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cibeles Madrid Fashion Week

Javier Larrainzar viste a una mujer urbana y funcional

domingo 20 de febrero de 2011, 12:42h
La tercera jornada de Madrid Fashion Week acoge los desfiles de Ailanto, Dadid Delfín, Kina Fernández, Ana Locking, Juanjo Oliva y Javier Larrainzar. Fotos de los desfiles

Es uno de los nombres más cotizados de la moda española y el encargado de echar el cierre a la tercera jornada de Cibeles Madrid Fashion Week. Este exclusivo diseñador ha desplegado un amplio abanico de prendas invernales que dibujan una mujer urbana y moderna, que se viste de una manera funcional tanto para el día como para la noche, sobre la pasarela.

El clásico traje dos piezas de Javier Larrainzar se reinventa para construir una mujer más actual, pero sin olvidar la línea y corte de la sastrería tradicional. La propuesta del diseñador para la próxima temporada de otoño-invierno 2011/12 recuerda a los años 50 y principios de los 60, con cinturas marcadas, amplias faldas y abrigos con cuidados detalles y acabados.

Las prendas tweed y los estampados sobre un nítido y brillante raso se han ido intercalando en la primera parte del desfile, a ritmo de una música muy marchosa. Además, los trajes de chaqueta en marrón chocolate han causado especial atención en el público, lo mismo que las minifaldas de corte recto con sensuales aberturas laterales.

Muy de moda para Javier Larrainar están los pantalones de vestir, talle alto y pata ancha acabados en vuelta y combinados con sencillas camisas. Algunas faldas largas plisadas también han tenido su hueco en este particular desfile en el que el diseñador ha seguido siendo fiel a su estilo.

En cuanto a los colores, la paleta cromática ha variado desde los grises y azules plomo hasta los magenta y morados sin olvidar el siempre presente negro, que ha estado combinado muchas veces con hiladuras doradas.

En esta nueva temporada también encontraremos tejidos muy variados como chaquetas con cuello y puños de piel, mohair o tweeds para impresionantes abrigos y elegantes sedas naturales para las noches más femeninas.

Juanjo Oliva
'Número 15' es la apuesta de Juanjo Oliva para la próxima temporada de otoño-invierno 2011/12 en la que esa época fría del año no es ningún impedimento para mostrar colores vivos e intensos.

Juanjo Oliva ha iniciado un interesante viaje por los años 50 en el que lo más importante es ensalzar la feminidad. En un desfile más lento de lo habitual y a ritmo de notas musicales de piano, haciendo un guiño a Alfred Hitchcock, este diseñador madrileño ha empezado mostrando una línea marcada por el tweed y los colores anaranjados.

Faldas rectas por debajo de la rodilla y con vuelos en la parte de la cintura, cerrados todos por arriba y vestidos y abrigos tipo saco o capa se han ido sucediendo unos tras otros. Y es que para Juanjo Oliva, no hay lugar para lo masculino.

La lana se ha perfilado, una vez más, como el tejido estrella de la temporada, en pantalones piratas anchos o por encima del tobillo y colores que van desde los tonos tierra hasta los morados. Los cordones atados en la cintura también han sido muy repetidos en los diseños.

Después, la pasarela ha cobrado un poco más de vida dando paso a los colores neutros. El blanco y negro se han apoderado de las prendas que lucían las modelos en impecables y elegantes atuendos que se traducen en camisas combinadas con pantalones más ajustados, muy al estilo diva de Hollywood en su época dorada. Los vestidos superpuestos a pantalones también se han visto más de una vez.

Por último, las prendas estrella de la colección: vestidos cortos o largos de inspiración griega en verde azulado con caídas espectaculares, otros en negro de corte sirena y un impresionante color mostaza de terciopelo con falda ampliamente abullonada. Los escotes solo se han lucido por la espalda.


