pese a las llamadas de los dirigentes de su partido
Hillary Clinton no se rinde
sábado 29 de marzo de 2008, 23:39h
"Tengo la convicción profunda de que se deben escuchar las voces de todos y se deben contar todos los votos", dijo Clinton a la prensa en Indiana.
El viernes, el senador Patrick Leahy, una de las personas más influyentes de la Cámara Alta pues preside el Comité Judicial, pidió a la antigua primera dama que tire la toalla, con el argumento de que no tiene posibilidades de ganar.
Clinton recibió otro golpe con el anuncio por parte del senador Bob Casey de que apoyará a Obama. Casey representa al estado de Pensilvania, lo que puede perjudicar a la candidata ya que es uno de los pocos que quedan por votar en las primarias y donde Clinton tiene, por el momento, una amplia ventaja en las encuestas.
Otras figuras demócratas han expresado su preocupación de que la campaña se alargue hasta la convención demócrata, en agosto, y divida irremediablemente a las filas del partido.
Sin embargo, Clinton no lo ve así. "Tendremos un partido unido en torno a quien sea el candidato" a la presidencia, dijo.
También salió hoy en su defensa su marido, Bill Clinton, quien está haciendo campaña en su favor. "Tenemos que relajarnos", les dijo a quienes piden a su esposa que abandone, en una parada electoral en Girardville, en Pensilvania.
El ex presidente afirmó que debe respetarse el derecho de los votantes demócratas de los estados que restan a dar su opinión.
"Mamá será mejor que papá"
Su hija Chelsea también ha asumido la tarea de pedir votos para su madre. Ayer, en una sesión de preguntas y respuestas en Allentown, también en Pensilvania, la joven de 28 años dijo que su madre "sería una mejor presidenta" que su padre lo fue.
Hace pocos días, la hija de los Clinton tuvo que salir en defensa de su madre cuando participaba en un acto en favor de la candidatura de su madre en el campus de la Universidad de Butler (Indianápolis). En concreto, el estudiante Evan Stranger le preguntó su opinión "sobre las críticas a su madre acerca de cómo el modo en que afrontó el escándalo Lewinsky puede ser un signo de debilidad y de que puede no ser lo suficientemente fuerte como para ser presidente". La respuesta de Chelsea fue clara apelando a la privacidad de un asunto como ese: "Guau, eres la primera persona que me pregunta esto en los algo así como 70 campus universitarios que he visitado y francamente creo que no es asunto tuyo".