las empresas las más afectadas
El Banco de España rebaja las previsiones de crecimiento para 2008 y 2009
martes 01 de abril de 2008, 12:46h
En su informe de proyecciones incluido en el último Boletín Económico, la institución gobernada por Miguel Ángel Fernández Ordóñez explica esta reducción en el crecimiento por un menor empuje de la demanda nacional, especialmente de la inversión, que se desacelerará casi un punto en 2008, hasta un 2,3 por ciento, y que empezará a recuperarse a lo largo de 2009, pese a que crecerá un 1,9 por ciento. Por su parte, las exportaciones netas continuarán mejorando su aportación al crecimiento durante los próximos dos años (+4 por ciento y +4,5 por ciento, respectivamente), gracias, en parte, a un menor dinamismo de las importaciones (+4,1 por ciento y +3,4 por ciento, en 2008 y 2009) y compensarán "parcialmente" la desaceleración de la demanda.
Además de estos factores, el Banco de España apunta que este menor crecimiento de la economía se debe también a un entorno internacional menos favorable, con un menor incremento de los mercados de exportación y mayores precios de las materias primas. El informe, que el Banco de España prevé presentar cada año junto al Boletín correspondiente al mes de marzo, parte de unos supuestos que, según enfatiza la institución, están condicionados por la "incertidumbre" que rodea a la coyuntura económica internacional y que, en primer término, prevén una panorama de desaceleración mundial.
Así, las proyecciones tienen como escenario principal una "sustancial" revalorización del euro del 8 por ciento en 2008 respecto a su cambio en 2007 y una estabilidad de precios de exportación de los socios de la eurozona. Además, prevé que el euríbor se sitúe en el promedio del 4,3 por ciento en 2008 para reducirse al 3,7 por ciento en 2009. Por último, el informe espera que el precio del petróleo se sitúe en 96 dólares en el conjunto de 2008 y 2009.
La inflación se mantendrá alta en 2008
En cuanto al comportamiento de los precios, la tasa de inflación media disminuirá a lo largo de 2008, hasta el 3,6 por ciento, y se situará por debajo del 3 por ciento en el cuarto trimestre del año. Además, "en ausencia de nuevas perturbaciones en los mercados de materias primas", el Banco de España espera una "disminución significativa" del IPC hasta el 2,3 por ciento en 2009. En este punto, el Banco de España insiste en el riesgo de que se traslade la inflación al resto de la economía vía salarios. Así, asegura que la aplicación de las cláusulas de salvaguardia provocará un crecimiento "significativo" de la remuneración por asalariados, hasta situarse en 2009 en tasas "poco coherentes con la menor expansión de la actividad".
Los precios de la vivienda bajarán este año
Por otro lado, se producirá en los próximos años un "ajuste más pronunciado" de la inversión en vivienda, especialmente en 2009. Así, la inversión en construcción caerá un 0,2 por ciento en 2008 y un 1,2 por ciento al año siguiente, lo que presionará a la baja los precios de los inmuebles, que experimentarán caídas en términos reales en los próximos dos años. En este sentido, el informe explica que el ajuste iniciado ya en 2005 por el endurecimiento de la política monetaria y las expectativas menos favorables de revalorización de los precios de los inmuebles "se han intensificado" en los últimos trimestres a raíz de la crisis crediticia que estalló el pasado verano.
Las principales consecuencias de este proceso será un "menor dinamismo" en la creación de empleo, una desaceleración de la renta bruta disponible de las familias y una recuperación de su tasa de ahorro a partir de 2008. Por lo pronto, el Banco de España prevé que la tasa de paro repuntará desde el actual 8,6 por ciento hasta el 9 por ciento en 2008 y del 9,8 por ciento en 2009. Además, esta desaceleración del ladrillo acarreará una merma en la recaudación por impuestos asociados a esta actividad, que, junto a un incremento del pago por prestaciones por desempleo, provocarán una reducción del superávit de las administraciones públicas hasta hacerlo "casi desaparecer". Concretamente, el saldo positivo del 2,2 por ciento del PIB en 2007 se reducirá hasta el 1,2 por ciento en 2008 y al 0,2 por ciento en 2009.
Con todo, el Banco de España apunta que la inversión pública impulsará de forma "relevante" las cifras de construcción, tras la evolución más modesta del año anterior, que, asegura, "se encuentra vinculada al habitual ciclo electoral". Además, la productividad en el conjunto de la economía experimentará en estos años una recuperación desde el 0,8 por ciento en 2007 al 0,9 por ciento en 2008 y el 1 por ciento en 2009. Además, se atenuarán algunos desequilibrios de la economía española, de forma que el déficit exterior se ampliará medio punto en 2008 hasta el 10 por ciento, y se estabilizará en esta ratio en 2009.
Todo podría torcerse aún más
Pese a que las previsiones del Banco de España han empeorado en este último informe, la institución aún deja una puerta abierta a un mayor deterioro de los indicadores. En su opinión, no puede descartarse que la debilidad de algunas economías, especialmente la de EE.UU, sea mayor de la esperada y que esa pérdida de dinamismo se contagie a otros países, por lo que las previsiones realizadas tienen más visos de variar a la baja que al alza.
En este punto, la institución gobernada por Fernández Ordóñez prevé un empeoramiento "generalizado y acusado" de la situación económica estadounidense durante el primer trimestre de 2008. En esta misma línea, considera que los últimos indicadores disponibles sobre la evolución de la economía del área del euro apuntan, en general, a que la moderación de la actividad se prolongará durante los primeros meses del ejercicio en la eurozona. De la misma forma, explica el informe, es posible que continúen las tensiones en los mercados de petróleo y de materias primas, por lo que, en el caso del la inflación, "los riesgos son predominantemente al alza, especialemente en 2009". El Banco de España concluye avisando de que, si persisten las dificultades para que las entidades de crédito se financien en los mercados internacionales, no puede descartarse que las condiciones financieras se hagan más exigentes y que, por ello, el ajuste de la economía se haga "más pronunciado".
Un panorama "menos favorable"
El Banco de España considera que las empresas españolas afrontan un panorama "menos favorable" que hace un año y "rodeado de mayores incertidumbres", debido tanto a la coyuntura internacional -con las turbulencias financieras y la subida el petróleo- como a la desaceleración de la economía española, que afecta principalmente a constructoras e inmobiliarias. En el Boletín Económico correspondiente al mes de marzo, el organismo que dirige Miguel Angel Fernández Ordóñez realiza esta advertencia tras analizar el comportamiento de las empresas no financieras en 2007, ejercicio que se caracterizó por una desaceleración de la actividad y un menor ritmo de creación de empleo. Pese a estos factores adversos, la rentabilidad siguió creciendo.
Así, las empresas no financieras elevaron el pasado año un 14,9 por ciento su beneficio neto, incremento inferior al 18 por ciento registrado en 2006, sustentado en buena medida en los ingresos extraordinarios, al recoger "importantes plusvalías". El ratio de beneficio sobre el valor añadido bruto (VAB) se situó en el 38,1 por ciento, casi tres puntos y medio más que en el ejercicio anterior.