crónica cultural
Brancusi y Serra, en el Guggenheim de Bilbao
viernes 14 de octubre de 2011, 21:21h
Un siglo de escultura es lo que se puede visitar en la espléndida exposición Brancusi–Serra que presenta el Museo Guggenheim Bilbao en colaboración con la Fondation Beyeler de Basilea (Suiza) y comisariada por Oliver Wick, hasta 15 de abril de 2012.
Un siglo de escultura es lo que se puede visitar en la espléndida exposición Brancusi–Serra que presenta el Museo Guggenheim Bilbao en colaboración con la Fondation Beyeler de Basilea (Suiza) y comisariada por Oliver Wick, hasta el 15 de abril de 2012. Es la muestra más importante que se expone hasta la fecha del que fue el gran precursor de la escultura moderna, Constantin Brancusi (1876–1957), que supo asentar las formas abstractas en la escultura sin que perdieran su capacidad de representación, junto con uno de los principales exponentes de la escultura contemporánea, príncipe de Asturias de las Artes, creador de piezas de acero inmensas, minimalistas y ligeras que captan la atención del espectador, el norteamericano Richard Serra (1938).
En el segundo piso del museo, una treintena de esculturas de Brancusi y nueve piezas de Serra, treinta y tres piezas dispuestas en grupos temáticos, piezas de escala muy desigual, ilustran el desarrollo de las ideas escultóricas de ambos artistas. Un diálogo entre dos grandes de la escultura en el que se puede observar la evolución de su mundo creativo. Entre ellas, se expone una de las tres versiones de la delacada cabeza de El beso, de Brancusi, la más antigua y que está fechada de 1907. Mira a La materia del tiempo, de Serra, como madre pionera en la materia escultórica. También están presentes de Brancusi obras tan emblemáticas como Cabeza de niños, Pájaros en el espacio, Princesa X de 1915, Adán o Eva.
Sus miradas estuvieron en contacto con siete años de distancia. Cuando Serra ganó una beca de la universidad de Yale para estudiar en París en 1964, Brancusi había muerto hacía siete años. Serra dibujó, reflexionó y trató de comprender la obra del rumano.
Una de las aportaciones importantes de Brancusi fue la introducción en la escultura del pedestal. Experimentó con varios materiales como el yeso, la madera, el mármol… que además, no duda en combinar. Richard Serra elabora sus obras en materiales más duros empezó con caucho, neones y plomo, y fue evolucionando hacia el hormigón o el acero. En la exposición hay una escultura muy reciente sobre papel con calidad escultórica de un negro profundo y sólido de Pesos alzados.
Para terminar, ayer se inauguró la exposición 10 miradas, un espacio, en la que diez artistas exponían sus obras, esculturas, cuadros y fotografías. Entre ellos, cabe destacar a la fotografa Zita Echevarría cuya sensibilidad queda plasmada en una serie de fotos en gran formato en las que revela un mundo muy particular suyo. Femenino, delicado, en el que domina el romanticismo, las fotos de Echevarría, tomadas de una realidad en la que no ha querido modificar nada, contrastan con la imagen desagradable, vulgar y de fealdad que muchos fotógrafos nos ofrecen del mundo en el que vivimos.