La Comisión Europea ha rebajado sus previsiones de crecimiento para las economías de los países miembros. Aunque hay quien sigue temiendo la recesión, los análisis apuntan a que, con crecimiento negativo o no, esto va para largo.
La CE dice que “se espera que el crecimiento en la segunda mitad de 2011 sea tenue, llegando prácticamente a un estancamiento hacia finales de año”. El Comisario de Economía de la UE, Olli Rehn, añade que “la economía de la UE está afectada por un escenario externo difícil, mientras la demanda doméstica se mantiene aletargada. La crisis de deuda ha empeorado y las turbulencias en los mercados golpearán a la economía real”, con lo cual “el panorama para la economía europea se ha deteriorado. Las recuperaciones de las crisis financieras generalmente son lentas y con baches”.
A pesar de ello, ha mantenido sus previsiones para este año y el que viene, excepción hecha la de la Unión Europea en 2012, que rebaja en una décima hasta el 1,6 por ciento. Y eso que, según los nuevos cálculos de la CE, la eurozona crecerá en el tercer trimestre de este año dos décimas, y en el último, una, cuando antes creía que mantendría en las dos un 0,4 por ciento. También mantiene la previsión de España para este año en el 0,8 por ciento. Este mismo jueves
Elena Salgado se aferraba tercamente a la previsión del Gobierno del 1,3 por cierto.
Así no se crea empleo. Y,
según la OCDE, España necesita no 3,5 millones de empleos, como torpemente dijo González Pons que crearía un gobierno del PP, sino 2,2 millones, que son muchos, para volver a los niveles de paro anteriores a la crisis. El pasado julio la tasa de paro alcanzó en España el 21,2 por ciento, “más de dos veces y media” la media de la OCDE, que es del 8,2. Pero se duele especialmente de la situación del paro de larga duración (de más de doce meses), “que casi se ha duplicado desde el inicio de la crisis”, y tres cuartas partes de los mismos son trabajadores entre 25 y 45 años. De éstos, casi dos tercios con bajas cualificaciones. Si alguien ve en estos datos el peso de la construcción, seguramente estará en lo cierto.
Y atención, las
perspectivas para España son malas. Ha vuelto a bajar el
Índice Económico Adelantado del ECRI para nuestro país. Ha caído en julio en el que es “la caída más pronunciada desde noviembre de 2010. Además, su crecimiento semestral es el menor desde marzo de 2009”.
Pero volvamos a las previsiones de un largo período de bajo crecimiento. Danske Bank dedica
un informe a esta cuestión. “Occidente está atrapado con bajos ratios de crecimiento en los próximos años y se enfrentará a tasas elevadas de desempleo por mucho tiempo”. Para este año, Danske ha rebajado en seis décimas sus previsiones de crecimiento para la UE en 2011 hasta el 1,6 por ciento, y en ocho para 2012 hasta el 1,1 por ciento. Se ha visto obligado a rebajar sus previsiones para EEUU en un punto para este año (hasta el 1,6 por ciento) y seis décimas para 2012 (2,5). Con todo, Danske considera que el shock financiero tendría que ser mucho mayor para que volvamos a la recesión.
Ángel Fernández, desde el
Instituto Juan de Mariana, nos hace ver que esto de la caída en el crecimiento es un problema que tiene Europa desde hace tiempo. Desde hace décadas, en concreto. En los años 70’, el crecimiento medio de la zona euro era del 3,4 por ciento, en los 80’ del 2,4, en los 90’ del 2,2 y de 2000 a 2009 del 1,1. Va para largo, viene de largo. Y por lo que se refiere a los Estados Unidos, la Reserva Fedeal de Atlanta otorga una
probabilidad de recesión del 21,5 por ciento. Aunque no hay que darle mucha credibilidad a la precisión del dato, sí indica que la recesión no se puede descartar en la primera economía del mundo.
Estados Unidos, Europa... pero es nuestro país quien tiene un
futuro a largo plazo muy comprometido. Y el banco francés
Natixis advierte: Los países que reciben “ataques” del mercado son los que tienen problemas de crecimiento a largo plazo. Es lo que hemos dicho aquí muchas veces: No es sólo recortar gasto, sino liberalizar la economía para permitir un mayor crecimiento.