www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

CC MAD

Un fin de semana de cine para ‘copiar y pegar’

sábado 21 de enero de 2012, 21:06h
Desde este jueves y hasta el domingo la capital acoge el Madrid Creative Commons Film Festival, el primer festival de cine en el que el ‘copia y pega’ no sólo está permitido, sino que se promueve.
Madrid se transforma desde este jueves en la capital del cine libre con la celebración del Madrid Creative Commons Film Festival (CC MAD), una muestra abierta y gratuita que acogen el Medialab Prado y La Casa Encendida. En este último punto de encuentro Se podrán ver el sábado y el domingo largometrajes de ficción, documentales y cortometrajes con licencia libre, es decir, que se pueden copiar, mezclar, reeditar y difundir sin tener que pagar ‘royalties’ a sus autores.

PIE DE FOTO

Este festival es el hermano pequeño del Barcelona Creative Commons Film Festival (BccN), que se celebró por primera vez en la capital condal hace dos años. Según explica a EL IMPARCIAL Luis Román, director de ambas muestras, la idea de organizar el BccN surgió al darse cuenta de lo poco explotada que estaba la cuestión del Creative Commons en el cine español, pese a que es el país donde más obras se publican bajo esta familia de licencias. “Realmente había un hueco, un vacío. Era necesaria una ventana de difusión al respecto. Probablemente, por puro desconocimiento, pero algo había que hacer”.

Dicho y hecho, Román montó junto a Andreu Meixide y Silvia Figueras el festival en Barcelona y a la vez adoptó la premisa “copia este festival”, lo que significa que todos los contenidos pueden copiarse y proyectare de manera gratuita en cualquier lugar del mundo. “Es increíble el éxito que ha tenido la idea. El festival se ha copiado en decenas de sitios de Latinoamérica y Europa y ahora estamos pendientes de subtitular las obras a otros idiomas para que siga circulando”, comenta Román.

El objetivo de este ilusionado grupo de personas (trabajan sin cobrar) es el de “aportar un granito de arena para dejar de asociar Internet a piratería, mostrar al público que existe un modelo alternativo que funciona y a los directores que es posible obtener una distribución más amplia que la que tienen a través de los canales tradicionales”.

Búsqueda de un nuevo modelo
Uno de estos directores que utilizan la licencia libre, más flexible que el Copyright, es Guillermo Zapata, cuyo corto “Lo que tú quieras oir” ha obtenido más de cien millones de visitas en YouTube. Según explica a EL IMPARCIAL, “la licencia Creative Commons sólo legitima lo que ya de por sí está pasando. Lo que todo el mundo hace es descargarse las cosas o verlas en la red y lo minoritario es comprar DVD’s, Blue Rays y pagar una entrada para ir al cine. Los directores que trabajamos con estas licencias lo único que hacemos es apostar por lo que ahora es lo más normal”.



Según relata, la principal ventaja de trabajar con licencia libre es la de la colaboración con la audiencia y la de la multiplicación de personas que ven su trabajo. “Es una pasada que te llamen desde el Congo para preguntarte si pueden mostrar tu ‘filme’ en un festival, o que veas que tu corto ha superado el millón de visitas. ¿Qué corto se vería tanto en las salas de cine?”, pregunta.

También Alberto Tognazzi, director del Movie Film Fest con quien EL IMPARCIAL tuvo la oportunidad de hablar en la inauguración del CC MAD, coincide con esta visión: “El principal beneficio de usar Creative Commons es el de ser visto. Cada minuto se suben 48 horas de material audiovisual a YouTube y, mientras la cantidad de contenidos se multiplica de manera exponencial a lo largo del tiempo, las 24 horas de ocio posibles permanecen inalterables. Es lo que se llama economía de la atención y que hace que sea un privilegio el que te vea un considerable número de personas”.

De momento, el premio de acogerse a una licencia Creative Commons es el de tener audiencia. Según reconocen los directores, aún no se ha dado con la fórmula para rentabilizar su actividad. Con esta licencia, el público ve de manera gratuita el material y, aunque puede hacer donaciones, estas apenas llegan a cubrir el 5 por ciento del total de la inversión.

“El retorno real de este trabajo nadie lo está viendo. Es cierto que se disfruta mucho en todo el proceso, pero tampoco nos podemos prostituir. Si alguien estudia una carrera de audiovisuales, habrá que encontrar la fórmula para que viva de ello”, se lamenta Tognazzi.

“No tenemos ni idea de cómo hacerlo -reconoce Zapata- pero la industria tampoco. No les está yendo muy bien. Su lógica es cerrar los ojos y aguantar los 30 años que le quedan por delante. En ese tiempo, nosotros plantearemos nuevas ideas. Algunas triunfarán, otras no, pero hay que ir probando. La dinámica es la que marca la gente que cree que el declive de la industria cinematográfica es irreversible”.

De izquierda a derecha: Guillermo Zapata, Sthephane Grueso, Antonio Delgado, Pieter de Vos y Alberto Tognazzi


De momento, Internet y Creative Commons no son incompatibles con televisión, cine y DVD. Películas con esta licencia pueden distribuirse por Internet y al mismo tiempo acceder a los canales tradicionales. Festivales como el CC MAD ponen de manifiesto cómo se pueden explorar nuevas vías de negocio en un sistema que cambia vertiginosamente y donde es necesario adaptarse a las nuevas realidades. Mientras ello sucede, el público es el gran beneficiado al disfrutar gratis de una enorme variedad de proyectos de calidad de manera gratuita.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios