Son ya trece las víctimas de un asesino que no deja pistas a la policía en Long Island, Nueva York. Hasta hace poco todas eras mujeres jóvenes que ejercían la prostitución, pero también ha aparecido el cuerpo de un niño de once meses, lo que impide a la policía asegurar que estén conectados. A pesar de ello, todo apunta a que se trate de la misma persona, inteligente, calculadora y con conocimientos de los métodos investigativos del cuerpo policial.
La comunidad de
Long Island, en Nueva York, está conmocionada ante lo que parece más un relato cinematográfico que la realidad con la que tienen que enfrentarse sus vecinos. Son ya al menos 13 las víctimas de un
asesino en serie que mantiene en jaque a la policía desde el pasado diciembre.
Todo comenzó con la desaparición de una chica en mayo, Shannan Gibert, de 24 años. Al parecer ejercía la
prostitución, ya que su nombre esta en una conocida
lista de contactos. La policía de la isla inició su búsqueda en septiembre y tres meses después encontraba envueltas en bolsas de plástico los
cuerpos de otras cuatro chicas que, al igual que Gibert, se anunciaban en la misma página de internet.

A día doce de abril los cuerpos encontrados son ya trece, ninguno pertenece a la desaparecida inicial y todos presentan signos de
estrangulamiento. De entre las víctimas, doce son
mujeres de edad inferior a los 28 años, mientras que uno de los cuerpos pertenece a un
niño de 18 meses, lo que ha confundido enormemente a la policía. “Este hallazgo no se corresponde con el patrón de un asesino en serie”, comentó una fuente de la investigación al periódico New York Post, "carecemos de un modelo de sospechoso".
Lo cierto es que la investigación está en un punto ciego y se admite casi cualquier
hipótesis. La última de ellas apunta a que se trata de un ex agente de la policía debido a su habilidad para no dejar ninguna pista. El fiscal neoyorkino Steve MacCohen lo describe como “un tipo extremadamente
inteligente, capaz de utilizar a su favor la tecnología y que ha hecho todo lo correcto para evitar su captura”. Además ha añadido que el asesino había seguido la actividad privada de las chicas en
internet, por lo que “no dudaría” de que se tratara de alguien con conocimientos profundos de los métodos de investigación policial.
El asesino ha logrado contactar con familiares de algunas de sus víctimas, pero las llamadas las ha realizado desde lugares muy poblados como Penn Station, donde es más difícil para la policía
localizar la llamada. Además la duración de estas no excedía los 3 minutos, un tiempo insuficiente para que el GPS estableciera las coordinadas necesarias para rastrear al sospechoso.
Lynn Barthemely, madre de una de las víctimas, ha relatado que en esas llamadas lo más escalofriante era lo
sereno que estaba el asesino. En la primera de ellas el hombre hizo creer a la familia que la chica seguía con vida, un comportamiento que parece indicativo de que se trata de un
psicópata.
En los medios de comunicación se le ha calificado de “monstruo” al asesino y han surgido comparaciones con Jack el Destripador, en su versión ficticia, o con David Berkowitz en su versión real, cuyos crímenes, a pesar de que no superaron las seis víctimas mortales, atemorizaron a la ciudad de Nueva York.
La policía está haciendo todo lo posible por encontrar la mínima
pista. Revisan los últimos movimientos bancarios de las víctimas para comprobar dónde fue el último lugar en que sacaron dinero. También están comprobando las llamadas y los sitios web que visitaron y las personas con quienes se citaron a través de la página de contactos.
En cuanto al asesino, si se tratara de un asesino en serie el
perfil es el de un hombre blanco de entre 20 y 40 años. Con frecuencia este tipo de dementes han sufrido abusos de pequeños, pero rara vez han cometido algún crimen. Normalmente no matan lejos de donde viven de modo que pueden moverse por la zona sin mover sospechas.
“No nos importa si se trataba de prostitutas o no”, asegura José Trinidad, miembro de un vecindario del interior de la isla. “Nos preocupa que haya un asesino suelto y que esté matando a personas. Podría matar a cualquiera en cualquier momento”.