Madrid, ciudad libre
viernes 16 de diciembre de 2011, 02:37h
Los comerciantes de Madrid podrán abrir los 365 días del año, si así lo desean. Esto último es especialmente importante, y el verdadero espíritu del proyecto de Esperanza Aguirre: arbitrar la posibilidad -que no obligación- de ampliar el horario comercial a conveniencia del comerciante. Y del consumidor, que es quien a la postre sale beneficiado, si bien no es el único. Se estima que con esta iniciativa podrán crearse en la región más de 20.000 puestos de trabajo, por no hablar de la dinamización del consumo que todo ello puede acarrear.
Es una gran noticia para toda España y un ejemplo para el resto de la Unión, máxime en una tesitura económica tan complicada como la actual, resulta de todo punto imprescindible activar la actividad empresarial. Este será uno de los aspectos positivos de la liberalización de horarios, al que hay que sumar la comodidad de la clientela a la hora de hacer sus compras. Es verdad que esta medida beneficia a las grandes superficies, pero no por ello ha de perjudicar necesariamente al resto del comercio tradicional. Antes al contrario, a mayor flexibilidad horaria, más oportunidad de negocio. Pero el proyecto va más allá, pues se pretende igualmente agilizar la concesión de licencias, para incentivar a todos aquellos que pretendan crear empleo. O lo que es lo mismo, menos trámites burocráticos y más dinamismo. Todo lo cual demuestra que, habiendo voluntad, pueden hacerse cosas en pro de la reactivación económica y en interés del consumidor –que es la verdadera economía democrática.