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guerra en el cnio

Barbacid vs Garmendia: un conflicto en el que pierde la investigación

jueves 26 de mayo de 2011, 10:15h
La solución al enfrentamiento abierto entre el investigador Mariano Barbacid y la ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, a cuenta de su sustitución como director del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas y de la denuncia por la falta de fondos para desarrollar nuevos fármacos contra el cáncer de pulmón empezará a dilucidarse el próximo 22 de junio, cuando se conozca el nombre del nuevo responsable del centro. Hasta entonces, así están las cosas. Y mientras, quien pierde es la investigación.
La polémica surgida entre el prestigioso investigador Mariano Barbacid y el Ministerio de Ciencia e Innovación se debe, por un lado, a la cuestión pendiente desde hace 20 meses de la sustitución de Barnacid como director del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y, por otro, la denuncia del investigador de la falta de fondos necesarios para continuar con un proyecto contra el cáncer de pulmón –que incluiría el desarrollo de un nuevo y eficaz fármaco– y la negativa del departamento que dirige Garmendia a aceptar capital privado para garantizar la investigación.

Según explican a EL IMPARCIAL desde el propio centro, la situación se encuentra en estos momentos en “stand by, a la espera de acontecimientos”. El próximo 22 de junio la comisión delegada del Patronato del CNIO dará a conocer el nombre del nuevo director que sustituirá a Barbacid y “entonces veremos quién da las órdenes y si el que las dé cuenta con el ex director para seguir investigando”. Barbacid pidió el relevo en la dirección hace más de año y medio y desde entonces está en funciones, “pero él quiere seguir trabajando en el centro, aunque, como ha señalado ya la ministra Cristina Garmendia, será prerrogativa del nuevo director”, recuerdan.

Sin embargo, para esta designación también está habiendo problemas. Russell Reynolds, la empresa externa que se había contratado con el fin de seleccionar a uno de los cuatro candidatos propuestos por una comisión también nombrada para encargarse de esta elección, decidió no seguir trabajando al viciarse el proceso cuando se hicieron públicos los nombres de los pretendientes.

PIE DE FOTO“Retiradas” de prestigio
Esto, en cualquier caso, es malo para la investigación. Que un investigador de la talla de Barbacid, que estuvo trabajando durante 24 años en EEUU y que regresó a España en 1998 para fundar y dirigir el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, decidiera dejar la dirección del CNIO causó una gran sorpresa en el mundo científico, pero no es menos doloroso ver a investigadores de prestigio internacional como el portugués Carlos Caldas (Universidad de Cambridge) y el italiano Pier Paolo Pandolfi (Universidad de Harvard) retirarse del proceso de selección precisamente por los problemas que han salido a la luz en la institución.

De esta forma, los aspirantes a dirigir el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas se reducen de cuatro a dos: María Blasco y Eric Wagner. Los dos trabajan ya como investigadores en el organismo. Aun así, la idea del Patronato de retrasar hasta el 22 de junio el nombramiento del nuevo director se debe, entre otros motivos, a confiar en que los dos investigadores externos que se han retirado se replanteen la posibilidad de optar al cargo una vez que las aguas vuelvan a su cauce.

Barbacid: sólo investigación
Sobre las informaciones aparecidas en las que se apuntaba que Mariano Barbacid estaba buscando apoyos para quedarse como director del CNIO, el propio centro aclara que “en diciembre de 2010, cuando se dio a conocer el primer informe negativo de la Abogacía del Estado, Barbacid dijo que en esas condiciones no dejaba la dirección porque no quería que el sucesor se encontrara con todos esos problemas”.

Añaden que “Barbacid hace tiempo que quiere dedicarse sólo a la investigación y a su familia y necesita tiempo para ello. Por eso quiere dejar la dirección, pero quiere hacerlo en condiciones óptimas”. En este momento, el único interés de Mariano Barbacid es mantener la excelencia del CNIO y garantizar los proyectos en desarrollo, entre ellos el Programa de Terapias Experimentales.

Y con la financiación de este programa surge el segundo enfrentamiento con el ministerio que dirige Garmendia, pero tranquilizan asegurando que todo lo que se ha investigado con Mariano Barbacid al frente no se va a perder y se va a seguir investigando hasta que se acabe el dinero.

