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La mayoría eran españoles aunque había también tibetanos

Manifestación contra la represión en Tibet en la embajada China en Madrid

sábado 29 de marzo de 2008, 12:20h
Más de un centenar de personas, algunas de ellas ciudadanos tibetanos, se han concentrado hoy frente a la Embajada de China en Madrid para exigir a la comunidad internacional que presione al Gobierno chino y respete los derechos humanos.

La concentración la ha organizado la Fundación Casa del Tíbet y por el Comité de Apoyo al Tíbet y ha movilizado a poco más de 100 personas, la mayoría españoles, pero también algunos de origen tibetano.

Ellos, vestidos con camisetas verdes y con cintas en la frente en las que podía leerse "Free Tibet", se han encargado de gritar proclamas como "China fuera" o "Libertad para los tibetanos" ante la presencia policial situada en torno al edificio de la Embajada china.



El director de la Fundación Casa del Tíbet, Thubten Wangchen, ha afirmado, en declaraciones a los periodistas, que la comunidad internacional vive pendiente de las relaciones comerciales con China y no de defender los derechos humanos, cuyo respeto viola, a su juicio, el Gobierno comunista chino.

También ha acusado al Ejecutivo de Hu Jintao de expoliar al Tíbet de sus recursos naturales, de la desforestación de sus bosques y de torturar a centenares de ciudadanos tibetanos a raíz de las primeras revueltas en Lhasa, la capital.

Wangchen, que ha comparecido ante los periodistas con el atuendo propio de un monje budista, ha considerado que el Gobierno chino, además, "esconde el genocidio y la tortura" a los tibetanos a través de la prensa oficial.

Por ello, tras las revueltas, "es el momento de que el mundo abra los ojos y de que la ONU rompa su silencio".

El director de la Fundación Casa del Tíbet igualmente ha abogado por el diálogo entre el Gobierno chino y el Dalai Lama, el líder en el exilio de los tibetanos, como "la mejor solución".

Embajador: "cualquier intento de boicot está condenado al fracaso"
El embajador de China en España, Qiu Xiaoqi, considera que "cualquier intento de boicotear los Juegos Olímpicos de Pekín está condenado al fracaso" y responsabilizó de los últimos incidentes en el Tíbet personalmente al Dalai Lama, "que no es un líder religioso, sino un instrumento de las fuerzas anti-China".

Durante un coloquio con medios de comunicación españoles en la embajada china en Madrid, Qiu dijo que pedir el boicot a los Juegos es "una acción de sabotaje contra China y contra los pueblos de todo el mundo" que se oponen frontalmente a la politización de esa cita deportiva.

Respecto a las revueltas en el Tíbet y la represión ejercida por el Gobierno chino, el diplomático achacó su origen a "un grupo de elementos separatistas dirigido por el Dalai Lama".

"Tenemos pruebas que demuestran que todo ha sido un complot organizado por la camarilla separatista que encabeza el Dalai Lama", insistió.

Qiu afirmó que el Gobierno de Pekín siempre tendrá "la puerta abierta" para dialogar con el Tíbet. "Pero el Dalai Lama no tiene intención de dialogar, sino una voluntad separatista. Dialogar, sí, pero negociar la separación de Tíbet, nunca", sostuvo.

El embajador recordó que más de 120 gobiernos de todo el mundo "han expresado de manera clara su apoyo a China" como organizador de los próximos Juegos, por lo que el boicot está, a su juicio, totalmente descartado, aunque algún dirigente pueda faltar a la ceremonia inaugural.

En este sentido, dijo que desconoce si el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, viajará a Pekín para la inauguración, pero aseguró que le consta "el apoyo del Gobierno y del pueblo español".

Qiu Xiaoqi apuntó que durante los Juegos cualquier visitante deberá "observar las leyes de China, como tendría que hacerlo en cualquier otro país".

Preguntado por la libertad con la que podrá trabajar la prensa internacional durante la quincena olímpica o cuando la Llama Olímpica llegue el Tíbet, el representante chino dijo que "las buenas condiciones para la prensa están garantizadas".

Respecto a la posibilidad de que los Juegos aceleren en China el proceso de reformas democráticas, el embajador aseguró que "la apertura en China comenzó hace 30 años"

"No es imaginable que China, la cuarta potencia del mundo, haya conseguido este éxito siendo un país cerrado. Pero China está desarrollando su propio modelo de democracia", argumentó. "No se trata de copiar al 100% el modelo de democracia occidental. Estamos afrontando nuestros propios retos".

"China es un país en desarrollo. Quedan aldeas sin electricidad, sin agua corriente. Sería imposible contar los votos...", comentó respecto a la posibilidad de convocar en su país unas elecciones "a la occidental".

Qiu señaló que la contaminación en Pekín, otra de los preocupaciones de los participantes en los Juegos, ha mejorado sustancialmente en los últimos años.

"Hemos tomado más de 200 medidas concretas. Según los estándars de la OMS, los días 'buenos' han subido de 100 en 1998 a 241 en 2006, y los días con problemas serios han bajado en el mismo periodo de 141 a 24. No creo que coincidan esos 24 días", ironizó, "precisamente con los Juegos Olímpicos".

El embajador dijo que aún no se ha tomado la decisión de restringir la circulación durante la quincena olímpica, pero que, en caso de ser necesario, se hará "un llamamiento, no una orden", para que los ciudadanos procedan "voluntariamente".
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