El conseller de Interior admite que hubo "insuficiencias" en el dispositivo policial
Mas espera detenciones y un "castigo ejemplar" a una "kale borroka" que no tenía prevista
jueves 16 de junio de 2011, 13:57h
El presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha pedido que la justicia dé un castigo ejemplar para los culpables de la "kale borroka" que este miércoles se vivió en Barcelona, cuando 'indignados' trataron de impedir usando la violencia el acceso de los diputados al Parlamento catalán. En la sesión de control al Gobierno catalán en sede parlamentaria, Mas ha indicado que este miércoles trasladó esta petición a Fiscalía, y que encontró en el poder judicial una buena predisposición para colaborar.
El presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha anunciado hoy que en las próximas horas se producirán nuevas detenciones de los violentos que llevaron la "kale borroka" a las puertas del Parlament, contra los que espera que los tribunales dicten un "castigo ejemplar".
En la sesión de control parlamentario al presidente catalán, Mas ha prometido que su Govern será "no beligerante pero sí contundente y tremendamente exigente" con los "auténticos cafres" que ayer agredieron físicamente a los diputados que intentaban acceder al Parlament para asistir al debate sobre los presupuestos.
Mas ha revelado que "ya desde ayer el Govern se puso en contacto con la Fiscalía", que tiene "la máxima buena predisposición" para abrir diligencias contra los violentos: "Espero que esto no acabe sólo en el ámbito de la Fiscalía sino que pase a los tribunales y haya un castigo ejemplar para aquella gente que cometió un atentado flagrante contra nuestra democracia y contra nuestro Parlament". Según Mas, las detenciones de 'indignados' violentos no se quedarán en las seis de ayer: "Vendrán más, si podemos".
El presidente catalán ha explicado que se están revisando las grabaciones de los incidentes de ayer, para identificar y denunciar a quienes cometieron "actos violentos". "Espero que no sólo se les denuncie, sino que estos casos acaben en los tribunales, con la Fiscalía operando para acusar a esta gente de delitos que están perfectamente tipificados", ha insistido Mas, que ha mostrado su "coincidencia plena" con la "contundencia y firmeza" pedida por la presidenta del PP de Cataluña, Alícia Sánchez-Camacho.
En rueda de prensa, el conseller de Interior, Felip Puig, ha afirmado que el dispositivo policial de este miércoles se quedó "corto" y que hubo "insuficiencias" al proteger la entrada de los diputados al Parlament. Puig ha asegurado que los Mossos d'Esquadra no actuaron con más dureza contra los violentos para evitar un "mal mayor", ya que entre los 'indignados' había "profesionales del incidente" que actuaron como una "guerrilla urbana" y que tenían unas "ganas feroces" de que se desatara una "batalla campal".
En este sentido, ha avisado que existe una minoría violenta que cada vez es mayor, que está más organizada y es más agresiva y que bajo la "falsa apariencia de una resistencia pasiva" utiliza "violencia extrema" y métodos de comunicación "sofisticados" para planear sus ataques, como el de ayer, cuando "sometieron a la Democracia a una situación sin precedentes", contando con la cobertura pacífica de algunos ciudadanos.
El conseller ha subrayado las dificultades del operativo de, ya que los Mossos d'Esquadra -que en los momentos cumbre desplegaron a 600 agentes- tenían que proteger de forma dinámica un perímetro de cuatro kilómetros asediado por unas 3.000 personas, aunque ha apuntado que lograron los dos objetivos principales, que eran que nadie entrara al Parque de la Ciutadella sin permiso y que el pleno se pudiera celebrar con normalidad.
Además, se ha quejado de que los 'indignados' disponían de información muy detallada sobre las intenciones policiales y ha lamentado que algunos medios de comunicación, que no ha precisado, desvelaran de madrugada qué puertas del Parque de la Ciutadella se habían habilitado para la entrada de los diputados.