Los retos del nuevo gobierno griego
sábado 12 de noviembre de 2011, 00:36h
Lucas Papademos, ex vicepresidente del Banco Central Europeo y ex gobernador del Banco Central Griego, tomaba ayer viernes posesión de su cargo como primer ministro de Grecia. Lo hacía junto al resto de miembros del nuevo gobierno de unidad nacional, que tendrá ante sí la ingente tarea de cumplir con los compromisos adoptados en su momento con Europa. PASOK, Nueva Democracia y el derechista LAOS -presente en un ejecutivo por primera vez desde 1974- pretenden ofrecer una imagen de cohesión hacia el exterior que ojalá no quede en una mera declaración de intenciones.
No está sólo en juego la viabilidad de Grecia, sino la estabilidad económica del resto del continente. Hay que decir, no obstante, que aunque Grecia sea el foco del problema, éste podría ser menor si países como Italia y España -cuyas economías son mucho mayores y más potentes que la griega y, por tanto, con una mayor capacidad de generar incertidumbre a los mercados- hubieran hecho sus deberes cuando tocaba. Sea como fuere, el nuevo gabinete heleno tiene la misión de adoptar los acuerdos pactados con la eurozona y el Fondo Monetario Internacional para salvar al país de la quiebra, como paso previo a un adelanto electoral.
Las medidas a implementar van a ser muy duras, pero imprescindibles; no sólo a corto plazo, sino con miras a un cambio estructural. Y es que el excesivo de peso de lo público en un país con una capacidad productiva tan reducida es una de los principales motivos de que Grecia esté ahora en este estado. Así pues, por doloroso que pueda resultar, urge revertir las causas pasadas para evitar efectos similares en un futuro no muy lejano. Pero, sobre todo, Grecia debe restablecer su credibilidad y convertirse en un país serio, fiable y creible.