El vuelo en picado del “Faisán”
martes 29 de marzo de 2011, 00:28h
Han salido a la luz las actas de la reunión que en 2006 mantuvieron ETA y el Gobierno, con el chivatazo del bar “Faisán” como telón de fondo. Es bien conocido el rastro de muerte y dolor que ha ido dejando tras de sí la banda terrorista durante su existencia, al igual que la macabra exactitud de sus comunicados. Si por algo se ha caracterizado siempre ETA es por dejar constancia escrita de cuanto hace. Ocurre que, en esta ocasión, el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero sale muy mal retratado por cuanto, de ser cierto el contenido de las referidas actas, los interlocutores gubernamentales mantuvieron una actitud de servilismo y obstrucción a la justicia absolutamente impresentable, amén de delictiva. Lo peor para el Gobierno es que estos papeles de ETA no proceden de filtraciones interesadas de la banda si no de registros policiales.
Ya en su momento hubo sospechas de que, en el marco del proceso de negociación que se estaba llevando a cabo, había un exceso de complacencia hacia los terroristas. A la enorme gravedad que supone abortar desde dentro una operación destinada a desmantelar el aparato financiero de ETA se une las presuntas trabas gubernamentales de cara a practicar detenciones. Son demasiadas sombras de duda como para que el Ejecutivo se limite a descalificarlas sin más. Está en juego la credibilidad del estado de derecho.