Ana Locking
'STANCE' es la colección que Ana González ha presentado en la segunda parte del tercer día de Madrid Cibeles Fashion Week. Se trata de tomar una postura, la correcta para uno mismo, dentro de la multiplicación de voces, vidas y circunstancias que somos cada uno de nosotros, según explica la propia diseñadora.



La propuesta de Ana Locking para la próxima temporada de otoño-invierno 2011/12 se basa en las formas geométricas multicolores. Y es que esta diseñadora ha querido dejar claro que existe la libertad para combinar y mezclar el rojo junto al camel, mostaza, nude, turquesa, amarillo, azul klein, beige, gris y negro.

En cuanto a las formas, partiendo de la base de las líneas geométricas, también han destacado los cortes rectos y hombreras pronunciadas en combinación con pantalones por encima del tobillo, de talle alto y de acabado acampanado, vestidos por encima de la rodilla o los clásicos largos asimétricos o de cuello cerrado y sin mangas y siempre plagados de múltiples plisados que daban una inmejorable caída a lo largo de la falda.

Para la confección de las prendas, Ana Locking ha querido utilizar el crêpe de chine, crepé satin, paño de lana, cachemir, mikado de seda, musselina, popelin de algodón y sarga de seda en todos sus diseños, consiguiendo un acabado fino y elegante.

En este particular desfile también ha habido hueco para la línea masculina de la diseñadora, en la que los hombres se entremezclaban con las mujeres luciendo unas prendas que han seguido la misma línea que las de la parte femenina. Abrigos, jerseys y pantalones bicolores han contrastado con el que, sin duda, ha sido el diseño más arriesgado de Ana: faldas cortas y largas también para los hombres, llenas de plisados y en color negro.

Kina Fernández
La diseñadora Kina Fernández ha presentado a una mujer sofisticada que pretende seducir con una personalidad y estilo que no pasan desapercibidos. Una colección muy femenina en la se ha visto un claro predominio de los colores azul y dorado, con la que la mujer de Kina para la próxima temporada primavera-verano pretende aparentar, pero con discreción.



Las rayas, los cuadros en tejidos rústicos y naturales son algunos de los grandes protagonistas de las propuestas de Kina Fernández, tejidos que la diseñadora utiliza para dar un aire más bucólico a su colección. Se trata de una auténtica colección de texturas, inspirada en los tejidos del hogar, donde la imaginación ha convertido cortinones en importantes faldones de profundos pliegues, cinturas ceñidas y amplios volúmenes.

Las chaquetas de Kina se acortan hasta convertirse en toreras y en general predominan los cortes y las líneas muy simples y sencillas, para ceder todo el protagonismo a los tejidos. Los colores también ocupan un puesto fundamental en las propuestas para la próxima temporada primavera-verano de la gallega. Predominan los tonos neutros como el crudo, el beige, el avellana y el negro, rotos por un azulón intenso y un rosa fresa. El oro es el claro protagonista, brillante pero delicado, llamativo y elegante al mismo tiempo.

Los accesorios y complementos de Kina también adoptan estos colores, que veremos en cadenas, botones, broches y finos cinturones para marcar la cadera de la mujer.

La parte más casual y estival de la colección evoca las "ganas de aire libre", vistiendo a la mujer con multirayas de colores en seda lavada: bodies que recuerdan a la lencería fina, vestidos cortos de ligeros volantes superpuestos, minishorts, camisas y bañadores. Los bustiers y las faldas con volumen marcan la silueta de la mujer, que da la bienvenida a la primavera con un look muy femenino y romántico.

David Delfín
El desfile de David Delfín ha cumplido con su estilo clásico de líneas rectas en sobrios grises y negros rotos súbitamente con una explosión de verdes y azules recogidos en entramados laberínticos.

Ellas han lucido vestidos con entramados estampados en blanco y negro, vestidos lisos en tono gris que simulaban un traje de neopreno con cremallera en la espalda, y chaquetas divididas en franjas cromáticas que seguían siempre el orden negro - gris - crema. Ellos, por su parte, han lucido monos con el mismo estampado blanco y negro, trajes de chaqueta que cumplían igualmente las franjas tricolor, y chaquetas de neopreno gris.



En cuanto a los complementos, las féminas han lucido altísimos tacones de aguja con plataforma, en color negro con suela roja, y alguna que otra pulsera ancha plateada. Los modelos masculinos mostraron zapatillas de cordones tipo botín, en negro, y grandes bolsos con cilindros de madera atravesados, que recordaban a un hato.

Una segunda parte del desfile ha comenzado cuando David Delfín ha introducido los colores, que han roto súbitamente el cromatismo neutro característico del diseñador. Primero se han mostrado una serie de diseños en verde, con vestidos de manga larga y faldas con vuelo, ajustados a la cintura con pliegues verticales, y trajes de falda y chaqueta, en el caso de las mujeres. En cuanto a los hombres, trajes de chaqueta verde y pantalón cargo negro se han combinado con la clásica camisa blanca de cuello alto cerrado distintiva de David Delfín.

Los tonos verdes han dejado paso a los azules, que se han revelado en diseños similares marcados por un elemento llamativo: un estampado laberíntico que, con su aspecto enrevesado, altera las líneas rectas definitorias de la colección.

El broche del desfile ha sido la aparición de Bimba Bosé, imagen de la marca, luciendo un traje de pantalón negro y levita azul, además de una incipiente tripita de embarazada, y a la que sus amigos de las primeras fila han aclamado.

Ailanto
Ailanto nos trae una colección marcada por las ventiscas y las heladas que, sin embargo, se calman para dejar paso a las primeras flores. Su propuesta está basada en el trabajo fotográfico de Jacques Henri Lartigue sobre los deportes de invierno en los años veinte, y en ella predominan los tonos neutros y las sensaciones tridimensionales.

El desfile de Ailanto se ha desarrollado sobre una pasarela transformada en pista de hielo, sobre la que nos han mostrado sus ideas para la temporada otoño-invierno 2011-2012, caracterizada por los fríos gélidos. Los tonos neutros, ya sean blancos, marrones o negros, y los estampados lisos han predominado durante toda la propuesta, sólo rotos en momentos por dos tipos de elementos.



Por un lado, el color, que en algunos modelos se introduce de forma sorpresiva con rojos, fucsias, rosas y naranjas, que suponen así un toque de calor entre tanto frío invernal. Y por otro, más allá de las nieves nos encontramos estampados floreados, de pétalos y hojas que nos mantienen en contacto con la temática centrada en la naturaleza y nos auguran la llegada de la primavera.

Los cortes de patrones se alternan en dos. Como primera parte de la propuesta, Ailanto presenta siluetas tipo lápiz, con monos inspirados en el atuendo de los esquiadores que dan lugar a una geometría totalmente vertical y recta. Claro que la diferencia con los deportistas la marcan las telas.

Los monos de Ailanto están confeccionados con tejidos vaporosos de algodón y seda, tan finos que en coasiones alcanzan la transparencia. La segunda parte se basa, por contra, en el volumen. La sensación tridimensional se muestra con prendas superiores pesadas y abultadas que dan paso a una parte inferior ligera y en movimiento. Para ello, Ailanto ha escogido el punto -en sus variantes de viscosa, lana y cloqué- con el que han confeccionado abrigos, capas, chalecos, ponchos y chaquetas de mangas anchas y en ocasiones abullonadas.

Mientras, en la parte inferior, fadas y vestidos largos, además de pantalones que suponen otra muestra de la tan anunciada vuelta de la campana. Los tejidos, en este caso, vuelven a ser vaporosos para dar gran sensación de movimiento que asemeja a los vientos invernales.

Las propuestas se ven coronadas por una serie de cuidados complementos, que incluyen bolsos de mano ante y piel, muñequeras con piedras engarzadas sin pulir y -por supuesto- gruesas bufandas y calcetines de punto listos para protegernos de las bajas temperaturas.
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