mundo árabe
El pueblo ha perdido el miedo a los déspotas
lunes 11 de julio de 2011, 21:03h
La primavera árabe ha hecho saltar en pedazos los mecanismos socio-culturales que permitían a las dictaduras imperantes desde el Atlántico hasta el Golfo, someter a los pueblos y perpetuarse en el poder. Reyes, generales y presidentes, autoproclamados “de por vida”, deben tener en cuenta hoy una sociedad que ha dicho “Basta” a la corrupción y a la injusticia.
Por primera vez desde que estallaran las revueltas que han derrocado a dos dictadores tunecino y egipcio, y puesto contra las cuerdas a otra serie de déspotas que gobiernan manu militari el mundo árabe, se ha organizado en España un seminario para abordar la génesis de las protestas, su desarrollo y perspectivas de éxito. Organizado por la Universidad de Málaga en sus cursos de verano, el encuentro lleva por título “Las claves de la revolución política en el mundo árabe”, y participan en él investigadores universitarios, periodistas, personalidades políticas y representantes del mundo de la cultura y la vida social, de ambas riberas del Mediterráneo. Su director, El Houssine Majdoubi Bahida, considera un éxito la amplia participación de ponentes de origen marroquí, egipcio y sirio, y destaca la oportunidad para la opinión pública española y los universitarios de conocer de primera mano “el proceso que ha abierto un nuevo capítulo en la historia del mundo árabe”.
El Doctor en Derecho Constitucional y catedrático de la Universidad Mohamed V de Rabat, Mohamed Larbi Ben Othmane, esbozó en su intervención este lunes el contexto histórico en el que se están produciendo las revueltas árabes, sus causas inmediatas y los cambios políticos y sociales que están generando. Ben Othmane señaló la paradoja de que los mismos países occidentales que hasta ayer “apoyaron losgolpes militares, las dictaduras y los déspotas en el mundo Árabe”, hoy se hayan visto obligados a admitir la ineluctabilidad de los cambios e incluso a apoyarlos militarmente, como en el caso de Libia, “para evitar la mayor matanza que haya conocido el mundo árabe y que se disponía a realizar Gadafi arrasando la ciudad rebelde de Bengazi”. Para Larbi Ben Othmane “la intervención de la OTAN ha sidoprovidencial y necesaria”. Houssine Majdoubi recordó que según una encuesta de opinión realizada por la cadena televisiva Al Yazira, un 75% de los árabes entrevistados se mostró favorable a la misma.
Ben Othmane afirmó que la revolución árabe ya haconseguido grandes éxitos: “liberar a los pueblos del miedo a los dictadores y déspotas; emancipar la sociedad que se muestra madura y reivindicativa; dominar su propia capacidad y aceptar conscientemente los sacrificios; y aprender a trabajar uniendo fuerzas y desarrollando el esfuerzo colectivo”. “Los poderes por el contrario no han visto los cambios ni los entienden, y hoy se encuentran por detrás dela iniciativa de la gente”.
En cuantoal futuro de las revueltas árabes, este Profesor de Ciencias Políticas de Rabat, apunta a la emergencia de “nuevos modelospolíticos”, que podrían basarse en cierto modo en la experiencia delmodelo turco con sus tres parámetros: desarrollo económico, democracia política y recuperación dela identidad nacional en general islámica. En una palabra “elmundo árabe sale de su especificidad para entrar en la universalidad de los valores de libertad y democracia”.
El también profesor universitario y director de la revista académica marroquí “Mijhat Nadar” (Punto de vista), Abdellatif Housni, se centró en explicar los orígenes, la evolución y lasperspectivas del Movimiento 20 de Febrero (20F) en Marruecos. “Es la expresión de la segunda liberación de la juventud marroquí”, dijo, después de laprimera ocurrida en los albores de la independencia. “Un movimiento que nadie esperaba, que tiene sus raíces en la historia de Marruecos, y que se ha levantado contra el despotismo de lamonarquía que acapara todoslospoderes”.
Según Housni, al calor del movimiento 20-F han surgido otras estructuras políticas, como el Consejo Nacional de apoyo al 20-F, que lo componen partidos y personalidades delmundo político y académico, y la Coalición Marroquí por una Monarquía Parlamentaria. En cuantoal futuro del movimiento, y tras la imposición de una nueva Constitución refrendada por referéndum el 1º de Julio¸ Housni ve dos puntos de vista opuestos: el de los pesimistas que consideran que siendo su composición en mayoría estudiantes, allegar las vacaciones de verano y el cierre delos Campus, elmovimiento se disolverá; y los optimistas, como él mismo, que lo consideran un movimiento social más profundo “que va a durar”. “Por eso – señala – el Movimiento rechazó la oferta de diálogo con el Poder, para no convertirse en un partido político más, y en cambio poder seguir influyendo en el seno de la sociedad”.
El encuentro de Málaga tendrá mañana martes un “invitado excepcional”. El príncipe marroquí Mulay Hicham El Alaoui, primo del rey Mohamed VI, conocido por sus posiciones intransigentes en defensa de la democracia y la justicia, hará “Una lectura de los recientes acontecimientos políticos en pro de la reforma en el mundo árabe”. Será también la primera vez que Mulay Hicham hablará en público después de la aceptación de la nueva Constitución marroquí. Antes de lo cual ya se pronunció en solidaridad y apoyo al Movimiento 20 de Febrero y declaró que no votaría por elproyecto constitucional tal cual estaba formulado.
La expectación que ha suscitado su venida a Málaga y su intervención en el Campus, va lógicamente másallá de la de ser un universitario de prestigio y dirigir dos institutos de investigación en Stanford y Princeton, en Estados Unidos. Porque es un príncipe deprimera fila de la realeza árabe que apuesta por la democracia.