Combina el paro y la inflación
España se sitúa a la cabeza del “índice de la miseria” en Europa
viernes 11 de marzo de 2011, 16:56h
El llamado “índice de la miseria”, que combina la tasa de paro con la inflación, se ha disparado en España, que se sitúa a la cabeza de la Europa de los 27 en este infamante indicador. La suma del desempleo y la subida de precios alcanza el 22,9 por ciento en el país y ha aumentado 13 puntos, según un informe de la patronal de empresas de trabajo temporal (Agett) y Analistas Financieros Internacionales. Mientras tanto, los ciudadanos continúan perdiendo poder adquisitivo y los expertos auguran que los sueldos no subirán.
Con 4,3 millones de desempleados, el coste de la vida se dispara. En lo que va de 2011, la luz ha subido un 9,8%, la gasolina un 5%, el gasóleo un 9,8%, y el euribor un 20%. La cesta total de precios de los bienes que se mide con el IPC se ha incrementado seis décimas hasta el 3,6% interanual, sin olvidar la subida de los impuestos del pasado año. Sin embargo, este aumento del coste de la vida no se traducirá en un incremento de los salarios según los expertos. “Cada vez se tiende más a ligar los salarios a la productividad", afirma Valentí Pich, presidente del Consejo General de Colegios de Economistas de España (CGCEE).
Así, cada nueva subida de los precios, cada alza del petróleo hace que la economía española se empobrezca sin remisión y que el consumo se desplome. Pero esta circunstancia, que duele a cada bolsillo individual, puede ser incluso la menos mala para la macroeconomía en el desfavorable contexto actual: “Si las subidas del crudo se mantienen durante mucho tiempo, pueden trasladarse a la inflación subyacente, y el peligro está en que se traslade a los salarios”, afirma María Jesús Fernandez, analista de Funcas. Es decir, que los salarios se actualicen de acuerdo a las subidas de los precios. “Los empresarios deben mantener la contención salarial, todo el mundo tiene que salir perdiendo”, remacha Fernández.
De lo contrario, afirman los expertos, podría producirse un escenario de estanflación, que es una de las situaciones más terribles a las que puede enfrentarse una economía. Consiste en una subida sostenida de precios, como la que se está dando en los primeros meses de 2011, mientras la economía está estancada. Esto lleva a un círculo vicioso del cual es muy difícil salir.
Pero los analistas, de momento, no ven ese mal destino para la economía española, en el caso de que se apueste por la contención salarial y la situación en Libia “no se desmadre y se traslade a otros países exportadores de crudo”, como Arabia Saudí según Fernández. Así, Natalia Aguirre, directora de análisis de Renta 4, considera que el “repunte de la inflación es transitorio” y, además, no se trasladará “a los salarios ni a los precios” debido a la “demanda tan débil” que existe en estos momentos en la economía española. De esta manera, vaticina una inflación alta durante varios meses con una caída al final del año.
Posible subida de tipos
Precisamente, el encargado de velar por la inflación, el Banco Central Europeo, comenzó a dar signos de preocupación por las subidas de los precios y su presidente, Jean Claude Trichet, no sólo dejó entrever una subida de tipos, sino que la planteó abiertamente.
Los mercados dan por hecho esa subida puntual que encarecerá el precio del dinero, pero no contemplan una subida sostenida de tipos, que “sería un suicidio” para la recuperación económica, en palabras de la analista.
Pero si el dilema entre encarecer el precio del dinero o no, lo que podría frenar la recuperación económica, es difícil en el contexto europeo, la situación española es especialmente preocupante, ya que se sitúa en el furgón de cola de las economías desarrolladas, que ya crecen: si el PIB español retrocedió un 0,1% en 2010, el alemán creció un 3,6%.
Además, la inflación, problema que se intenta atajar con la subida de tipos, es mayor que la de Europa precisamente por nuestra dependencia energética del petróleo exterior. Así, mientras en la UE los precios han subido un 2,3% en el último año, en España lo han hecho un 3,6%.
Si trasladamos estas cifras macroeconómicas a otros indicadores que pueden resultar más cercanos, veremos cómo la economía española se está empobreciendo a pasos agigantados, ya que además de las alzas en el precio de la vida, la riqueza de los hogares disminuye. “La subida de la inflación es un impuesto que afecta a los más desfavorecidos”, afirma el economista Valentí Pich.