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"mitos del pensamiento dominante"

"Lo políticamente correcto es lo que el poder impone a la sociedad para que no piense"

viernes 14 de octubre de 2011, 12:14h
Vivimos bajo la amenaza constante de no salirnos de lo políticamente correcto cuando la verdad es no somos tan pacifistas ni demócratas ni racionales como nos creemos. Actuamos por modas y por lo que los poderes fácticos, entre ellos la masonería, nos imponen. El ex ministro José Manuel Otero Novas reflexiona en Mitos del pensamiento dominante sobre la paz, la democracia y la razón y nos advierte de que “nos creemos que somos una cosa y realmente no es así”.
El ex ministro con Adolfo Suárez y abogado del Estado José Manuel Otero Novas acaba de presentar "Mitos del pensamiento dominante" (LibrosLibres), un libro en el que pone en duda todo lo que creemos que somos porque así nos han dicho los que mandan que debe ser.

El autor reflexiona con rigor sobre la paz, la democracia y la razón, tres "mitos" de lo que consideramos el pensamiento políticamente correcto y que no son más que las ideas de moda impuestas por los poderes fácticos. En una entrevista con EL IMPARCIAL nos desvela detalles de este "pensamiento correcto" y cómo, en realidad, no somos tan pacifistas ni demócratas ni racionales como nos creemos.

¿Por qué Mitos del pensamiento dominante?
Me ha pasado que estudiando y profundizando en las características del pensamiento en el ciclo actual me he dado cuenta y me ha llamado la atención que nos creemos que somos una cosa y realmente no es así.

¿Existe una definición de pensamiento dominante?
El pensamiento dominante, buscándole un sinónimo, es el que hoy consideramos como pensamiento correcto, lo políticamente correcto. Y en sentido crítico diría que el pensamiento dominante es realmente el ‘no pensamiento’. Es lo que el ‘establishment’ (grupo dominante o élite que detenta el poder) impone a la sociedad para que no piense. Nos dejamos llevar por modas y damos por supuesto que las cosas son así. Pero esto le pasa, incluso, a personas sabias. Estamos en lo política y socialmente correcto.

¿El progre cree que está siempre en posesión de la verdad?
Por supuesto que sí. Creo que el progre siempre se considera en lo correcto y en lo avanzado. Pero lo avanzado de hoy es lo retrógrado de mañana y a la inversa. Para entendernos, hoy todos somos demócratas, ese es el pensamiento correcto, pero en los años 30 la moda era no ser demócrata, era considerarse totalitario.

¿Existe algún paralelismo entre lo que ha sido el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y el pensamiento dominante?
Creo que sí. Del Gobierno de Zapatero cito en el libro la idea de la Alianza de Civilizaciones y digo que es un sueño de una noche de verano, pero no lo critico. Efectivamente, Zapatero tiene un espíritu de iluminación, pero no sólo él.

Entre otras cosas, ¿insinúa en su libro que nos creemos mejores porque decimos que somos pacifistas?
Nos consideramos que somos superiores a nuestros antepasados porque ahora somos pacíficos y ya vamos a vivir en paz, que casi hemos superado las guerras y la verdad es que ni las hemos superado. Además, muchos de los mejores pensadores del mundo consideran que la guerra es buena y necesaria.

El sentimiento pacifista no es verdad y en cuanto se remueve algo, la humanidad vuelve a las guerras como hemos vuelto siempre. Entonces, todas estas ideas de que somos pacíficos y que las guerras las hemos superado las encontramos en mil momentos de la Historia y es algo que se repite incesantemente.

Le da mucha importancia a la paz
Lo que trato de decir es que ya que no podemos evitar las guerras, vamos a trabajar contra ellas. Por eso estudio las posibles causas de una guerra futura: causas psicológicas, deseos de venganza que están ocultos por la retórica pero que se mantienen en Francia, Alemania, Rusia y en Europa en general. Analizo las causas psicológicas del aburrimiento de la juventud, algo muy preocupante porque es antesala de las guerras. Analizo las causas del interés en la dominación política y económica. Analizo la crisis económica actual como posible causa de una guerra próxima haciendo una comparación con la crisis del 29 que concluyó con la 2ª Guerra Mundial. Analizo causas como la desmembración de España, la inmigración (sobre todo la musulmana). En este sentido analizo el yihadismo como el que nos invadió en la Edad Media.

Analizo también algunos remedios contra las guerras: las reuniones, las retóricas, las alianzas de civilizaciones, las políticas de apaciguamiento, porque son inútiles, incluso contraproducentes. Trato de que seamos conscientes de todo esto para que podamos luchar contra la guerra.

¿Es una utopía la paz?
Sí, lo es. Aquí lo que pasa es que, en el fondo, todos somos cristianos, creamos o no creamos en Dios. Vivimos en una cultura cristiana que prácticamente desde el origen tiene muchos elementos platónicos. Somos muy dados a la utopía y decimos que este es el ideal.

¿Puede acabar la crisis económica con un conflicto bélico?

Yo trabajaré en contra de ello, pero de verdad pienso que tenemos muchas probabilidades de que sea así. Haciendo un paralelismo entre la crisis del 29 y esta, los orígenes y el desarrollo son los mismos y la ‘palabrería’ con la que la afrontamos es la misma. Dicho esto, sólo hay que ver cómo acabó aquella y quiera Dios que ésta no acabe igual.

Otro capítulo es la Democracia, ¿sigue creyendo en ella?
Creo que los sistemas occidentales merecen muchos sacrificios para conservarse porque las alternativas que se ofrecen, en circunstancias normales, siempre son peores. Así, la conclusión a la que llego es que el contenido democrático existente en los sistemas occidentales es insignificante.

Nuestras democracias no son en verdad democracias. O lo son en una medida pequeñísima porque están distorsionadas por factores como los partidos políticos (como factor de caudillismo, de oligarquías y por su ausencia de democracia interna). Analizo como las decisiones políticas más importantes en el mundo se toman sin ser demandadas por el pueblo. Ni siquiera proceden del pueblo, sino de reclamaciones de personas o grupos (poderes fácticos) y sus intereses no son democráticos.

Entonces, ¿la democracia es corrupta?
Analizo la corrupción y el poder del dinero como elemento esencial de la política, tanto de la derecha como de la izquierda. Un claro ejemplo de todo esto es Barack Obama, que se presentó con la bandera del pacifismo, a los seis meses le otorgan el Premio Noel de la Paz cuando resulta que hace el mismo discurso que George Bush y, además, todavía no ha cerrado Guantánamo. En definitiva, muchas veces los políticos y líderes atienden a requerimientos que en ocasiones no están a la vista.

Otro ejemplo es el impuesto de patrimonio. Se dice que es para que paguen los ricos, pero estos no pagan ni patrimonio ni sucesiones ni nada. O la ley antidescargas, que es una norma impuesta desde Washington.

Sobre la Democracia, hay que deja claro que el pueblo, lo que hace cada cuatro años, es seleccionar entre 4 ó 5 nombres que otras personas han puesto sobre la mesa. Yo no puedo votar a mi vecino del 5º. Los soberanos no son el pueblo. Los soberanos son esas personas que seleccionan a los que debemos de votar. En verdad, no vivimos en Democracia, estamos en un régimen mixto con algunos componentes democráticos. No nos engañemos y no engañemos al pueblo diciendo que es soberano.

En el libro, dentro de la Democracia incluye otro capítulo compartido con la masonería que desarrolla en varios epígrafes. ¿Tan importante es?
Nadie discute que la masonería ha tenido siempre un papel extraordinario en la política mundial. Mi conclusión, tras estudiarla a fondo y cotejarla con masones, es que indudablemente sigue teniendo a día de hoy mucha influencia. Sigue siendo un poder fáctico que actúa a través de logias, unas conocidas y otras secretas.

¿En España también?
Cuando empezó la República eran cuatro mil mal avenidos y, sin embargo, tras la persecución franquista, hoy ya tienen cinco mil miembros. Del mismo modo, hoy, políticos de derechas y de izquierdas erigen y mantienen con fondos públicos y en espacios públicos monumentos y símbolos masónicos.

Es el caso del obelisco de la Plaza de la Lealtad, que se rescató en los años 80 en Madrid para sustituir al Valle de los caídos como monumento a los caídos por España. Tiene una llama permanentemente encendida que es un símbolo masónico. Igualmente, el obelisco de Delicias (recuperado en los años 90) y el del arquitecto Santiago Calatrava de la Plaza de Castilla, los dos en Madrid.

Al margen de los monumentos, hay cuestiones más importantes que son decididas por los masones. Es el caso de la asignatura de Educación para la Ciudadanía en toda Europa o el rechazo de las raíces cristianas en la Constitución europea al mismo tiempo que se coloca a la masonería al nivel de las iglesias.

Pero distingue entre masonerías religiosas y las que no lo son…
Hay masonerías que son claramente antirreligiosas y otras que son proreligiosas, pero en sus principios siempre destacó un cierto relativismo. Por eso, todo eso que se establece de que la religión es un asunto privado está patrocinado por la masonería. Aun así, los masones de verdad importantes, los que son realmente influyentes, quieren estar detrás, no quieren aparecer en primera línea.

Además, me gustaría destacar que el artículo 22.5 de la Constitución española que habla de las sociedades secretas está sin terminar de desarrollar y, curiosamente, nadie ha pedido que se termine.

Para terminar de desarrollar los mitos del pensamiento dominante, dedica otro capítulo a la Razón. Todos presumimos de ser racionales, ¿no es así?
La razón es fabulosa, pero también es un instrumento que nos lleva muchas veces al error, a la contradicción y al disparate. Las vías que llamamos irracionales, el instinto y la intuición, son esenciales para la vida del hombre, ya que son las que nos transmiten la sabiduría del cosmos y del mundo, las que os permiten vivir, las que nos hacen respirar sin pensarlo.

Es importante también la fe, a la que se llega por medio de la razón, pero también por vías infralógicas y supralógicas. En este sentido, dos grandes científicos como Richard Dawkins y Stephen Hawkins, que llegan al ateísmo a través de la razón por medio de un discurso bien estructurado, pero que cuando llegan al punto de si creen o no creen, demuestran que no creen por medio de vías infralógicas, igual que los que argumentan en sentido contrario.

Así pues, creemos todos que nuestro discurso es racional cuando la verdad es que descansa en puntos irracionales.

¿Hasta dónde llega la verdad de la paz, la democracia y la razón?
La paz y la guerra son fenómenos alternativos y lo serán hasta que el mundo desaparezca. Un estado universal sólo podrá existir cuando aparezcan los habitantes de Marte. De la democracia, creo que podríamos autentificarla y sugiero en el libro varias fórmulas en ese sentido. Y en cuanto a la razón, lo que patrocino son las dos vías, la racional y la irracional, porque creo que es lo mejor para el futuro de la humanidad y para vivir en la realidad sin engañarnos.

Mitos del pensamiento dominante, Paz Democracia y Razón, de José Manuel Otero Novas (LibrosLibres)
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