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Crónica económica

La educación, clave económica y democrática

martes 15 de noviembre de 2011, 20:50h
La Fundación Ortega Marañón y Fedea han organizado un seminario sobre educación y política educativa en España. En la presentación se ha puesto de manifiesto la relación entre educación, economía y democracia.
El primero en tomar la palabra ha sido el presidente de la Fundación Ortega-Marañón, José Varela, que destacó la importancia que tenía para la institución un seminario como este: “Está en el genotipo cultural de la fundación que presido”, dijo, formar parte de esta iniciativa. Varela ha explicado que los países que más le han dedicado durante décadas, siglos, a la educación, la enseñanza y la investigación son los que más han prosperado.

Pero la educación es necesaria por varios motivos, más allá de la economía. La democracia es uno de ellos. Pero la democracia “necesita también responsabilidad individual y social”. Y la crisis económica “ha sido también una crisis de valores y una crisis filosófica”. Esta última se ha visto en la “confusión entre derechos y oportunidades”: se sembró durante años la idea de que todos tenían derecho a una hipoteca, cuando en realidad es una oportunidad que se debe aprovechar, o no, con responsabilidad. En la transmisión de esos valores que han de vertebrar una sociedad responsable, el sistema educativo tiene una función muy importante.

Por parte de Fedea ha hablado su presidente, Pablo Vázquez. En su breve intervención, ha recalcado que en España hay expertos de primer nivel en el estudio de la educación, pero nuestro país carece de un instrumento que les sería muy útil: buenas estadísticas educativas. Y Vázquez ha puesto el siguiente ejemplo: En España un número importante de familias lleva a sus hijos a centros educativos hasta los tres años. “¿Cuál es el resultado de todo ello?”, ¿qué efectos educativos tiene? Esta pregunta es de difícil respuesta por la carencia de unas estadísticas generalizadas y comparables. Por eso ha pedido “una inversión en la mejor inversión”, que es la educación.

Jaume Pagés, consejero delegado de Universia, y Lea Peersman, directora de la Fundación Ariane de Rothschild, han explicado brevemente el papel de sus respectivas instituciones. Pablo García-Berdoy, secretario general del Aspen Institute España, destacó que un español estuvo en la creación de esta institución, José Ortega y Gasset, hoy volcada sobre dos principios: “La sociedad es responsable de su futuro, y para cambiar ese futuro hay que hacer cosas”, como “el fomento del liderazgo en valores y la definición de los valores que deben regir una sociedad abierta”.

La última en tomar la palabra ha sido la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre. Ha comenzado por señalar cómo durante la Revolución Francesa se suscitaron las grandes cuestiones políticas que han marcado estos dos siglos largos. Uno de ellos, el de la educación. Y recordaba a Condorcet, que dijo ante la Asamblea: “prefiero que los poderes públicos se limiten a regular la instrucción, dejando a las familias la libertad” de la educación. ¿Cuál es la diferencia entre instrucción y educación? Como ha explicado Aguirre, la primera consiste en poner los medios necesarios al alcance de las familias para que se formen libre y responsablemente. La educación, “más propia de los Estados intervencionistas”, es la conformación de las conciencias de los ciudadanos desde el Estado. Nuestro ministerio se llamó, en un principio, de Instrucción. Y fue el general Franco quien le cambió el nombre a Ministerio de Educación, en plena guerra civil.

Nosotros hemos apostado plenamente por la educación “y hemos desterrado la instrucción como objetivo”, apunta Aguirre. Eso, más la apuesta por la educación comprensiva (el principio de que se debe enseñar lo mismo a todos para que no haya diferencias), ha llevado al fracaso en España. La presidenta de la Comunidad de Madrid ha puesto el contraejemplo de Alemania, cuyos Lander siguen llamando a sus consejerías “de Instrucción”. Y han pasado de la comprensividad. “El resultado es que el paro juvenil en Alemania no llega al nueve por ciento”, mientras que el de España roza el 48 por ciento. Aunque la educación no puede explicar toda esa diferencia. Muy importante es que en el mercado de Alemania no hay convenios colectivos ni hay salario mínimo, y en el nuestro sí.

Educación, empleo y economía, valores, democracia... esta mañana la Fundación Rafael del Pino, que ha albergado la primera sesión del seminario, ha sido un remanso de reflexión y paz en un día marcado por la histeria en los mercados. La crisis italiana ha contagiado a nuestro país, que tiene una prima de riesgo que alcanza los 457 puntos básicos. La crisis se ha extendido a Francia, Austria y Bélgica. El mercado ya le otorga a España una probabilidad de quiebra del 33 por ciento, y a Italia del 39 por ciento, según datos de CMA recabados por Libre Mercado. No sabemos qué situación heredará Mariano Rajoy el 20 de noviembre. Afortunadamente, no queda ya ni una semana.
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