careo entre carcaño y samuel
"Lo único que te quiero decir es que digas dónde está Marta"
lunes 24 de octubre de 2011, 11:58h
Miguel Carcaño, el asesino confeso de Marta del Castillo ha tenido un careo con su supuesto cómplice, Samuel Benítez, y le ha pedido que diga dónde escondió el cuerpo: "Lo único que te quiero decir es que digas dónde está Marta".
"Lo único que te quiero decir es que digas dónde está Marta", le ha dicho Miguel Carcaño, el asesino confeso de la joven, a su supuesto cómplice, Samuel Benítez, durante un careo practicado al término de la cuarta jornada del juicio que se está celebrando en la Audiencia Provincial de Sevilla.
El careo, que ha durado escasos cinco minutos, ha comenzado con la interpelación realizada por Carcaño a Samuel, quien le ha contestado que "Se cree el ladrón que todos son de su misma condición", explicando que esa tarde estuvo en Montequinto. Miguel, no obstante, ha insistido en que "es mentira que no aparecieras por casa", pues "vinistes en coche y no en autobús".
"Yo soy ahora Forrest Gump o el primo de Forrest Gump y llego en cinco minutos desde Montequinto", le ha contestado Samuel, a quien el presidente del tribunal ha llamado la atención por esta respuesta. "Tú eras más listo que yo, y por eso ahora yo estoy en prisión y tú en la calle", ha dicho Carcaño.
Desesperados
Los padres de Marta del Castillo han dicho hoy al tribunal que juzga la muerte y desaparición de la joven sevillana que están "desesperados" por encontrar a su hija y que se sienten "maltratados psicológicamente" por las distintas versiones de los imputados.
En su comparecencia ante el tribunal que juzga al asesino confeso, Miguel Carcaño, y a sus tres presuntos cómplices, el padre, Antonio del Castillo, ha dicho que entre las 00.30 y las 00.45 horas de la madrugada del 25 de enero de 2009 acudió a la vivienda del asesino confeso en busca de su hija.
A esa hora, según las acusaciones, Marta se encontraba ya muerta en el interior de la vivienda, pero Antonio del Castillo ha afirmado que miró a través de la ventana del salón y comprobó que "allí no había nadie" ni luz en su interior.
Tampoco vio la moto de Carcaño aparcada en la calle ni nada extraño en el portal, ha añadido.
Los padres no han mirado al banquillo de los acusados al pasar junto a ellos, mientras que los cuatro imputados tampoco se han inmutado y han permanecido con la mirada al frente.
Del Castillo ha relatado el sufrimiento de la familia, quien al ser detenido Carcaño creyó "que se iba a acabar la agonía", pero luego los acusados empezaron a dar "una versión tras otra, lo que fue un varapalo ver cómo se quedaban con la Policía y con la sociedad entera".
La madre, Eva Casanueva, ha explicado que Marta había tenido una relación de un mes y medio con Carcaño y que ella misma "no tenía buen concepto de Miguel porque su hija volvía a casa triste y enfadada".