“Toda la investigación que se está desarrollando en el CNIO en este momento está garantizada, sigue su curso, y los 58 millones de euros de los que habla el Ministerio están asignados para financiar proyectos concretos y para seguir pagando los créditos y demás cuestiones de administración”, indican desde el centro.

PIE DE FOTOMás problemas: El Programa de Terapias Experimentales
Sin embargo, lo único que no está garantizado es el Programa de Terapias Experimentales, que es por lo que ha habido las discrepancias que hemos conocido recientemente entre el investigador y el Ministerio. En este momento hay fondos para este proyecto que permiten acabar los proyectos en marcha, pero a finales de 2012 y principios de 2013 se acabará la financiación con lo que se agravaría el problema al paralizarse el proyecto si no hay dinero.

Barbacid anunció los resultados de una investigación sobre la inhibición de una ruta de señales que impide la aparición y el desarrollo de cáncer de pulmón en ratones, pero poco después el CNIO aseguró que ha tenido que frenar su intención de desarrollar fármacos para este fin al no disponer de más fondos públicos y no permitirse, además, desde el Ministerio de Ciencia la entrada de financiación privada.

Entonces, Barbacid planteó la creación de una “asociación de intereses económicos” que permitiría la entrada de hasta 10 millones de euros en el CNIO, pero el departamento de Cristina Garmendia negó esta posibilidad tras consultarlo con la Abogacía General del Estado. El Ministerio tiene dos informes de este organismo sobre esta cuestión. Uno se realizó antes de la aprobación de la Ley de Economía Sostenible y otro después. Ambos descartan la opción propuesta por el investigador.

El motivo para no aceptarlo es la Ley de Fundaciones, que no permite que las fundaciones públicas, como es el caso del CNIO, participen en ese tipo de figura legal, ya que obligan a la fundación a responder personalmente ante posibles deudas, poniendo en peligro el patrimonio de la fundación. Tampoco la Ley de Economía Sostenible permite la entrada de capital privado mediante la fórmula propuesta por el ex director.

Que no se permita la entrada de capital privado puede implicar que se cierre definitivamente el Programa de Terapias Experimentales, pionero en Europa y casi en el mundo al existir muy pocos que trabajen en este campo. Si no se facilita la entrada de ese dinero en las mejores condiciones, evidentemente, se cerrará el programa.

PIE DE FOTOProyectos paralizados
El problema es importante porque en este tipo de investigaciones hay que mirar a medio y largo plazo. Además, en este momento hay una serie de proyectos que no se han emprendido precisamente porque el horizonte de financiación está puesto en el final de 2012. “Sería absurdo financiar proyectos que no van a poder concluirse por falta de dinero y que sólo restaría fondos a otros que ya están en marcha”, aseguran desde el CNIO.

En este sentido, hay que distinguir entre las investigaciones que lleva a cabo Mariano Barbacid y el Programa de Terapias Experimentales, aunque en este caso estaban unidas porque una consecuencia de la investigación de Barbacid es la posibilidad de buscar un fármaco concreto, que, por otra parte, podría revertir beneficios al propio centro con su desarrollo.

Despidos en el CNIO
Por otra parte, también se ha hablado de despidos. Al margen de lo que decida el nuevo director sobre el futuro de algunos de sus investigadores, desde el CNIO señalan que seguro se darán cuando se acabe el dinero en 2013: “Entonces, habrá todos los despidos si no hay entrada de fondos”.

Recientemente se han producido cuatro despidos que estaban previstos desde hace tiempo, pero desde el centro indican que “no han tenido nada que ver con el problema. Simplemente han coincidido en el tiempo”. En cualquier caso, hay que explicar que el CNIO evalúa cada 5 años la producción de todos los investigadores para decidir sobre su continuidad.

Como fuere, desde el CNIO no quieren llamarlo “enfrentamiento” y prefieren decir que “hay silencio por parte del Ministerio de Ciencia e Innovación sobre la solicitud de Barbacid para mantener una reunión para resolver el problema”. Recuerdan que el investigador director en funciones hizo una solicitud el pasado 13 de enero y el Ministerio todavía no ha contestado. La solución al conflicto empezará el 22 de junio. Y mientras, por mucho que nos digan, quien pierde es la investigación en España.
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