¿Victoria de Sortu en Euskadi?
viernes 18 de marzo de 2011, 00:53h
Finalmente, la iniciativa del PSE para poco menos que festejar las bondades de Sortu en la vida política vasca no se llevará a efecto. Los socialistas vascos han decidido retirarla para, según sus propias palabras, “evitar conflictos entre demócratas”. Aunque más prosaica que la referida llamada democrática parecería indicar, se trata de una buena decisión. La realidad es que lo han hecho para evitar que se rompa el acuerdo de colaboración con el PP -gracias al cual Pachi López es lehendakari, dicho sea de paso-, deteriorado desde que la izquierda abertzale sacase su nueva marca.
Así las cosas, lo relevante no es que el PSE haya recapacitado. Antes al contrario, el propio Rodolfo Ares ha manifestado que actúan así para no incomodar a los populares, pero defiende vivamente el cambio de rumbo dado por su partido. Y eso sí que es preocupante. Siempre ha habido un amplio sector dentro del socialismo vasco cuya sintonía con los nacionalistas contrastaba abiertamente con el rechazo que les producía cualquier acercamiento al PP. De hecho, este fue el sector -liderado por Pachi López- que se impuso a la corriente de la que formaban parte, entre otros, Nicolás Redondo Terreros y Rosa Díez. No obstante, desde que López llegó a Ajuria Enea mantuvo una línea de gobierno bastante sensata, cuyos frutos en materia de convivencia a la vista están.
Pero ha sido aparecer Sortu en el horizonte y perder el oremus, hasta el punto de pedir “generosidad” a las víctimas del terrorismo. ¿Qué clase de generosidad se le puede demandar a una familia rota por el asesinato de alguno de sus miembros? O ¿cómo se puede entender que alguien como Jesús Eguiguren tache de cobarde al Presidente del Gobierno por no prestarse a la legitimación inmediata de Sortu?. La izquierda abertzale ya se ha apuntado un tanto en Euskadi, consistente en poner en evidencia los verdaderos sentimientos de un sector del PSE. De Pachi López depende seguir con los mismos compañeros de viaje, o cambiar por los nacionalistas, con el discurso por todos conocido para cosechar los desastrosos resultados que han obtenido en Galicia y en Cataluña.