Abbas hace campaña en Latinoamérica
jueves 13 de octubre de 2011, 07:32h
El líder de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbas, estuvo de gira esta semana por Latinoamérica a fin de continuar sumando apoyos para reconocimiento internacional de su país como estado independiente. Un hecho inédito que resulta curioso, por no decir sin precedentes, debido a que hasta hace no mucho, el neutral papel del la comunidad iberoamericana dentro del conflicto palestino-israelí.
El respaldo demostrado por un importante grupo de naciones de la región, entre las que se encuentran Argentina, Brasil, Bolivia, Cuba, Chile, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Venezuela, ha supuesto un giro para las trancadas negociaciones de paz. El inesperado consenso latinoamericano a favor de la causa palestina, cambia la perspectiva de una complicada partida de ajedrez diplomático, que lleva largas décadas disputándose en el corazón de Oriente Medio.
Una bocanada de oxígeno a favor de la causa palestina, que Abbas ha sabido capitalizar con un estratégico periplo por América Latina, que le llevó a reunirse con los presidentes de República Dominicana, El Salvador, Colombia y Venezuela, siendo su encuentro con Juan Manuel Santos, el más relevante de los cuatro, debido a la presencia colombiana en el Consejo de Seguridad y los nexos que tiene este país con Israel y EEUU.
Sin embargo, el acto de fe de Abbas,-como bien tituló una importante revista colombina-, se diluyó en el camino, debido a que Santos mantuvo la misma postura que manifestó durante la pasada Asamblea General de la ONU: primero la paz y después el Estado.
No cabe duda que pese a los apoyos sumados en América Latina, Abbas necesita algo más que la empatía de un grupo de países para llevar su causa a buen puerto. Necesita demostrar que la ANP está preparada para asumir el reto de ser un Estado, que no sólo reclama sus derechos, sino que cumple con sus deberes: el primero de los cuales –central para la paz- consiste en renunciar a la violencia, respetando las fronteras y la seguridad de sus vecinos, empezando por el Estado de Israel. El herido pueblo palestino, aún tiene muchas tareas pendientes por resolver, más allá de los conocidos diferendos con Israel, como la corrupción interna, la institucionalidad del país y el destino del grupo terrorista Hamas.