La Sociedad Cervantina ha acogido este lunes una conferencia impartida por el embajador de la Federación de Rusia en España, Alexander Kuznetsov, sobre el tema "Don Quijote en Rusia". En la disertación han estado también presentes el embajador de España José Cuenca y el presidente de esta institución cultural, José Mª García-Luján.
El embajador de la Federación de Rusia en España,
Alexander Kuznetsov, ha disertado este lunes en la
Sociedad Cervantina sobre "Don Quijote en Rusia". Acompañado por el ex embajador de España en Rusia José Cuenca y el presidente de esta institución cultural, José María García-Luján, este diplomático ruso ha reflexionado sobre la popularidad de la obra de Miguel de Cervantes en la cultura de su país, sobre lo que ha dicho que se debe a que "los rusos han visto en esta obra una parábola sobre el destino humano y al Quijote, como una llave para la propia identificación del pueblo ruso".
La relación entre El Quijote y Rusia, en apariencia escasa, se torna en abundante al escuchar a Cuenca, quien durante sus años como embajador en aquel país quedó "asombrado" de la importancia que tiene allí. Así, ha recordado que no sólo la literatura rusa se vio influida por el relato de Cervantes, sino que también ha tenido un "impacto extraordinario" en la ópera, el ballet o el cine.

A juicio de Kuznetsov,
El Quijote, que describe como una
"inmortal obra", ha impactado "sobremanera" a las gentes de Rusia, donde logró "penetrar profundamente en la conciencia local". Han contribuido a conseguirlo las diversas traducciones publicadas allí desde el siglo XVIII; si bien fueron las del siglo XIX, directamente del español, las que marcaron un antes y un después en la influencia de esta obra en el pensar ruso. "El Quijote primero fue considerado un personaje loco hasta que, más adelante, terminó por descubrirse la inmensidad del personaje", dice este embajador ruso, quien recuerda que Dostoyevski fue "un lector atento de la obra de Cervantes, así como un intérprete profundo".
Nacido en 1951, Kuznetsov trabajó de 1975 a 1979 en la embajada de la URSS en la República Argentina, de 1982 a 1986 - en España, de 1988 a 1990 - en los EEUU, de 1990 a 1992 - en Francia, de 1995 a 2000 - como delegado permanente adjunto de la Federación de Rusia ante la Unesco (París). En 2005, fue designado
embajador extraordinario y plenipotenciario de Rusia en España y en el Principado de Andorra con residencia en Madrid. Sobre su conocimiento de la obra magna de Cervantes, Cuenca no ha tenido ninguna duda en describirlo como "un gran conocedor del tema", así como en destacar su labor como "embajador de la cultura y embajador total por su saber sobre la cultura, gentes y costumbres españolas".
Así lo cree también
García-Luján, quien se ha mostrado, además, agradecido con Kuznetsov por su presencia, así como por participar en una nueva conferencia organizada por la institución que preside a través de las que persigue indagar en esta obra de Cervantes, que considera como "el punto de encuentro de todos los estilos".