La boda celebrada este fin de semana en Mónaco nos sirve de gran inspiración para nuestras bodas futuras.
Entre las invitadas a toda
boda real podemos encontrar looks favorecedores, bonitos y estilosos que nos pueden ayudar a la hora de pensar en qué nos ponemos cuando tenemos una boda. Siempre tenemos que tener en cuenta qué tipo de boda es; civil, religiosa, en la playa, en el campo...
En este caso, hemos tenido la oportunidad de ver dos tipos de boda en una: la civil un día y la religiosa al día siguiente. Hoy vamos a centrarnos en la religiosa, pues ya hablaremos de los
looks para bodas civiles más adelante.
Como ya sabéis, y después de muchos rumores sobre intentos de fuga de la novia, la boda religiosa de
Alberto de Mónaco y
Charlene Wittstock se celebró este sábado dos de julio a las cinco de la tarde. Era una boda de tarde y en verano, y a las invitadas se les pedía que fueran vestidas con traje corto. La mayoría, cumpliendo con el protocolo, llevaban vestidos cortos hasta la rodilla o, como mucho, un poco por encima. Destacaron los colores pastel, como el de la princesa Carolina, la princesa Estefanía, la princesa Victoria de Suecia o su hermana Magdalena. Aunque también pudimos ver colores vivos como el fucsia de Tatiana Santo Domingo, novia de Andrea Casiraghi, o el azul turquesa de Mary de Dinamarca. Pero, como suele ocurrir en todo evento social de este tipo, normalmente hay alguna rebelde que no cumple con lo exigido en la invitación, y así pudimos ver algún vestido largo que os comentamos más abajo.

Dentro de las
mejor vestidas, destacaron Carolina de Mónaco, hermana mayor del novio, y Pauline Ducruet, hija de Estefanía, hermana pequeña del novio. Las dos, con diferentes trajes de Chanel, iban perfectas.

Otra de las invitadas, y además sobrina del novio, que más destacó por su elegancia fue
Carlota Casiraghi, también vestida de Chanel.

La mejor forma de explicar cómo acertar con nuestro look en una boda es con un ejemplo gráfico. Aquí tenéis dos invitadas que fueron impecables,
Clotilde Courau, mujer de Filiberto de Saboya, y
Máxima Zorreguieta, mujer de Guillermo de Holanda.

Sin embargo, como decíamos al principio, siempre hay alguien que rompe el protocolo... En este caso, tanto
Naomi Campbell como
Inés de la Fressange, no acertaron con su look. Las dos optaron por vestidos largos cuando tenían que haberlos llevado cortos, e Inés además, con el sombrero de paja y las sandalias planas, habría ido perfecta a una cena de verano, pero no a una boda real.

Por último, si sois madrinas pronto o madres de la novia y no sabéis cómo haceros el traje, aquí tenéis dos ejemplos de mujeres muy bien vestidas:
Farah Diba y Silvia de Suecia.