El teatro Alcázar de Madrid acogerá a partir de este jueves la segunda temporada de Fuga, la obra del dramaturgo Jordi Galcerán que dejó bien claro el pasado año que no fue un golpe de suerte del autor. El éxito de esta comedia entre el público y la crítica devuelve al escenario a Amparo Larrañaga, José Luis Gil y a la joven Kira Miró, quien debutó en el teatro en la primera temporada de la obra. En una entrevista con EL IMPARCIAL, la actriz reconoció este miércoles que “al principio” tuvo “miedo de no estar a la altura” al verse al lado de gente “tan grande”, pero que le han ayudado y ha aprendido mucho. De momento, dice no tener proyectos a la vista aparte de la gira nacional con Fuga y que solo espera “poder seguir trabajando”. Eso sí, después de haber completado el abanico de la interpretación con actuaciones para la pequeña y la gran pantalla y el patio de butacas, algo tiene claro: “El teatro engancha”.
Vuelve Fuga, segunda temporada en cartel y avalada por los aplausos del público y la crítica. ¿Te esperabas este éxito que os devuelve al escenario?La verdad es que no, no me lo esperaba. Ha sido un lujo tener esta acogida con la función y que además la gente se lo pase tan bien. Volver a Madrid es un éxito.
Se nota que le tienes un cariño especial al montaje…Mucho. Es la primera obra de teatro que hago y la única, por el momento. Entrar de esta forma al mundo del teatro es fantástico. No se puede pedir nada más.
El autor del texto, Jordi Galcerán, dice que todas sus comedias “hablan sobre gente que quiere ser una cosa y acaba siendo otra”. ¿Qué quiere ser Yolanda, tu personaje?Lo que tiene mi personaje es que empieza siendo una prostituta y luego da un giro y es otra cosa, algo que me tengo que guardar para que el público que no ha visto
Fuga se sorprenda. Lo que sí es cierto es que, para un actor, esta manera de jugar con los personajes es enriquecedora. Uno empieza siendo una cosa, luego no lo es, luego finge que lo era… Es un enredo brutal que desde el punto de vista interpretativo es muy rico.
En Fuga se habla de corrupción política, de amor, de maltrato, de prostitución, todo junto y con la pretensión de hacer reír. ¿Cómo es esto posible? No tengo ni idea (risas). Eso quizá lo pueda contestar mejor Jordi (Galcerán). Yo creo que la clave está en que es un texto muy inteligente. Además, la gente se siente identificada con según qué personajes y según qué situaciones, de modo que, al verla tan cercana, se termina riendo de esa situación. En realidad, la obra funciona por un montón de cosas, como que hacemos la comedia creíble, por lo surrealista que es algunas veces o por la ironía que usa.
Aunque ya tienes la primera temporada de Fuga a las espaldas, estás levantando el vuelo en el teatro. Para una actriz que se sube por primera vez al escenario de un teatro, ¿cómo es compartir cartel con profesionales de la talla de Amparo Larrañaga o José Luis Gil?Es todo un honor, aunque al principio impone mucho el saber que estás con gente tan grande al lado y tienes miedo de no estar a la altura. Pero en cuanto entré por la puerta ellos me acogieron, me protegieron y nos hicimos un equipo. En el escenario hay una cosa muy bonita y es que estamos todos a una sola cosa: a que la obra salga bien. Si uno falla está ahí el otro para salvar la situación. Amparo conmigo ha sido para mí desde el primer día como una madre, una compañera, una amiga, todo.
¿Se puede decir que has aprendido mucho de esta experiencia laboral?Mucho, y sigo aprendiendo. Me queda mucho por aprender, pero está siendo un camino muy bonito.
¿Cómo se deja notar la crisis en el mundo de la interpretación?Se deja notar mucho. En el teatro no tengo referencias porque es la primera vez que lo hago y el éxito ha sido total, no puedo decir que estoy viviendo una crisis. Pero sí se ve que hay menos proyectos de tele, de cine, que está todo mucho más parado, se trabaja más horas y se cobra menos.
Ya se puede decir que los has probado casi todo: teatro, cine y televisión. ¿Alguna preferencia?Cada cosa tiene sus pros y sus contras y una manera de trabajar muy diferente. En cine hay mucho plano corto y un pequeño gesto dice muchas cosas, mientras que en teatro tienes que interpretar de manera que le llegue todo al de la última fila, que se te oiga, que vean los gestos. Es otra manera de trabajar a nivel corporal, de voz, de todo, y es una pasada ver la respuesta inmediata en el público. Estoy deseando repetir, el teatro engancha.
Sea en teatro, cine o televisión, ¿algún proyecto a la vista?De momento, mi proyecto es
Fuga. Estaremos hasta enero en Madrid y a partir de ahí empezamos gira por toda España.
Y aunque no se le pueda llamar proyecto, ¿algún deseo?Me encantaría seguir trabajando. De momento, no puedo pedir nada más que no quedarme parada.