crónica política
¿Quién aguantará en el barco socialista?
lunes 12 de septiembre de 2011, 23:10h
Los altos cargos socialistas se enfrentan ellos. Desde que José Bono anunciara que no iba a ir en las listas electorales del PSOE ha provocado una grave crisis dentro del seno del PSOE. La respuesta no se hizo esperar y el vicepresidente segundo del Gobierno, Manuel Chaves ha asegurado que “es fácil irse cuando se abre una vía de agua en el barco”. Muchos pesos fuertes del partido socialista intentan lavar su imagen y desvincularse del pasado y del futuro con Rubalcaba, próximo candidato socialista para las elecciones generales.
El PSOE ya no aguanta más. Los pesos pesados se enfrentan entre ellos. El anuncio de José Bono de no volver a ir en las listas electorales del PSOE ha provocado una fuerte respuesta este lunes del vicepresidente segundo del Gobierno, Manuel Chaves: “Es fácil irse cuando se abre una vía de agua en el barco”. Mala frase según los analistas políticos consultados por “El Imparcial”. Si hasta un histórico socialista como el ex presidente de la Junta de Andalucía “reconoce que hay una vía de agua en el barco, en un mensaje derrotista, qué va a decir ahora el candidato del PSOE a la Presidencia del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba”.
“Rubalcaba, sí”. “El PSOE, no. Muchos pesos fuertes en el Partido Socialista parecen estar intentando salvar su imagen y desvincularse ya no sólo del pasado que representa José Luis Rodríguez Zapatero, sino del futuro que personifica Alfredo Pérez Rubalcaba”, según han afirmado a este periódico fuentes próximas a Ferraz. La polémica, soterrada hasta el momento, ha salido este lunes a la luz. Y el enfrentamiento, entre dos de las grandes figuras del PSOE como José Bono y Manuel Chaves lo demuestra.
El vicepresidente del Gobierno ha asegurado que “es más fácil retirarse cuando se abre una vía de agua en el barco” ante las afirmaciones del presidente del Congreso en el sentido de que “la vieja guardia del PSOE debía retirarse y ceder el testigo a las nuevas generaciones” y de que no se presentará en las listas socialistas en las elecciones del próximo 20 de noviembre. Según las fuentes consultadas por este diario, llaman la atención estas palabras de Manuel Chaves, “quien hace un mes estaba en la misma tesitura, como él mismo afirmó, de no presentarse como candidato a diputado el 20-N”. No obstante, el ex presidente de la Junta de Andalucía ha dicho que “todos hacemos falta, los mayores, los de la vieja guardia y los más jóvenes”. Chaves ha argumentado sobre su continuidad en las listas, frente a lo dicho hace un mes, que “en esta situación no se debe tirar la toalla y hay que estar a las duras y a las maduras para contribuir a la victoria electoral”.
Mientras, la política autonómica sigue protagonizando la actualidad y en este caso en dos comunidades autónomas gobernadas por el PP y por motivos distintos. En Castilla-La Mancha, la Sindicatura de Cuentas de la Junta ha cifrado en más de 200 de millones de euros la deuda que en teoría dejó el anterior Ejecutivo del socialista José María Barreda. De los 2.600,6 millones de euros que había calculado la Consejería de Economía del Gobierno autonómico de María Dolores de Cospedal, la Sindicatura ha cifrado la deuda total en 2.813,7 millones de euros.
En cambio, en Extremadura, el PP, obligado por su mayoría minoritaria en el Parlamento autonómico, que le hace depender de Izquierda Unida, ha tomado una decisión completamente contradictoria con lo que defiende en el resto de España. El presidente del Ejecutivo autonómico, José Antonio Monago, se ha mostrado firme partidario de recuperar el impuesto sobre el Patrimonio. Desde los populares extremeños, su secretario general adjunto, Juan Parejo, ha subrayado que Monago ha demostrado que “tiene identidad propia y demuestra que no es una marioneta de Génova”.
Sin embargo, la decisión del presidente extremeño no ha sentado nada bien en el PP. Su actitud va en contra de todo lo que llevan defendiendo, tanto el presidente del partido, Mariano Rajoy, como otros líderes regionales: Esperanza Aguirre, María Dolores de Cospedal...
Y no ha gustado nada en el PP, según las fuentes populares consultadas por este diario, que además el discurso de Monago coincida con el de Alfredo Pérez Rubalcaba.