A LA ESPERA DE LAS PRUEBAS DE ADN
Hallados restos óseos en una de las fosas investigadas en Alicante
martes 31 de enero de 2012, 18:00h
La Comunitat alicantina ha comenzado este martes las labores de exhumación en el cementerio municipal en respuesta a las denuncias de casos de supuestos bebés robados entre 1960 y 1980. En la primera de las cinco fosas comunes que se tiene previsto desenterrar, se han hallado restos óseos de un neonato. En un plazo de un mes, las pruebas de ADN determinarán si esos restos pertenecen a la hermana melliza de una de las denunciantes, María José Picó, nacida el 28 de marzo de 1972 en el Hospital General de Alicante.
Los operarios del cementerio municipal de Alicante han hallado restos óseos tras realizarse la exhumación de la primera fosa común donde supuestamente debe estar enterrado el cadáver de uno de los cinco bebés supuestamente robados cuya búsqueda lleva a cabo la Fiscalía de Menores.
Estos restos serán remitidos al Instituto Nacional de Toxicología en Barcelona para practicar el análisis de ADN y cotejarlos con los familiares denunciantes, con la finalidad de comprobar si corresponden con los de uno de esos cinco bebés.
El director del Instituto de Medicina Legal de Alicante, Juan José Payo, ha indicado a los periodistas que se han encontrado fragmentos de bóveda de cráneo, costillas, extremidades, pelvis y mandíbulas tras la primera exhumación, que ha terminado sobre las 13.00 horas. Según Payo, en caso de que un deterioro de los huesos impida un análisis de ese tipo, se practicará una comparación genética.
La primera fosa exhumada es donde supuestamente estaría sepultado el cuerpo de la hermana melliza de una de las denunciantes, María José Picó, nacida el 28 de marzo de 1972 en el Hospital General de Alicante.
Las labores de la primera exhumación se han prolongado tres horas y media, desde las nueve y media hasta la una del mediodía, y han finalizado con el hallazgo de los restos de madera que presuntamente corresponden a la caja de 50 x 30 x 25 centímetros en la que fue enterrada en su día la hermana melliza de Picó.
A la espera de las pruebas de ADN
Los padres y la hermana melliza de la primera exhumación conocerán a partir de dentro de un mes si la neonato que fue declarada oficialmente muerta al poco de nacer fue comprada por otra familia.
Esta niña tenía un aparente buen estado e, incluso, fue amamantada por su madre junto a su hermana hasta que a las 48 horas una enfermera se la llevara aduciendo que "estaba malita", y a las cuatro horas se comunicó que había fallecido. A continuación, entre otras irregularidades, pidieron al padre, Antonio Picó, que llevara urgentemente una caja y, sin posibilidad de ver al bebé en ningún momento, se la devolvieron precintada y con la premisa de que fuera urgentemente al cementerio municipal porque "iban a cerrar".
Según ha recordado este martes a los periodistas el propio padre, de 81 años, se dirigió en coche al camposanto y presenció el entierro sin llegar a abrir la "cajica" porque "entonces uno no pensaba que pudiera haber gente tan mala".
Los supuestos restos de la melliza han sido recogidos en el transcurso de una laboriosa tarea efectuada por dos operarios, una arqueóloga voluntaria (la diputada autonómica de EU Esther López) y un forense, que se han topado con la dificultad de hallar restos mortales de hace medio siglo en una fosa común.
En declaraciones a EFE, la hermana melliza de esta supuesta primera bebé robada investigada en la Comunitat, María José Picó, ha confesado que tras recogerse los restos mortales se siente "tranquila en parte porque se ha hecho todo lo posible". Ha continuado que la incertidumbre continuará hasta que dentro de un mes les comuniquen si se trata de su melliza, ya que de la caja sólo se han encontrado fragmentos rotos y es imposible saber si la misma estaba vacía o no.
De esta manera, los huesos que se envían a Barcelona podrían proceder del interior del ataúd o del resto de la fosa común, donde hay documentado que hay otros 26 neonatos.
Picó ha observado la exhumación junto a su padre, Antonio Picó, que ha sido el encargado de dirigir la excavación ya que en marzo de 1962 presenció como se sepultó la "cajica" de 50x30x25 donde supuestamente estaba el cadáver de su bebé, y recuerda "perfectamente" que fue el último cuerpo de la fosa y que se depositó en la zona superior de unas de las esquinas.
La hermana melliza, que es la portavoz de la Asociación Nacional de Afectados por Adopciones Irregulares (ANADIR) en Alicante, ha desvelado que en el registro del cementerio figuran 482 bebés enterrados en sólo nueve meses de 1962, lo que les hace sospechar.
Se retrasan tres de las cinco exhumaciones
Esta exhumación es la primera de cinco, que se desarrollarán a lo largo de las próximas semanas, aunque con cierto retraso después de que los trabajos de este martes hayan ocupado más tiempo del previsto.
Además de los supuestos restos de la melliza de Picó, el martes también se exhumarán los del hijo de Laura Perales, cuyo parto fue el 20 de noviembre de 1980 en el mismo centro sanitario. Aunque en un principio se esperaba localizar los restos mortales de Picó en una hora, los trabajos de exhumación, iniciados a las 9.25 horas, siguen tres horas y media después sin éxito, lo que ha llevado al fiscal a aplazar a otra fecha las tres últimas exhumaciones.
Mientras tanto, el presidente de la Asociación Nacional de Afectados por Adopciones Irregulares (ANADIR), Antonio Barroso, ha afirmado que todas las exhumaciones por posibles casos de bebés robados efectuadas hasta ahora en España (doce con la de este martes) han hallado tumbas vacías o restos mortales de niños distintos a los de la familia.
Según el presidente de ANADIR, a la espera de los resultados de las pruebas de ADN de dos casos de Barcelona y del desentierro de este martes en Alicante, en el resto de exhumaciones se han encontrado las tumbas vacías o, en dos casos, huesos de bebés distintos a las familias denunciantes.
"Buscamos respuestas después de las dudas de toda una vida", ha enfatizado Barroso, quien ha señalado que ANADIR cuenta con 1.900 asociados y ha ayudado a la presentación de 1.100 denuncias en todo el país, de las cuales el 30 por ciento ya han sido archivadas.
Barroso, de 42 años y que hace 4 descubrió que él mismo es un supuesto bebé robado desde Zaragoza, donde nació, hasta su familia adoptiva, en Vilanova i la Geltrú (Barcelona), ha lamentado la actitud de los fiscales de algunas provincias que, a diferencia del de Alicante, no impulsa la investigación.
Ha añadido que, por ejemplo en su caso, su denuncia ha sido archivada hasta en cuatro ocasiones pese a que, incluso, cuenta con una grabación con cámara oculta de una monja del hospital donde nació admitiendo su supuesta venta.