La Unión Europea exige al líder libio que se rinda inmediatamente
Los rebeldes se acercan a la residencia de Gadafi donde resisten sus fieles
lunes 22 de agosto de 2011, 11:02h
Las fuerzas rebeldes libias han entrado en la capital Trípoli y controlan una parte de la misma. Grupos de milicianos y unidades de élite fieles a Gadafi combaten barrio por barrio. El cuartel de Azizia, donde el coronel libio tiene su búnker presidencial, está siendo asediado por los insurgentes. Detrás del asalto programado de la capital se encuentran las fuerzas armadas de la OTAN y los servicios de inteligencia franceses y británicos.
Los combatientes rebeldes se encuentran ya muy cerca de la residencia del líder libio, Muamar Gadafi, en Trípoli, Bab al Aziziya, pero se están encontrando con la resistencia de las fuerzas leales al coronel, según ha indicado un responsable de los sublevados. "La situación no es estable. Hay tiroteos en todas partes. Las fuerzas de Gadafi están empleando tanques en el puerto y en la calle Al Sarine cerca de Bab al Aziziya", ha señalado un responsable rebelde desde Trípoli de nombre Abdulrahman.
La Alianza Atlántica ha jugado un papel clave en el avance de los rebeldes y su entrada en Trípoli en la noche del domingo al lunes. Los bombardeos masivos de estos meses, la infranqueable zona de exclusión aérea que ha dejado en tierra la aviación libia, el suministro de armamento incesante a los rebeldes y los últimos ataques de la OTAN a la capital, han paralizado el mando militar libio.
La “batalla de Trípoli” no ha tenido nada de espontánea. Todos los movimientos de la insurgencia habían sido cuidadosamente estudiados. El despliegue en abanico de los rebeldes en su llegada a la capital tenía como objetivo rodear a algunas unidades fieles al régimen de Gadafi para disuadirles y convencerles de pasarse “al bando de la libertad”. Aviones de la OTAN han lanzado en los últimos días miles de octavillas sobre la capital llamando a los soldados y milicianos a desertar.
Paralelamente el “mando militar de la insurgencia” había planificado dar el asalto al cuartel en que tiene su sede la brigada Jamis, posiblemente la mejor armada del régimen y dirigida por el benjamín de los hijos del coronel beduino, Jamis Gadafi. La toma del acuartelamiento en la tarde del domingo permitió aprovisionarse en armas y municiones a las columnas rebeldes que avanzaban hacia la capital, y uno de cuyos primeros objetivos eras el de liberar a los miles de presos de las cárceles, comisarías y centros de tortura gadafistas.
Pero la acción de la OTAN no se ha limitado a bombardear objetivos estratégicos y militares leales a Gadafi y a garantizar el cierre del espacio aéreo. Según la cadena televisiva Al Yazira, unidades especializadas de comandos de la SAS británica y de los GIGN franceses, han entrenado comandos rebeldes cuya misión era la de tomar los centros de poder militar de Gadafi. Un millar de miembros de comandos desembarcaron en la noche del domingo en las playas cercanas a Trípoli. Procedían en su mayoría de Misrata y de otros puertos libios en manos de los insurgentes, y tenían cobertura de la OTAN. Según fuentes árabes, ha sido esta llegada masiva de comandos procedentes del mar lo que ha dado un vuelco a la situación y permitido la entrada de las columnas rebeldes a la capital.
El conjunto de las operaciones de lo que ya se conoce como “la batalla de Trípoli” ha sido diseñado por la inteligencia militar británica y francesa, que han puesto sus mejores especialistas en la tarea. Sin embargo, los enfrentamientos armados en los barrios de la capital se prosiguen, y no se excluye que haya venganzas tribales y ajustes de cuentas sin control. Según Al Yazira, una de las brigadas cuya misión era la de garantizarla seguridad del propio Muamar Gadafi, se habría ya pasado a los insurgentes en la mañana del lunes.