Buena educación en Madrid
domingo 10 de abril de 2011, 09:48h
La idea de Esperanza Aguirre de implementar en Madrid un bachillerato especial destinado a aquellos alumnos con un expediente académico excelente -por encima del 8 de nota media- no ha gustado a todo el mundo. Socialistas y comunistas la han rechazado, sin que aún se conozcan muy bien sus argumentos. Argumentos que, por otro lado, bien deberían de clarificar, por cuanto enriquecerían un debate sobre algo tan importante como la educación. Habría que preguntarles qué ven de malo en que se prime la excelencia, máxime cuando, además, se pretende hacer lo propio en el ámbito de la educación pública. La idea no debería serles ajena a los socialistas, si conocieran su propia historia: esa filosofía educativa de emulación positiva y ejemplo de superación informaba el espíritu de la Institución Libre de Enseñanza y del Instituto Escuela, establecimiento de excelencia promovido por liberales y socialistas antes de la Guerra.
Se trata de igualar por arriba, en lugar de hacerlo por abajo. Nada hay mejor para el futuro de una sociedad que dar una formación de calidad a sus jóvenes. Es lo que pretende Esperanza Aguirre en la Comunidad de Madrid; que es la región de España con más centros bilingües públicos, por citar sólo un ejemplo. En Madrid no se enseña que determinados ríos nacen en un determinado lugar y se omite donde desembocan por hacerlo fuera de la comunidad autónoma propia, ni se discrimina a nadie por hablar otros idiomas, además del castellano, a diferencia de otras comunidades autónomas. Se intenta lograr una enseñanza de calidad y garantías. Ojala cundiera el ejemplo, en lugar de la envidia y el descrédito por sistema.