La compañía aclara que no tiene por qué afectar a las empresas del país
Fitch rebaja dos escalones la calificación de la economía española
viernes 07 de octubre de 2011, 18:35h
La agencia de calificación crediticia Fitch Ratings ha rebajado en dos escalones la nota de solvencia de España, hasta 'AA-' desde 'AA+' con perspectiva 'negativa'. También ha rebajado en un escalón la nota de solvencia a largo plazo de Italia.
La agencia de medición de riesgo Fitch ha rebajado en dos escalones, de AA+ a AA-, la calificación de España para afrontar su deuda a largo plazo por la intensificación de la crisis europea y las dudas sobre el cumplimiento de los objetivos de déficit por los problemas de las comunidades autónomas.
La firma estadounidense mantiene en vigilancia negativa al país y sostiene que la rebaja hasta el cuarto nivel de su escala (que se equipara con un sobresaliente bajo) se debe a que España es "especialmente vulnerable" a los problemas de Europa para resolver la crisis de deuda y ganarse la confianza de los inversores.
Esa vulnerabilidad se explica por su "todavía considerable déficit estructural, el alto nivel de deuda externa neta y la fragilidad de la recuperación económica en un contexto de desapalancamiento".
Fitch calcula que la economía española no crecerá por encima del 2% hasta 2015, aunque a partir de entonces prevé que el potencial de crecimiento será mayor que el de la media de Europa.
La intensificación de la crisis de la zona del euro ha sido el motivo por el que Fitch puso a España en perspectiva negativa a principios de marzo y, a partir de entonces, el aumento de la volatilidad ha empeorado las condiciones de financiación del país.
Además, Fitch critica especialmente la evolución presupuestaria de algunas comunidades autónomas, ya que supone un "riesgo" para que España cumpla sus objetivos de consolidación fiscal, ya que representan un tercio del gasto total.
Por tanto, recuerda que son "una parte vital de la necesaria corrección de las finanzas públicas para restaurar la confianza y la sostenibilidad de la deuda pública".
Sin embargo, Fitch hace hincapié en que en septiembre ya rebajó la calificación a largo plazo de la deuda de Cataluña, Andalucía, Canarias, Murcia y Comunidad Valenciana y amenazó con hacer lo mismo con otras cinco comunidades autónomas debido al "todavía difícil entorno fiscal y económico y a los riesgos para aplicar las medidas que habían anunciado de recorte de costes".
La agencia de calificación estadounidense concluye que "el proceso de reajuste de la economía española está en camino pero no está completo" y costará más debido a las moderadas previsiones de crecimiento.
A pesar de las importantes medidas ya adoptadas por el Gobierno, se necesitan, a juicio de Fitch, más reformas estructurales que mejoren la competitividad y la productividad de la economía.
Por eso, Fitch espera que a largo plazo (después de 2015) la tasa de crecimiento potencial de España vuelva a ser superior a la media de la eurozona en su conjunto.
Augura que la proporción de deuda respecto al PIB alcanzará su punto máximo en el 72 % en 2013, muy por debajo del promedio de pronósticos de área del euro del 89 % en ese año.
En el lado positivo, Fitch destaca que España es una economía diversificada y de alto valor añadido y con un Gobierno fuerte que ha respondido con "una política creíble y agresiva".
También destaca que se ha avanzado considerablemente en la reestructuración del sector bancario y aunque Fitch calcula que para cubrir pérdidas adicionales podrían hacer falta 30.000 millones más, un 2,8 % del PIB, piensa que es una cantidad "manejable".
Entre los puntos débiles de la economía española, Fitch señala que la deuda externa neta es una de las más altas del mundo al suponer el 91 % de su Producto Interior Bruto (PIB), lo que le hace sensible a potenciales subidas de interés.
También ve necesario "más ajustes" a medio plazo para rebajar el déficit por cuenta corriente pese a que ha pasado del 10 % del PIB en 2007 al 4,5 % en 2010 y el Gobierno prevé situarlo en el 3,2 % en 2011.
La rebaja de la solvencia de España es la segunda que decide Fitch tras la del 28 de mayo de 2010, cuando por primera vez bajó la calificación de la deuda desde la máxima categoría AAA a AA+, en que se ha mantenido desde entonces hasta hoy.
No tendrá consecuencias sobre el rating de sus empresas
La agencia de calificación crediticia Fitch Ratings ha apuntado que su decisión de recortar en dos escalones la nota soberana a largo plazo de España, que pasa a 'AA-' con perspectiva 'negativa', no tendrá impacto directo alguno sobre las calificaciones otorgadas a las empresas españolas no financieras.
"La rebaja de dos escalones de España no implica directamente ninguna decisión sobre el rating de las empresas españolas no financieras", explicó la agencia.
En este sentido, Fitch recuerda que ya el pasado mes de abril explicó que las notas de solvencia de las empresas de la zona euro pueden verse beneficiadas de factores como un marco legal supranacional y de una moneda común que "les permite potencialmente ser calificadas por encima de su emisor soberano".
No obstante, la calificadora de riesgos subraya que estos factores no excluyen que dichas empresas puedan ver sus notas de solvencia rebajadas debido a que sus resultados estén vinculados a las perspectivas económicas.
Ataque a la deuda mediterránea
La agencia de calificación crediticia Fitch Ratings ha rebajado en un escalón la nota de solvencia a largo plazo de Italia desde 'AA-' hasta 'A+', con perspectiva 'negativa'. Asimismo, ha degradado el 'rating' a corto plazo de Italia, que pasa a ser 'F1' desde 'F1+'.
La calificadora de riesgos explicó que esta decisión refleja la intensificación de la crisis de la eurozona, lo que, a su juicio, representa "un significativo shock financiero y económico" que ha debilitado el perfil de riesgo de Italia.
"Como Fitch había advertido previamente, encontrar una solución creíble e integral a la crisis resulta política y tecnicamente complejo y necesitará tiempo para ganarse la confianza de los inversores", apunta la agencia, que advierte de que "mientras tanto, la crisis ha afectado negativamente a la estabilidad financiera de la región".