridad que sufre el torneo doméstico patrio. La televisión ha sustituido a los títulos como regidora del futuro de los clubes.
El balompié ha vivido transformaciones estructurales en las últimas décadas. En lo deportivo, el ritmo de juego es más veloz, la táctica ha ganado terreno a la creatividad, y la “Ley Bosman" abrió el mercado de futbolistas extranjeros que azotó a las canteras más prestigiosas -salvo la brillante excepción barcelonista-. En lo económico, los presupuestos de los clubes se dispararon, los fichajes elevaron su costo de manera exponencial en pocos años y la era de la comunicación aterrizó en el deporte para modificar el calendario, la interpretación del público y lanzar al estrellato mundial a los futbolistas destacados. Sin embargo, el proceso de transición de la estructura de los años 80 a la actual no se ha producido con la suavidad recomendable y, en el año 2011, todavía quedan algunos aspectos relevantes pendientes de solución.

El panorama financiero de las instituciones y organismos que conforman el paisaje futbolístico ha variado sensiblemente, en una inercia que ha colocado en un segundo plano los ingresos obtenidos por la taquilla del estadio, la consecución de títulos nacionales o internacionales, o la venta de jugadores -elementos básicos en el activo de los clubes antes del boom publicitario televisivo-. En la actualidad, los balances económicos de los equipos más relevantes en el paisaje balompédico reflejan un protagonista absoluto: los derechos de explotación televisiva. Desde la década de los 90, los acuerdos con las televisiones desbancaron a cualquier otra fuente de abastecimiento. La importancia que han adquirido las retransmisiones en la explosión financiera que ha vivido este deporte es absoluta.


Por ello, la Liga de Fútbol Profesional (LFP) ha anunciado que la ronda 30 del presente campeonato nacional no se disputará si no se suprime la obligatoriedad de emisión de un partido en abierto por jornada. Este movimiento, que parece irrelevante, resulta básico en el desarrollo futuro de los clubes, que han apoyado de manera unánime el anuncio realizado por el presidente de la Liga, José Luis Astiazarán. “No pedimos que se elimine el fútbol en abierto, pero sí que haya compromiso de cara a 2012”, ya que “la existencia de un partido en abierto es un hecho distorsionador”. El mandatario de la LFP expresaba con estas palabras el deseo de equiparación de los derechos de explotación televisiva española con los europeos: la competición liguera no se retransmitirá en abierto, aunque sí se podrán ofrecer encuentros de Copa, selección nacional o torneo internacional. Entre otras razones, la supresión del partido en abierto significaría la percepción de 400 millones de euros más para la Liga.

La equiparación con el panorama televisivo europeo resulta razonable pero existen diferencias muy relevantes entre el modelo español y el de las otras grandes ligas. La consultora alemana Sport+Markt desveló que Real Madrid y Barcelona fueron los clubes que más facturaron en relación a derechos televisivos del mundo -en torno a 140 millones de euros cada uno-, muy por encima de los británicos -el Manchester United facturó 58 millones-. Sin embargo, la distribución de los ingresos en España es la más desigual de las ligas más importantes del continente. Los gigantes del balompié patrio ganaron nueve veces más que el resto de clubes. Las instituciones de la Premier League -que se la competición que más factura-, el Calcio italiano o la Bundesliga alemana, han decidido efectuar un reparto más racional entre todos los clubes que compiten en sus torneos. La diferencia entre el Manchester y el Middlesbrough -equipo que menos recibe- ronda los 24 millones de euros, mientra que la orquilla entre el Madrid y el Xerez ronda los 120 millones. Las cifras muestran la fuente básica de desigualdad entre los dos gigantes y el resto de equipos que compiten en la Liga BBVA.


El equitativo reparto actual en relación a los derechos de explotación televisiva en las ligas europeas tuvo diferentes caminos. El más complicado aconteció en Italia, donde una coalición de clubes se plantó en el año 2002, provocando el retraso de tres semanas en el inicio de la temporada de Calcio. En Inglaterra, con la adopción del formato Premier League en los años 90, se asentaron los fundamentos de distribución entre los participantes. Además, una gran estrategia de marketing ha convertido a su competición nacional en la protagonista de las audiencias deportivas del mercado asiático. La hora en la que se juega -de tres a cinco de la tarde- y los importantes contratos con empresas comunicacionales de aquellas latitudes, han convertido a la liga británica en la más potente del siglo XXI -según la Federación Internacional de Historia y Estadística de Fútbol-.

Eso sí, en ninguna de las grandes ligas europeas se puede sintonizar un partido de fútbol en una televisión sin pagar por ello. En este sentido se pronunció Jaume Roures, el propietario de Mediapro, una de las televisiones que emiten balompié de pago en España. “Nosotros siempre hemos dicho que esto era un perjuicio para los clubes. Estos les significa una pérdida millonaria que nosotros calculamos en 100 millones de euros”. Así se expresó Roures días antes del anuncio de huelga empresarial de la LFP si no se suprime la obligatoriedad de misión de un partido en abierto por jornada.

La importancia que los derechos televisivos ha alcanzado en el fútbol es palpable. Por ello, parece coherente la posición que han adoptado los clubes y la Liga en España, abogando por un modelo europeo de explotación televisiva. Sin embargo, para equiparar ambos modelos es necesaria una reforma que vaya más allá de eliminar los partidos en abierto y “ofrecer más alternativas al espectador de fútbol”. La Asociación de Ligas Europeas ya ha manifestado su apoyo a la iniciativa española en la querencia de concentración de directrices a nivel continental. Pero se antoja más necesaria una reconstrucción de las condiciones de distribución de los ingresos por retransmisiones televisivas. La Liga está pagando los privilegios televisivos que han gozado Real Madrid y Barcelona. En la actualidad, nuestra competición es de las más desiguales de Europa -comparable a la liga escocesa- y la influencia de los derechos de explotación en esa bipolaridad es directa.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios