Cibeles Madrid Fashion Week (CMFW) termina dejándonos con unas propuestas de moda sencillas y limpias en la mayoría de sus desfiles. Una vuelta a la pureza de las líneas y de los colores entre los que los ya clásicos otoñales, entre ellos el gris, se alzan como triunfadores. Azules, malvas, verdes, camel, marrones y algún rojo nos han acompañado y nos acompañarán durante nuestro próximo otoño en el que, además, luciremos una moda funcional y urbana en la mayoría de los casos. En este número os mostramos las propuestas de algunos de los diseñadores que han presentado sus colecciones en esta semana CMFW. Hemos escogido a Roberto Verino, por su atrevimiento; a Duyos y a Oliva, por sus líneas depuradas y su guiño nostálgico; y a Teresa Helbig, por sus originales mocasines bicolor. En números sucesivos os iremos poniendo al día del resto de las creaciones que han ido desfilando por las pasarelas del recinto ferial en este febrero de 2011 anunciándonos la moda del próximo otoño/invierno.
El toque exótico lo puso
Roberto Verino, que nos presentó una colección
inspirada en el lejano Oriente, brillante, nada minimalista, diferente, alegre y con una presentación cuidadísima. Zapatos de cuña estilo japonés, abrigos
'oversize' con cortes estilo kimono o con inspiración 20's, cuellos de piel, metalizados y también punto grueso en algunas prendas.
Juan Duyos que, con
Juanjo Oliva y Larrainzar, tomó como referencia a los grandes maestros españoles de la segunda mitad del siglo XX, nos sorprendió con un
elegante y nostálgico desfile retro donde los pantalones de pata de elefante fueron destacados actores y los diseños de prendas en un solo color surgieron en rojo, negro, blanco roto, arenas, platas, verdes y rosa palo. El guiño sesentero estuvo muy presente en los vestidos mini.
Juanjo Oliva también escogió como inspiración el siglo pasado, en concreto sus
años cincuenta. Sus
'total look', los tejidos gruesos como el
tweed, los trajes de chaqueta impecales, las gasas y los terciopelos fueron protagonistas de uno de nuestros diseñadores favoritos en esta edición.
Las superposiciones de prendas, por ejemplo de vestido encima de pantalón, rompen esa nostalgia de los 50´s haciendo sus creaciones modernas pero, a la par, muy clásicas.
Teresa Helbig nos propone una mezcla de tejidos. Lana y cachemir, para los días otoñales que se solapan con gasas y charoles para las noches. Nos sorprendieron los mocasines en dos colores con tacón y cordones. Los cuadros de Gales estuvieron también muy presentes mezclados con charol y dando como resultado un especial efecto.
