América latina y el crecimiento de China
miércoles 09 de abril de 2008, 20:59h
América Latina está preocupada por la amenaza de recesión en los Estados Unidos, y por eso se pregunta que ocurrirá con la economía china, porque su demanda es uno de los principales factores que impulsan al alza los precios de muchas exportaciones latinoamericanas. Comparemos la participación de China e India sumadas y los Estados Unidos en el consumo mundial de algunos de estos bienes: trigo (29 y 5 por ciento), arroz (51 y 1 por ciento), soja (24 y 24 por ciento), azúcar (22 y 13 por ciento), te (32 y 4 por ciento), y algodón (44 y 7 por ciento). En los minerales y commodities industriales resalta también la importancia de China; el año pasado el aumento en el consumo chino significo nada menos que el 70 por ciento en el incremento mundial del consumo de acero, en aluminio 86 por ciento, en hierro 71, en níquel 96, en cobre 67, y en petróleo 30 por ciento.
El crecimiento del PBI chino durante el año pasado supero el 11 por ciento, pero se esta desacelerando por la disminución en el crecimiento de las exportaciones (que siguen creciendo pero ahora menos), al mismo tiempo se registra un incremento en la demanda interna, razón por la cual son las importaciones las que ahora están creciendo. El Banco Mundial está proyectando un crecimiento del PBI del 9,6 por ciento para este año, algo menos que el año pasado, pero aun un índice formidable. Tres problemas requieren la atención de las autoridades chinas:
1.- El impacto de la recesión en países industrializados; si el panorama se agrava China puede jugar la carta de estimular su propia demanda interna, financiada por sus altos niveles de ahorro (en el orden del 40 por ciento). Si China no puede crecer con más exportaciones por la recesión internacional, tiene abierto un enorme y ávido mercado interno por abastecer. Esto significara más producción interna y más importaciones, que no tendrán problema en crecer ya que el superávit en cuenta corriente es nada menos que el 11 por ciento del PBI.
2.- Evolución de la inflación; hasta ahora el incremento en el precio de los alimentos no ha contagiado al resto de los precios. En tanto muchos de estos alimentos son importados la preocupación por la inflación incidirá en la evolución futura de la política cambiaria.
3.- Gran superávit en la balanza de pagos; ante estos superávits y ante la preocupación por el precio de los alimentos (muchos de ellos importados) la política cambiaria puede buscar la revalorización del yuan. Recordemos que en los últimos 12 meses la moneda china ya se aprecio un 10 por ciento frente al dólar americano. Es cierto que las autoridades chinas no están felices con la presión de los Estados Unidos para que avancen con la revalorización del yen, pero con sus propios ritmos se encaminan por ese sendero.
China apunta a un escenario en el cual el motor del crecimiento corresponderá a su mercado interno, el cual ya ha comenzado a desplazar a las exportaciones como el factor más dinámico. Esta es una noticia positiva para América Latina, particularmente para quienes viven bajo la amenaza de la competencia de las exportaciones chinas. A principios del 2007 estas exportaciones venían creciendo a casi el 30 por ciento anual, ahora por el debilitamiento de la economía de los Estados Unidos y la devaluación del dólar este ritmo ha caído al 20 por ciento. Al mismo tiempo comenzaron a trepar las importaciones, a principios del año pasado crecían al 18 por ciento y ahora al 26 por ciento. Por vez primera el consumo chino ha comenzado a crecer más que la inversión. Esto contribuye al equilibrio global, ya que ayuda a los Estados Unidos a corregir su déficit en cuenta corriente y al mismo tiempo favorece su nivel de actividad, en tanto aumentan sus exportaciones. Esto también es favorable para América Latina; como el yuan seguirá revaluándose, sus exportaciones no solo las agropecuarias, encontraran mejores condiciones para su comercialización en China. Cuando el motor del crecimiento chino se desplaza desde las exportaciones a su mercado interno, el resto del mundo recibe un estimulo para su propio crecimiento, mucho más cuando estamos hablando del gigantesco país que más ha crecido en los últimos 25 años y que parece lo seguirá haciendo en el futuro. Todo esto es positivo para América Latina.
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Economista
ALIETO GUADAGNI es economista graduado en la Universidad Nacional de Buenos Aires, con estudios de postgrado en la Universidad de Chile y Doctorado en la Universidad de California (Berkeley)
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