Cada vez más turistas escogen países exóticos en África, Asia o América como destinos para sus vacaciones verano. Por este motivo, los viajeros deben tomar las precauciones necesarias y vacunarse en función del país elegido para evitar enfermedades como el paludismo o la fiebre amarilla.
Con sólo abrir nuestro navegador de Internet aparecen miles de ofertas de
agencias de viajes donde se ofrecen todo tipo de lujos y comodidades para viajar a un precio, más o menos, razonable. Pero, unas vacaciones de placer con el "todo incluido" de
países exóticos de África, Asia o América podrían empañarse si no tomamos las medidas preventivas adecuadas y entramos en contacto con enfermedades infecciosas ajenas a nuestro entorno habitual.
En este sentido, la responsable en la Sección de Medicina Tropical y del Viajero del Hospital Carlos III de Madrid,
Dolores Herrero, ha explicado a EL IMPARCIAL que lo primero que hay que hacer antes de desplazarse a un país tropical es "informarse sobre si nuestro destino tiene vacunaciones especiales o precauciones que no sean las que tomamos aquí".
Señala que a veces, en la misma agencia de viajes nos dicen si el país tiene requerimientos especiales y, si no, podemos acceder a la página del
Ministerio de Sanidad o de un hospital y consultarlo porque "lo más importante es evitar el contagio de enfermedades tan graves como la
fiebre amarilla o el
paludismo, que pueden ser mortales".
Al respecto, el Ministerio de Sanidad recomienda acudir a un
Centro de Vacunación Internacional (CVI) con suficiente antelación (de cuatro a seis semanas) para adquirir información personalizada en función del país que vayamos a visitar de las enfermedades que pudieran afectarnos. En las últimas fechas, como consecuencia del crecimiento del turismo hacia estos destinos y el incremento en la demanda de vacunas, el número de CVI ha aumentado en España .

Un estudio del citado hospital refleja que "los destinos exóticos más deseados el verano pasado fueron
India, Kenya, Vietnam y Perú". Asimismo, de las vacunas necesarias para viajar, cabe destacar que la hepatitis A fue la que más se administró, seguida de la fiebre amarilla y la fiebre tifoidea. Por lo demás, "el 74 por ciento de los viajeros precisaron profilaxis frente al paludismo o malaria".
Dolores Herrero comenta que hay dos enfermedades muy importantes, que son la fiebre amarilla y la malaria o paludismo. Insiste en la importancia de vacunarse porque, añade, "en algunos países podríamos, incluso, no poder entrar si no tenemos la vacuna de la fiebre amarilla puesta y podrían obligarnos a estar en cuarentena porque, por ley, son obligatorias".
Cada año, muchos viajeros traen enfermedades importadasPor otra parte, este estudio también evidencia que, "en el año
2010, el Hospital Carlos III de Madrid administró un total de
23.448 vacunas a las 8.643 personas que acudieron a la Unidad del Viajero", que es un equipo que se integra en la Sección de Medicina Tropical del Servicio de Enfermedades Infecciosas del citado hospital. Contabilizaron, de media, "entre dos y tres vacunas por viajero".
Sin embargo, apuntan que todavía son muchos los que deciden viajar por su cuenta sin tomar ningún tipo de prevención y hay un gran historial de pacientes que han traído
enfermedades importadas que aquí en España no las hay. Las más frecuentes: diarreas del viajero, paludismo y manifestaciones dermatológicas de algunas enfermedades o parásitos.
Para terminar, Herrero advierte de que la enfermedad puede aparecer una vez que el viajero ha vuelto a su país de origen: "Como todas las enfermedades, los
virus y bacterias que las provocan tienen un periodo de
incubación y, según cuanto sea de largo ese periodo, pueden haber pasado meses o años desde la infección. Algunos parásitos tienen ciclos de vida más complicados o que hace falta que se reproduzcan muchas veces para que tengamos síntomas y, por eso, pueden aparecer después de años de estar aquí en España".