Hallada viva una bebé de 14 días entre los escombros del terremoto de Turquía
martes 25 de octubre de 2011, 15:59h
Cuarenta y seis horas ha pasado esta bebé de apenas dos semanas entre los escombros de su casa en Turquía. La niña estaba en brazos de su madre, quien ha sido rescatada un par de horas después que su pequeña.
Una bebé de solo 14 días ha sido rescatada con vida de entre los escombros de su casa 46 horas después del terremoto de 7,2 grados que sacudió el pasado domingo el sureste de Turquía y que ha causado, según los últimos datos oficiales, al menos 366 muertos.
La niña estaba en brazos de su madre, que también ha sobrevivido. Los rescatadores encontraron a la madre, que abrazaba a la bebé contra su pecho, y a la abuela, que también estaba viva.
La madre y la abuela de Azra Karaduman, la bebé, también han sido halladas con vida entre los escombros. Un equipo de salvamento que trabajaba desde ayer entre los edificios de la zona en torno al mediodía hoy detectó sonidos humanos bajo una de las viviendas derruidas, lo que les llevó a acelerar los trabajos.
"Detectamos sonidos en los aparatos. Había al menos dos personas con vida. Sacar a la bebé ha sido fácil porque era muy pequeñita, pero también sacaremos a los demás", decía eufórico Ercan Toprak, director del equipo de rescate de la provincia de Esmirna (oeste), tras rescatar a Azra.
Así que los voluntarios, los gendarmes y los miembros de Protección Civil se pusieron manos a la obra y tres horas más tarde lograron sacar con vida también a la madre y la abuela, lo que causó lágrimas de alegría y aplausos entre los que se encontraban presentes, informó la agencia de noticias privada DHA.
A Azra se le suministró suero y fue puesta a resguardo en una incubadora debido a que, según los doctores, ha perdido líquidos en estos dos días bajo los escombros. Pero, a pesar de las pequeñas heridas y hematomas sufridos, los doctores han informado de que el estado de salud de la niña "es bueno".
Según la información recogida por la edición digital del diario "Hürriyet", la pequeña Azra nació prematuramente en la localidad de Sivas (Anatolia Central), donde habitan sus padres, el pasado 9 de octubre, por lo que fue ingresada en el hospital.
Sin embargo, el abuelo, Ahmet Karaduman, que trabaja como pediatra en Ercis, la llevó a su casa alegando qué él sabría "mejor que nadie" cómo cuidar a su nieta. De este modo, el terremoto sorprendió a la familia Karaduman mientras estaban en casa del abuelo y cuando Azra apenas cumplía 14 días.
"Mi mujer, mi nuera, mi nieta (Azra) y yo estábamos en la misma habitación. Mi hijo Sinan (el padre de Azra) estaba en otra habitación. Con el temblor me vi despedido fuera de la casa. Pero ellos quedaron dentro", explicó Ahmet Karaduman.
Durante dos días, casi sin esperanza de encontrar vivos a los suyos, se dedicó a ayudar a los niños supervivientes del terremoto, aunque tampoco apartó la vista de los trabajos de desescombro en su casa.
"No tenía esperanza, pero Azra se ha salvado y también mi nuera y mi mujer viven. Ahora rezo por que mi hijo también continúe con vida", aseguró Ahmet Karaduman.
El balance de víctimas del terremoto de 7,2 grados que se produjo el pasado domingo en la provincia de Van, en el sureste de Turquía, se ha elevado a 432 muertos y 1.352 heridos, según informó este martes la Administración de Desastres y Emergencias en un comunicado.
La misma fuente indicó que 2.262 edificios se hundieron a causa del seísmo, que sacudió el domingo por la tarde varias ciudades y aldeas próximas al Lago Van, el más extenso de Turquía y próximo a la frontera con Irán.
El anterior balance oficial de víctimas mortales era de 279. La mayoría de los edificios se hundieron en Ercis, una ciudad de 100.000 habitantes. Según las autoridades, muchas personas siguen desaparecidas.