Once días después del seísmo de 9 grados en la costa noreste de Japón
Ya son 9.452 los muertos y 14.715 los desaparecidos por el terremoto
martes 22 de marzo de 2011, 10:32h
El número de fallecidos por el terremoto y tsunami del día 11 en Japón aumentó hoy hasta las 9.079 personas mientras otras 12.645 se encuentran desaparecidas, de acuerdo con el último cómputo de la policía japonesa. Once días después del seísmo de 9 grados en la costa noreste de Japón, el peor desastre natural tras la II Guerra Mundial, se teme todavía que aumenten las víctimas mientras se trata de restaurar las infraestructuras para poder atender a los damnificados. Del total de fallecidos, 4.080 han sido identificados y 2.990 han sido entregados a sus familias.
El terremoto y tsunami del día 11 causaron más de 24.000 muertos o desaparecidos en Japón, mientras este miércoles se registraron cuatro réplicas en Fukushima, donde se encuentra la inestable planta nuclear, que sacudieron también a Tokio. Doce días después del seísmo de 9 grados en la costa noreste de Japón, su peor desastre natural tras la II Guerra Mundial, se intenta restaurar las infraestructuras para atender a miles de damnificados y se sigue aún con atención la situación de la planta nuclear de Fukushima Daiichi.
Los trabajadores de TEPCO, operadora de la planta, luchan por conectar la electricidad a los seis reactores nucleares donde se han extendido cables externos pero, a media tarde de hoy en Japón, las noticias eran contradictorias.
Si bien se anunciaba que se había logrado restaurar la electricidad en la sala de control de la unidad 3, la más preocupante por albergar una mezcla de uranio y plutonio (MOX), el estado de otros reactores era más confuso. Según la Agencia de Seguridad Nuclear nipona, la temperatura del reactor 1 registró un aumento y en la unidad 2 los altos niveles de radiactividad obligaron a detener las labores de los operarios.
En alimentos como la leche o verduras de hoja verde de las inmediaciones de la planta se ha registrado un incremento en su nivel de radiaciones, según ha reconocido el Gobierno japonés.
El primer ministro nipón, Naoto Kan, pidió a las autoridades de Fukushima que prohíban la distribución y consumo de once verduras de esa provincia, entre ellas espinacas, brócoli, repollo o nabo, como medida de precaución.
El Gobierno ha encontrado niveles excesivamente altos de radiación en once tipos de verduras en Fukushima y en la leche de la vecina provincia de Ibaraki, más al sur. Ante la alarma creada por el temor una contaminación alimentaria, el Ejecutivo ha pedido a seis provincias japonesas que vigilen los niveles de radiación de sus productos agrícolas.
El terremoto y tsunami del día 11 son ya el peor desastre natural ocurrido en Japón desde el seísmo de Kanto de 1923, que causó 140.000 muertos, y han creado una crisis sin precedentes desde la II Guerra Mundial.
Las cifras de víctimas no han dejado de aumentar en los últimos doce días. Según el último cómputo policial, divulgado este mediodía, son ya 9.452 los muertos y 14.715 los desaparecidos.
Unas 320.000 personas han sido evacuados de sus casas y en su mayoría se encuentran en 2.100 refugios temporales, mientras el suministro de electricidad y alimentos en la zona afectada se ve dificultado por el grave daño a las infraestructuras.
Los equipos de rescate y los damnificados se ven además perjudicados por el frío, inusual para finales de marzo, y sacudidos por constantes réplicas, cuyo número se acerca ya a las 700 desde el llamado seísmo de Tohoku, por la región donde se produjo.
Prácticamente cada día hay al menos un terremoto de más de 6 grados de magnitud en la escala abierta de Richter, por lo general con epicentro en la zona devastada, sobre todo en las provincias de Fukushima e Iwate.
Esta mañana se produjeron cuatro temblores en la costa de Fukushima, el primero de ellos de 6 grados en la escala Richter a las 7.12 hora local (22.12 GMT del martes), seguido de otros tres seísmos en menos de una hora de 5,8, 4,9 y 4,3 grados.
La Agencia de Seguridad Nuclear informó de que los temblores no afectaron a las labores de reparación de la planta nuclear. Posteriormente, a las 9.07 hora local (00.07 GMT), ocurrió otro terremoto en la provincia de Iwate, de 5,2 grados Richter.
Los seísmos han provocado alteraciones en el tráfico ferroviario en parte de Japón y se han sentido con claridad en Tokio, donde los edificios están construidos para soportar fuertes temblores y por ello el terremoto del día 11 apenas causó daños.