www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

El Informe Goldstone

Ricardo Ruiz de la Serna
x
ricardo_ruiz_delasernayahooes /22/22/28
domingo 10 de abril de 2011, 12:13h
El famoso Juez Goldstone se ha retractado públicamente del informe que presentó en el año 2009 sobre la Operacion Plomo Fundido que destruyo la infraestructura del grupo terrorista Hamas en la Franja de Gaza. Desde allí , los islamistas lanzaban cohetes a diario contra todo el sur de Israel y, en especial, contra Sderot, una pequeña ciudad donde los niños sufrían la suspensión de las clases por bombardeos diarios. Allí, hay refugios contra cohetes por doquier y cuando suenan las alarmas todo el mundo se protege tras muros de hormigón hasta que pase la tormenta.

El informe Goldstone ha sido la legitimación de los enemigos de Israel durante dos o años para exigir a la única democracia de Oriente Medio lo que no se piedra ningún otro estado de la comunidad internacional: que tolere impasible el asesinato y el terror de sus ciudadanos. He aquí la hipocresía de los profesionales del silencio y los dogmas del progresismo degenerado: deben defenderse los derechos humanos siempre que no se trate de israelíes; las tiranías de Cuba, Venezuela e Irán son estupendas salvo que nos toque padecerlas.

El Juez Goldstone ha tenido que reconocer sus errores. Los tiranos necesitan la mentira y la violencia por igual. Sin los pretextos ideológicos que durante décadas inspiraron el pensamiento más superficial de la izquierda, hace muchos años que Hamas sufriría el repudio internacional que merece por asesinar por igual israelíes y palestinos. Sin las coartadas que tantos intelectuales traidores a la razón han brindado a los terroristas, la claridad morales se hubiese impuesto mucho antes y estaría clara la diferencia entre el terrorista y su víctima, entre Ismail Haniya y Guilat Shalit, entre el soldado de una democracia que se defiende y el terrorista yihadista que utiliza a mujeres y niños como escudos humanos.

El caso Goldstone, tan célebre ya en la historia universal de la manipulación de masas, impone preguntas sobre la responsabilidad de los medios, que dan por bueno y -aún peor- por legítimo cualquier disparate siempre que venga con el celofán de Naciones Unidas y otras instancias internacionales de esas que igualan a democracias y dictaduras en sus distintos organismos. No se sorprendan de que la Libia de Gadafi estuviese en el Consejo de Derechos Humanos. Naciones Unidas tiene sin duda una misión que cumplir pero no de este modo.

Ahora queda guardar este informe en un triste cajón de la Historia: el de las mentiras comunmente creídas.

Ricardo Ruiz de la Serna

Analista político

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios