Perspectivas electorales y riesgos políticos en México
sábado 09 de julio de 2011, 02:20h
Las recientes elecciones locales en México han confirmado la tendencia de que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) podrá ganar la presidencia de la República y tener mayoría de legisladores federales en las dos cámaras legislativas el próximo año.
Precisamente en julio de 2011 se realizarán las elecciones para elegir al sucesor de Felipe Calderón y a los 500 diputados federales y 128 senadores de la República. Que el PRI recupere la presidencia de México, y además obtenga mayoría en las dos cámaras, despierta temores de un retroceso autoritario y un regreso al viejo presidencialismo mexicano que sólo tenía un límite de tiempo: seis años cada presidente sin posibilidad de reelegirse.
Esto parece una paradoja: a través de elecciones presumiblemente limpias y equitativas, el PRI puede lograr la legitimidad democrática de la que anduvo más bien escaso en su historia. De este modo, a través de la democracia se podría regresar al autoritarismo. Guardadas las proporciones, episodios de similar naturaleza ya tuvieron lugar en Europa en los años treinta del siglo pasado. El problema es que, independientemente de su origen político, los autócratas, una vez instalados en el poder, destruyen las instituciones democráticas, como ocurrió en la República de Weimar. Afortunadamente, en México no habrá guerra ni holocausto, pero está en riesgo la continuidad de los espacios libres de reflexión, expresión y asociación.