Las previsiones de la Comisión Europea de crecimiento y déficit para España hacen ver que el Gobierno no cumplirá sus compromisos de déficit si no toma nuevas medidas.
La
economía española creció en los tres primeros meses del año un 0,3 por ciento, según los
datos del INE, que también han sido recabados por
la Comisión Europea. El crecimiento interanual sube dos décimas y pasa del 0,6 al 0,8 por ciento. No sólo esas ocho décimas son muy escasas y quedan aún muy lejos del nivel que necesitamos para volver a crear empleo, sino que crecemos a un tercio del ritmo al que crece Europa. Tanto la zona euro como el conjunto de los 27 de la Unión Europea
crecen al 2,5 por ciento de media. Alemania crece al 4,8 por ciento, que es un ritmo ya muy notable. Sólo en los tres primeros meses del año ha crecido un 1,5 por ciento, lo cual, anualizado, nos llevaría a un 6,0. Francia ha crecido también en los tres primeros meses un 1,4 por ciento. ¿Dónde estamos nosotros? En el 0,3.
El
banco ING, en una nota recabada
por el WSJ, señala que “la economía alemana está en el mejor camino para prolongar su título de campeón del crecimiento europeo”. En el caso de Francia, eso sí, los analistas
por el WSJ" target="_blank" style="color:#125BA3;">son más cautelosos: temen el efecto combinado de un euro fuerte con inflación en una recuperación que proviene sobre todo de la demanda externa. Sobre España es muy interesante lo que señala el analista Raj Badiani, de INH Global Insight: “la
mala ejecución del primer trimestre sugiere que España está luchando por establecer un camino de recuperación para 2011 más convincente. Aparte de las exportaciones, la economía lucha por encontrar otra contribución dinámica al crecimiento”.
Así las cosas, llegan
las previsiones de primavera de la Comisión Europea, que muestran que no se cree los compromisos del gobierno español.
Olli Rehn señala que “España se ha comprometido a su objetivo de déficit fiscal y debe alcanzar ese déficit. Es una piedra angular de la estrategia económica de España, que ha funcionado y ha ayudado a España a desacoplarse de los tres países con programas”. La CE cree que el
déficit español se situará en 2011 en el 6,3 por ciento, no en el 6,0 al que se ha comprometido Zapatero. Y señala que alcanzar los objetivos "también dependerá de que los gobiernos regionales cumplan estrictamente con sus objetivos".
Ya nos lo planteamos el otro día. Con un crecimiento por debajo del esperado (y todavía lo es), ¿dónde tendrá que recortar el Gobierno para cumplir con el déficit? ¿Dónde subirá los impuestos? No está confirmado, pero los funcionarios temen un recorte
en la paga extra de julio.
Jean Claude Trichet está en suelo español y ha dicho algunas cosas de interés. Por ejemplo, ha dicho que los ciudadanos no volverían a permitir, por segunda vez, que los gobiernos utilicen el 27 por ciento del PIB en ambos lados del Atlántico para evitar otro colapso del sistema financiero”. No está claro que así sea, pero sí que no deberían permitirlo. Lo ha dicho nada menos que el presidente de la patronal bancaria, la
AEB. Señala que las autoridades deben hacer lo que sea necesario para impedir una crisis como esta, y especialmente que una entidad provoque problemas al conjunto del sistema, así como que asuman las pérdidas derivadas de los excesos “quienes tienen que asumirlas”. Y no recurrir a los fondos públicos para sostenerlas.