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EN LA FRONTERA

Zapatero, el Pilatos de hoy

martes 19 de abril de 2011, 08:27h
A nuestro Presidente de Gobierno le gusta lavarse las manos ante cualquier problema, y si es alguno relacionado con los católicos no tiene jabón suficiente. Él deja a sus centuriones que tomen las decisiones y manda a sus legiones periodísticas a combatir la Fe de la mayoría de los españoles. El último caso ha sido el de la procesión atea que intentaba recorrer las calles del viejo Madrid, coincidiendo con la procesión tradicional del Jueves Santo. La Delegada del Gobierno ha prohibido la “marcha atea”, aunque con unos argumentos que nos han hecho sonreír. Y Zapatero en China y Singapur lavándose las manos y sin conseguir las monedas que a bombo y platillo habían anunciado sus pretores.

Mientras tanto, en la localidad madrileña de Ciempozuelos, unos nuevos bárbaros entraban en la parroquia de Santa María Magdalena y destrozaban la imagen de la Virgen y el Sagrario. Por si faltara algo, colectivos feministas barceloneses con máscaras blancas, falsos rosarios, pancartas “antecapilla” y consignas irreverentes, se manifestaban ante la Facultad de Económicas de Barcelona en solidaridad con las detenidas por los incidentes del pasado 19 de marzo en el Campus de Somosaguas de Madrid. Y Zapatero con su lavatorio y sin monedas.

Por si fuera poco, la salida de la talla del Cristo de Málaga, a hombros de los legionarios, no recibirá, por primera vez, los honores que ha tenido tradicionalmente, es decir, himno nacional y presentación de armas. Al comienzo de la procesión, los legionarios sacaban el Cristo, se tocaba la marcha y se presentaban las armas en señal de respeto. Una idea de la Ministra Chacón, que seguro que habrá consultado con nuestro Pilatos de andar por casa. Menos mal, que la sociedad está reaccionando y a este Pilatos le queda poco en su pretorio, aunque hay algunos que al intentar sucederle quieran incluso superar sus marcas.

En este domingo de Ramos comienza la Semana Santa en la que los católicos españoles conmemoramos la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor. Unas fechas, que como decía, hace unos días, el Cardenal Antonio Cañizares “es muy esperanzador que, en los últimos años, se esté observando una participación mayor en los oficios litúrgicos de esta semana. No seré yo quien minusvalore estas manifestaciones de la piedad popular, que tanto aprecio y que deben ser, sin duda, alentadas desde lo más propio de ellas y de lo que da razón a su existencia. Pero, habrá que tener exquisito cuidado en no reducir la Semana Santa a ellas, y menos aún en trivializarlas o ponerlas al servicio de sentimientos no genuinamente cristianos. Es necesario recuperar toda la verdad de la Semana Santa. Hay que pararse a pensar en lo que es y celebrarlo en la Semana Santa en toda su verdad”.

Esto es lo que debemos hacer: pensar lo que significan estas fechas y celebrarlas en toda su verdad y olvidarnos de este Pilatos y de sus centuriones que nos han enviado.