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san pedro de el vaticano

Juan Pablo II ha sido proclamado beato ante un millón de fieles

domingo 01 de mayo de 2011, 09:52h
La plaza de San Pedro del Vaticano y las calles adyacentes se encuentran, desde hace horas, repletas de fieles que han acudido a presenciar la proclamación como beato de Juan Pablo II. Los actos oficiales comenzaron el sábado por la noche con la Vigilia del rezo, seguida de la Celebración de la Memoria. A las 10.00 horas, ha comenzado la solemne ceremonia en la que ya ha sido proclamado beato el antiguo Pontífice polaco. Vea aquí las imágenes
Alrededor de un millón de peregrinos se ha concentrado en las calles de Roma y la Plaza de San Pedro para seguir en directo la ceremonia que convierte a Juan Pablo II en el décimo Papa beato proclamado por la Iglesia Católica y que ha dado comienzo a las 10,19 horas de este domingo 1 de mayo, según han indicado a Europa Press fuentes de la Santa Sede.

Concretamente, los fieles se han congregado en la Plaza de San Pedro, con espacio para 40.000 personas de pie y otras tantas sentadas, así como en Via de la Conciliacion, los puentes de San Angelo y Vittorio Manuele y Plaza de Risorgimiento, donde se han instalado pantallas gigantes para facilitar el seguimiento del acto y que, según han indicado las mismas fuentes, se encuentran "a rebosar".

Todos ellos portaban multitud de banderas y pancartas para rememorar al Papa polaco y lanzaban gritos de 'Viva el Papa', cuando ha aparecido Benedicto XVI que, en su recorrido hacia el altar, ha bendencido a los asistentes y, entre ellos, a varios bebés. Es, además, el primer Pontífice en los últimos 10 siglos que convierte en beato a su inmediato precedesor.

Desde la Plaza de San Pedro también siguen la ceremonia 87 delegaciones extranjeras, entre las que destaca la española encabezada por los Príncipes de Asturias que han llegado a sus asientos ubicados junto al altar a las 9,30 horas y se han sentado al lado de los Grandes Duques de Luxemburgo. Asimismo, de la delegación italiana, están presentes el primer ministro, Silvio Berlusconi, y el presidente de la República Italiana, Giorgo Napolitano. Además, asisten unos 500 obispos, de los que al menos 26 son españoles.

Pese a las predicciones meteorológicas, la lluvia está respetando a los peregrinos que asisten a la ceremonia de beatificación, que ha comenzado con la lectura de la llamada 'fórmula de beatificación', que consiste en leer los aspectos principales de la vida del beato. Posteriormente, se descubrirá el tapiz con una imagen del nuevo beato mientras se canta el himno del beato en latín, que se ha inspirado en las primeras palabras de Juan Pablo II en la homilía de inicio de su Pontificado: "No tengáis miedo, abrid de par en par las puertas a Cristo".

Este domingo por la mañana se traslada el féretro de Juan Pablo II ante el altar de la Confesión de la Basílica de San Pedro. Finalizada la misa y la ceremonia de beatificación de Karol Wojtyla, Benedicto XVI y todos los cardenales concelebrantes se dirigirán al altar de la Confesión en procesión y rezarán unos instantes ante el cuerpo del nuevo beato.

Posteriormente, los peregrinos podrán venerar los restos de Juan Pablo II y no se cerrará la basílica de San Pedro "hasta que no haya pasado el último peregrino", según confirmó el padre Federico Lombardi.

Ante la posibilidad de que lleguen al menos un millón de personas a Roma para venerar el cuerpo, Lombardi la basílica permanecerá abierta "toda la noche" si fuera necesario y tan sólo se cerrará durante unos minutos para llevar a cabo las tareas de limpieza.

Desde la madrugada
Poco después de las 5,30 horas, los agentes ubicados en los controles de seguridad han empezado a dejar pasar a los peregrinos que se agolpaban tras las vallas de seguridad para coger el mejor sitio mientras comenzaba a amanecer sobre la Plaza y repicaban las campanas del Vaticano.

Frente al brazo de Carlo Magno se puede ver la ventana de la habitación del Papa Benedicto XVI con una vela en el alfeizar que indica a los peregrinos que el Pontífice ya se encontraba en sus dependencias de la Santa Sede preparado para salir a las 10,00 horas a oficiar la Misa y convertir en beato a Juan Pablo II.

