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En la lista del crimen trasnacional

Los Zetas juegan en la liga de la Yakuza, la Camorra y la mafia rusa

viernes 29 de julio de 2011, 13:24h
Lo que comenzó como una formación armada que colaboraba con el Cartel del Golfo es hoy en día una organización criminal, a la que Estados Unidos incluyó recientemente entre los grupos internacional más peligrosos del mundo, junto a la Yakuza japonesa, la Camorra italiana y la mafia rusa.
Esta semana el gobierno de Barack Obama lanzó por primera vez en 15 años una estrategia integral contra el crimen trasnacional, ante el incremento y expansión de organizaciones ilícitas, tanto dentro del territorio estadounidense como en América Latina.

A mafias consolidadas como la Yakuza japonesa, la Camorra italiana, o a la “Brothers Circle”, de los países de la ex Unión Soviética, le ha salido su contraparte americana: Los Zetas.

La organización criminal fundada en 1994 por militares desertores de las Fuerzas Armadas mexicanas, es hoy una franquicia en expansión, que además de mantenerse fiel al sicariato como actividad, también se dedica al tráfico de drogas e inmigrantes, a la par que a la extorsión y al secuestro, convirtiéndose en una dura competidora de los principales cárteles de la droga en el país azteca.

Ante la presencia de células de Los Zetas en Guatemala y en otros países de América Latina, tales como Venezuela o Bolivia en donde ha habido un incremento del trafico de cocaína y se han detectado peligrosas alianzas entre esta organización con las mafias internacionales, el gobierno de Estados Unidos decidió por primera vez actuar tras más de una década de silencio.

La iniciativa anunciada el pasado lunes en la Casa Blanca por el fiscal general, Eric Holder, y la secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, pretende comenzar a atacar al crimen organizado desde el bolsillo, cortándoles el acceso a sus sistemas financieros y "exponer las actividades criminales que se esconden detrás de fachadas legítimas", según describe el sumario de la estrategia.

Esta sería la primera fase de un plan autorizado por el presidente Obama en el que se aplicarán un programa de sanciones que pretenden bloquear la propiedad y prohibir las transacciones en Estados Unidos de los individuos o entidades de los que se sospeche alguna relación con organizaciones delictivas transnacionales, a fin de eliminar la tapadera del uso de compañías y sociedades instrumentales legales.

Sin bien EEUU le pasó el cerrojo a la caja fuerte de las finanzas de Los Zetas, la Camorra, la Yakuza y a los “Brother Circles”, esto es tan sólo la punta de un iceberg mucho más grande y profundo de lo que aparenta, debido al alcance y sofisticación que han adquirido estas organizaciones, en especial Los Zetas, que muestran serias intenciones de convertirse en la narco corporación más importante y rentable de América Latina, a lo que nada parece detener sus ambiciones.

De soldados a capos

Hablar de “Los Zetas” supone mencionar a una de las bandas criminales más sangrientas y peligrosas de México y de América en general. Una organización que rompe con el perfil de los clásicos cárteles de la droga latinoamericanos.

Sus fundadores son ex militares que pertenecieron a fuerzas de élite del Ejercito, que recibieron instrucción especializada tanto de la CIA en la polémica Escuela de las Américas, como de la unidad de contraterrorismo de Israel, Sayeret Matkal y el Grupo de Intervención de la Gendarmería Nacional (GIGN) de Francia, a raíz del levantamiento del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en Chiapas a inicios de la década de los noventa.

Por lo que este grupo de soldados desertores recibió instrucción militar de primer nivel en el uso de armamento de alto calibre y técnicas de combate, con el objetivo de luchar contra los grupos armados ilegales y el narcotráfico, que comenzaban a incubarse en territorio mexicano.

La cadena delictiva de Los Zetas,- nombre clave para los militares corruptos que fueron introducidos en la Policía Judicial Federal en Tamaulipas-, comenzó cuando Arturo Guzmán Decena, un soldado de infantería con cinco años de trayectoria y experto en técnicas de combate, abandonó las filas cansado de las malas condiciones laborales y bajos salarios del Ejercito, llevándose con él a algunos integrantes del 70° batallón de Infantería, del 15° regimiento de caballería motorizada y de los fusileros paracaidistas, para trabajar en 1999 como brazo armado del Cártel del Golfo, bajo las órdenes de su capo Osiel Cárdenas Guillén.

Una alianza que duraría hasta febrero de 2010, cuando ambos grupos entrarían en un sangriento conflicto que llevó a Los Zetas a su emancipación. El grupo armado se convirtió en un cartel que actualmente controla Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila, registrando células en las localidades de Nayarit, Sonora, Sinaloa, Puebla, Zacatecas, Aguascalientes, San Luís de Potosí, Durango, Tabasco, Campeche, Guanajuato, Querétaro, Veracruz, Oaxaca y Tlaxcala.

En poco más de un año, su intensa actividad cruzó fronteras, activando células en norte de Guatemala conformadas por ex militares de ese país, en especial en la región de Petén, en donde el pasado mayo la organización masacró a 27 personas y sembrado el miedo, dejando en Jaque al gobierno del presidente Álvaro Cólom a pocos meses se celebrarse los comicios generales, previstos para el próximo 11 de septiembre.

No obstante, las operaciones internacionales de Los Zetas no se limitan sólo al país centroamericano.

Mudanza al sur...

Al ser el tercer productor de hoja de coca en el mundo, por detrás de Colombia y Perú, Bolivia se encuentra desde hace mucho tiempo en el punto de mira de los cárteles de la droga mexicanos.

La Oficina de las Naciones Unidas  contra la Droga y el Delito (Unodc), confirmó este jueves que Los Zetas se encuentran en el país andino, en donde en los últimos años ha experimentado un incremento de la producción de hojas de coca, a la par que se ha visto un incremento significativo del consumo de cocaína en el continente Suramericano, en donde Argentina y Brasil ocupan los primeros puestos.

Este dato coincide con las advertencias de Napolitano, en las que asegura que en Bolivia hay “un creciente comercio” de esta droga, por lo que se observa una “mudanza “ de cárteles como Los Zetas y de la mafia rusa a este país para convertirlo en un punto de operaciones criminales.

Asimismo, la Secretaria de Seguridad Interior de EEUU, apuntó a que las políticas permisivas de países como Venezuela en materia de narcotráfico y terrorismo, han ayudado a potenciar el tránsito de droga desde el hemisferio sur, hacia Europa y África.

El caso del narco venezolano, Walid Makled, conocido como el “Jefe" de la mafia del Puerto”, dejó en evidencia ante la opinión pública internacional, que la nación petrolera es desde 2003, un centro e operaciones para los cárteles mexicanos como el de Sinaloa y por supuesto Los Zetas.

Este cártel conformado por ex militares fuertemente entrenados, es para la Casa Blanca, una de las mayores amenazas para la seguridad hemisférica. No en vano se encuentra en la misma la liga en la que juegan las grandes organizaciones criminales internacionales, capaces de generar ganancias de entre 1.3 y 3.3 mil millones de dólares al año.