Continúa aguacero de denuncias sobre presunta corrupción por parte de miembros del Gobierno de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff. En esta ocasión el Ministro de Deportes, el responsable de materializar la Copa del Mundo 2014 y los JJOO de 2016, Orlando Silva, ha caído en el saco, elevando a cinco, el número de ministros del país suramericanos acusados de actos ilícitos.
El ministro de Deporte de Brasil, Orlando Silva, solicitó a la Procuraduría General que investigue las denuncias formuladas en su contra por la revista Veja, que le acusó de apropiarse de dinero público dirigido a programas sociales.
En una nota enviada al procurador general, Roberto Gurgel, Silva también dijo que se encuentra "a total disposición" del Ministerio Público y que está dispuesto a permitir que sean investigadas sus cuentas bancarias y todo aquello que se considere necesario.
Según publicó Veja el pasado fin de semana, Silva se habría beneficiado personal e ilegalmente del programa Segundo Tiempo, un proyecto deportivo para niños pobres que ha dirigido desde que asumió el Ministerio de Deporte en 2006, aún en el
Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, antecesor de la
actual presidenta, Dilma Rousseff.El semanario aseguró que en ese programa ha habido un desvío de recursos que cifró en unos 40 millones de reales (unos 23 millones de dólares) y citó como fuente al policía João Dias Ferreira, correligionario de Silva en el Partido Comunista de Brasil (PCdoB).
Dias Ferreira está detenido desde el año pasado por sospechas de corrupción en una organización no gubernamental que dirigía y que recibía recursos del Ministerio del Deporte en el marco del programa Segundo Tiempo.
Silva rechazó las acusaciones el mismo día de la publicación y las ha atribuido a "maniobras políticas" cuyo origen no identificó. En una nota divulgada este lunes, el ministro dijo que su decisión de pedir una investigación a la Procuraduría General apunta a que "todo sea esclarecido y quede bien claro que esas supuestas denuncias no pasan de ser mentiras y calumnias de un ciudadano procesado por la justicia".
El ministro comparecerá este martes ante el Congreso, tal como pidió la oposición, para aclarar cada una de las acusaciones en su contra y comentar incluso otras denuncias de corrupción en el Ministerio de Deportes, que ya
son investigadas por la Policía Federal.
Posterior al anuncio, el ministro ofreció una rueda de prensa para defender su inocencia, aseguró que emprenderá "una serie de medidas para restablecer la verdad", así como su "propia honra", y calificó de "delincuente" a la fuente citada por Veja.
"Repudio vehementemente las falsedades publicadas el fin de semana", dijo Silva, quien aseguró que las fuentes empleadas por la revista son "bandidos, delincuentes" que han ofrecido "mentiras sin pruebas" y calificó de "inaceptable" que esa versión tenga repercusión.
Asimismo, dijo que "no ha habido, no hay y no habrá ninguna prueba de las mentiras dichas por ese delincuente, simplemente porque los hechos relatados no corresponden a la verdad" y se amparó en la presunción de inocencia.
La situación en el Ministerio de Deportes, que tiene parte de las responsabilidades organizativas del
Mundial de fútbol de 2014 y de los
Juegos Olímpicos de Río 2016, fue comentada hoy por el titular de Justicia, José Eduardo Cardozo, quien dijo que la Policía Federal estudiará las nuevas denuncias contra Silva.
"Estos nuevos hechos pueden exigir la apertura de una nueva investigación, sobre todo porque ahora implican a una autoridad, que incluso tiene foro privilegiado", declaró Cardozo en un seminario organizado por el grupo Globo.
Desde Sudáfrica, donde se encuentra de viaje oficial, la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, defendió la presunción de inocencia del ministro como "principio democrático" y agregó que Silva "se ha manifestado con mucha indignación" al conocer las acusaciones. Sin embargo, la jefa del Estado reconoció que su Gobierno está siguiendo de cerca la evolución de los acontecimientos.
Seis ministros en lo que va de añoCon las denuncias contra Silva, ya suman cinco ministros de Rousseff los que se ha visto salpicados por las denuncias sobre supuestos actos de corrupción. El mismo numero que ha abandonado a la presidenta durante su primer año de mandato.
El primero en caer en el saco fue el jefe de la Casa Civil y mano derecha de la mandataria,
Antonio Palocci, que fue acusado de presunto enriquecimiento personal el pasado mes de mayo.
La segunda baja fue la del
exministro de Transportes, Alfredo Nascimento, que se vio forzado a renunciar luego de que que la revista Veja publicara informaciones sobre una mafia que cobraba coimas en ese ministerio.
El tercero fue
el responsable de Defensa, Nelson Jobim. Sin embargo, en su caso no mediaron denuncias de corrupción sino una aparente disconformidad de este político con el estilo de conducción presidencial.
La cuarta baja fue el
ministro de Agricultura, Wagner Rossi, luego de que salieran a la luz una serie de denuncias de corrupción en la Compañía Nacional de Abastecimiento, órgano dependiente de ese ministerio.
Finalmente, el penúltimo en caer en el saco antes de Silva,
fue Pedro Novais, de Turismo, quien protagonizó varios escándalos, como el uso indebido de dinero público para gastos personales.