Para que los peregrinos puedan seguir la ceremonia, la organización ha habilitado 40.000 sillas a las que ya están accediendo las primeras religiosas. La Guardia Suiza y la Gendarmería vaticana han dejado pasar en grupos a los peregrinos provenientes de todo el mundo para que puedan tomar asiento. Miles de peregrinos siguen la ceremonia de pie.

Durante toda la noche, muchos peregrinos han permanecido en vela visitando las Iglesias abiertas con motivo de la beatificación en la que se ha denominado 'La noche blanca de las iglesias'. Concretamente, ocho templos de Roma han tenido sus puertas abiertas desde media noche: la Iglesia de Santa Inés, San Marcos del Campidoglio, Santa Anastasia, la Iglesia del Jesús, Santa Maria en Vallicella, San Juan de los florentinos, San Andrés de la Valle y San Bartolomé de la Isla.

La beatificación de Juan Pablo II es una de las más multitudinarias de la historia de la Iglesia, ya que, según el Prefecto de Roma (gobernador civil), Giuseppe Pecoraro, asisten más de un millón de personas. También es un evento histórico sin precedentes, ya que en los últimos mil años de la Iglesia Católica ningún Papa proclamó beato a su predecesor, como ocurrirá hoy.

Aunque Benedicto XVI decidió al principio de su Pontificado no oficiar ceremonias de beatificaciones y sólo de canonizaciones, de nuevo hará una excepción.

En septiembre del pasado año también proclamó beato, durante su visita al Reino Unido, al cardenal John Henry Newman (1801-1890), un converso del anglicanismo, considerado uno de los "padres espirituales" del Concilio Vaticano II y un reconocido intelectual que ha influenciado en su formación.

Una hora de rezo
Una hora de preparación precede a la misa de beatificación de Juan Pablo II, durante la cual se reza la Coronilla de la Divina Misericordia, devoción introducida por santa Faustina Kowalska, una religiosa de la que Wojtyla se consideraba discípulo y que es conocida como la santa Teresa de Jesús polaca.

La Coronilla es un rezo similar al Rosario, con el que se invoca la misericordia de Dios y se pide el perdón de los pecados en un acto de confianza hacia la misericordia de Cristo.

La hora de preparación concluirá con una invocación de la Misericordia de Dios sobre el mundo, con el canto Jezu ufan tobie, Jesús, confío en ti.

Juan Pablo II es beatificado hoy domingo festividad de la Divina Misericordia, instituida por él mismo para honrar el culto impulsado por santa Faustina.

El papa Wojtyla falleció el 2 de abril de 2005, en la vigilia -aquel año- de la Divina Misericordia.

La Cappella Musicales Pontificia, el Coro de la Diócesis de Roma y la Orquesta del Conservatorio de Santa Cecilia, de Roma, cantan en la ceremonia, con un total de 710 personas, entre coristas, organistas y orquesta.

El féretro, en el altar
El féretro con los restos de Juan Pablo II fue colocado hoy ante el Altar de la Confesión de la basílica de San Pedro para que los fieles puedan venerarlo una vez que lo haya beatificado Benedicto XVI.

El ataúd se encontraba desde el pasado día 29, cuando fue sacado de la tumba que ocupaba en las Grutas Vaticanas, delante de la monumental tumba de San Pedro, a pocos pasos de donde estuvo desde que fue enterrado el 8 de abril de 2005.

El féretro con los restos del Papa Wojtyla, fallecido el 2 de abril de 2005 a los casi 85 años (los cumplía el 20 de mayo) no será abierto, ni el cadáver exhumando, debido al corto espacio de tiempo que hace desde su fallecimiento.

Una vez que Benedicto XVI lo haya proclamado beato, el papa Ratzinger acompañado de los cardenales irán en procesión desde la Plaza de San Pedro hasta el interior de la basílica, donde se postrarán ante el féretro y rezarán.

Después, todos los fieles que lo deseen podrán acercarse hasta el féretro para rendir homenaje al Papa que guió a la Iglesia durante casi 27 años (1978-2005) y la introdujo en el tercer milenio.

La basílica de San Pedro estará abierta mientras que dure el flujo de fieles, para permitir que los cientos de miles que esperan puedan rezar ante el primer pontífice polaco de la historia.

Una vez concluida las celebraciones, el féretro será trasladado a una capilla del templo vaticano, para permitir una mayor afluencia de fieles en el futuro.

El féretro será colocado en la nueva capilla en la tarde noche del día 2 de mayo.

Esta capilla es la de San Sebastián, que está en la parte derecha, entrando a la basílica de San Pedro, entre la que acoge a la "Piedad", de Miguel Angel, y la Capilla del Santísimo.