Llega ayuda humanitaria a trípoli
Los rebeldes rechazan cualquier tipo de negociación con Gadafi
domingo 28 de agosto de 2011, 13:29h
Según informaciones de la agencia AP, el líder libio está dispuesto a negociar con los rebeldes un traspaso de poder. Las conversaciones las lideraría uno de sus hijos, Saadi, aunque los rebeldes han declarado que la única salida posible para el coronel es la rendición. Además, la OTAN ha neutralizado una lanzadera móvil de misiles que apuntaba a Trípoli, lo que hace suponer que al dictador se le están acabando las cartas en la guerra de Libia.
El portavoz de Gadafi, Moussa Ibrahim, ha asegurado a la agencia AP que el lider libio está dispuesto a iniciar una ronda de conversaciones con los rebeldes para un traspaso de poder.
Ibrahim, en conversación telefónica con la agencia, ha dicho que sería Saadi, el hijo mayor del coronel, quien lideraría la negociación en representación de la familia Gadafi.
En alusión a estas declaraciones, el Consejo Nacional de Transición Libio (CNT) ha asegurado que no hay negociación posible con el coronel. El único movimiento que aceptarían del casi derrocado líder es su rendición.
"Solo puede entregarse y recibirá un trato justo y legal", dijo el ministro interino de Interior del CNT, Ahmed Darrat. Además, el responsable de Información del Consejo Nacional de Transición Mahmud Shaman subrayó que tanto Gadafi como sus hijos serán detenidos muy pronto.
El líder libio, además de tratar sin éxito de negociar una salida a su situación no ha podido tampoco poner en acción de una lanzadera móvil de misiles balísticos Frog 7, que ha sido neutralizada por la OTAN.
Según informó el general británico Nick Pope, aviones británicos neutralizaron la lanzadera con sistema de guía Paveway, que dijo representaba una "significativa amenaza para la población civil de Trípoli".
Estas parecían ser dos de las últimas cartas del coronel, cuyas tropas fueron de nuevo duramente castigadas en la noche del sábado en su retirada al sur de la ciudad.
Mientas tanto, en el puerto de Trípoli, cuatro barcos descargaban agua y otros suministros básicos, mientras la Organización Internacional de Migraciones (OIM) preparaba la evacuación esta noche de un millar de inmigrantes de la región.
Otros 16 buques fondeados en el exterior de la rada portuaria aguardaban para descargar, aunque el ritmo es muy lento pues los muelles no disponen de suficientes estibadores y las grúas no funcionan aún con normalidad.
Los portavoces del Comité de Estabilización, que ofrecieron hoy una rueda de prensa, explicaron que contaban con el agua, carburante y medicamentos precisos para abastecer a la población.
En las calles de Trípoli, sus habitantes trataban de recuperar la normalidad, tras más de seis meses de guerra, abasteciéndose de agua y comida y con el fin del ramadán a la vista, el primero en 42 años sin el "césar" que ha gobernado a su antojo y excéntricamente el país.
La realidad de la guerra continúa presente, no sólo por las negociaciones en curso con las tribus en Sirte, la ciudad natal de Gadafi y el principal bastión que queda en su poder, sino por la ingente tarea de asistencia a los heridos, la amenaza de los francotiradores y la identificación de los cadáveres que se amontonan en las morgues y cuya cifra exacta nadie ofrece.
Los responsables del comité de salud explicaron que fotografiarán los cuerpos sin vida y serán incinerados, aunque sólo pudieron confirmar la existencia de 75 en el hospital de Abu Salim y otros 35 en el de Yarmuk.
Muchos de esos muertos son brigadistas subsaharianos empleados por Gadafi para combatir a los milicianos del Consejo Nacional de Transición (CNT), cuyas bajas tampoco han sido cuantificadas.
El ministro provisional del Interior del CNT, Ahmed Darrat, dijo a Efe que "no hay negociación posible" con Gadafi y añadió que "recibirá un trato justo y legal".
Poco después, el titular de Información del CNT, Mahmud Shamam, afirmó que Gadafi y sus hijos serán detenidos muy pronto. "Son criminales en fuga. No hay negociación con Saadi, el hijo del dictador, como dijo anoche a AP el portavoz Musa".
No está claro el paradero de Gadafi y sus hijos, pero es posible que su fallida invitación a la negociación delate su precaria situación, tal vez en torno a los últimos reductos organizados de resistencia, a unos 40 kilómetros al sur de la capital.
Otras especulaciones, con menor fundamento, hablan de algún refugio en las canalizaciones subterráneas del río artificial que alimenta la capital; en Sirte, o incluso fugado a Argelia.
Los rebeldes han anunciado que se han hecho con el control total de Ben Yauad (al este de Libia) y han asegurado que están a poco más de un centenar de kilómetros al este de Sirte, en manos gadafistas, a quienes Shaman advirtió de que el tiempo se agota.
A pesar de la precariedad de la situación, las nuevas autoridades mostraron su confianza en poder restablecer pronto los servicios básicos como el suministro de agua, cortado por problemas de abastecimiento de carburante para el bombeo, y las reparaciones más urgentes, aunque la red eléctrica y de telecomunicaciones no se han visto seriamente afectadas.
Los medicamentos y demás útiles hospitalarios están disponibles, explicaron los portavoces del comité de estabilización, que precisaron que sólo son necesarios en Trípoli algunos cirujanos.
Tanto la compañía de agua como la de electricidad cuentan con el 60 por ciento de su personal y han ido llamando al resto de los operarios para que se reincorporen