GALICIA
Cerca de las elecciones, Touriño reduce del impuesto de sucesiones
miércoles 09 de enero de 2008, 13:24h
Esta medida se quedará a medio camino entre la práctica anulación del tributo acordada por 10 comunidades autónomas (Canarias se sumó el pasado 1 de enero) y el inmovilismo de las autonomías que todavía no lo han modificado.
Touriño ya había anunciado que dejaría en un simbólico 1% la fiscalidad para la transmisión de empresas y de la vivienda habitual entre padres e hijos y entre cónyuges. El resto de bienes tributará con tipos corregidos (ahora el máximo es el 34%), a partir de un mínimo exento de 125.000 euros.
En Galicia, ya se aplican bonificaciones del 99% para la transmisión de explotaciones agrarias y pymes radicadas en la comunidad autónoma. Además, se establecen reducciones de 108.200 euros para los discapacitados con minusvalías entre el 33 y el 65%; y de 216.400 euros con minusvalías iguales o superiores al 65%. En el caso de las donaciones, se aplican reducciones del 99% para el caso de las transmisiones de explotaciones agrarias y empresas individuales; y del 95% si se trata de aportaciones monetarias para la compra de una primera vivienda por parte de los descendientes directos.
Por lo que se conoce, la reforma planificada dejará fuera gran parte de las expectativas que los empresarios tenían depositadas en este cambio legal. La patronal gallega y numerosos colectivos profesionales habían solicitado a la Xunta una reducción mayor (la misma que aplican las comunidades gobernadas por el PP) que incluyera bonificaciones para todos los bienes donados o heredados entre padres e hijos y entre cónyuges o parejas de hecho.
Los empresarios sostienen que las herencias medias en España están situadas en el entorno de los 130.000 euros y que los cambios que están sobre la mesa no significan reducciones sustanciales. El impuesto de Sucesiones recauda ahora mismo en Galicia una media de 145 millones de euros al año. En el 2008 la Xunta prevé ingresar por este concepto 165 millones.
El PSOE, en cambio, ha dicho que sus correcciones dejarán fuera de tributación al 90% de la población. Curiosamente, las comunidades que rebajaron al máximo el impuesto no mermaron su recaudación. Así sucedió en Madrid, la región que abrió la carrera fiscal. La rebaja actuó allí como animadora de nuevas donaciones intervivos y atrajo fortunas de otras comunidades. Este año, Madrid prevé recaudar 200 millones.
Tintes electoralistas
Por su parte, el portavoz de Economía del Partido Popular, Alberto Sueiro, ha observado "tintes electoralistas" en la reducción de impuesto de sucesiones y donaciones.
Sueiro afirmó que, a su juicio, el titular del Ejecutivo autonómico demoró cualquier anuncio relacionado con este asunto para hacerlo coincidir con las fechas previas a las elecciones generales de marzo. "Alguien está jugando con las cartas marcadas", aseveró y acusó al Ejecutivo de ningunear al Parlamento, ya que "hace 15 días votó en contra de lo que ahora ha convertido en su medida estrella", reiteró.
En ese sentido, Alberto Sueiro recordó que socialistas y nacionalistas rechazaron el pasado año varias iniciativas del PP para suprimir el gravamen y puso como ejemplo una proposición de ley o varias enmiendas específicas a la Lei de Orzamentos de la Xunta que PSdeG y BNG no aceptaron.
Por eso, el diputado 'popular' dudó de que la Xunta quiera resolver "realmente" los problemas de los gallegos con esta medida, ya que consideró "insuficiente" la rebaja tributaria prometida por el bipartito.
"Pedimos la práctica supresión del gravamen de forma inmediata", exigió y juzgó "imprescindible" una "reforma profunda" del canon para equiparar Galicia con otras comunidades autónomas que tienen más ventajas fiscales.
De ese modo, el diputado 'popular' advirtió de que "no aceptará como buena" otra propuesta que no sea la "práctica eliminación" del impuesto y puso como ejemplo la aplicación escalonada a partir del año 2009 que "carecería de credibilidad" y "confirmaría el carácter electoralista" del anuncio, manifestó.