Las bajas temperaturas han dejado un saldo de casi cien muertos en europa
La peor ola de frío de los últimos años llegó anoche a la Península
miércoles 01 de febrero de 2012, 19:23h
La bajada de temperaturas generalizada que se está registrando en toda la Península y en baleares forma parte de una intensa ola de frío que azota desde hace unos días Europa. La Agencia Estatal de Meteorología ya ha avisado que el temporal podría ser el peor desde 1950 y las bajas temperaturas ya han dejado un trágico saldo de casi cien muertos por toda Europa. En algunas zonas de Rusia y Ucrania, el mercurio ha llegado a caer por debajo de los treinta grados centígrados negativos.
La ola de frío polar continental que afectará a partir de este jueves a España se produce aproximadamente una vez entre siete u ocho años y, de hecho, "esta podría ser de las cuatro más frías desde 1950", según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Así, el portavoz de la AEMET, Ángel Rivera, ha explicado a Europa Press que esta situación "no es desconocida en invierno", pero ha añadido que, en este caso, además de las bajas temperaturas, la sensación térmica será de "aún más frío" debido a los vientos del nordeste de entre 30 y 40 kilómetros por hora y de hasta 70 u 80 kilómetros por hora en el cuadrante nordeste y Baleares.
En este contexto, ha precisado que el temporal consiste en un anticiclón que se extiende por el norte de Europa con un eje inclinado nordeste-suroeste y que lleva un borrasca fría al sur en torno al Mediterráneo y sur de Europa. Esto implicará una descarga de viento del nordeste que arrastra masas de aire que proceden de Rusia o el interior de Europa y, a veces, de la propia Siberia.
Según ha indicado, ese es el motivo por el que se conocen como "olas siberianas", aunque ha detallado que su nombre técnico es "aire polar continental", el cual se distingue del aire polar marítimo en que el segundo es menos frío y más húmedo, mientras que este es más frío y de carácter seco. "Esta tipo de masas de aire son las que más frío pueden traer a España", ha apuntado.
En este contexto, el portavoz de la AEMET ha apuntado que el inicio de esta ola viene precedido asimismo de una descarga de aire frío que recorrerá la Península "desde este jueves a mediodía, de nordeste a suroeste" y que, a su paso dejará precipitaciones de lluvia y sobre todo de nieve a partir de 400 o 500 metros de altura, aunque salvo en las cordilleras, las nieves no serán "muy importantes".
África, nevada
Rivera ha advertido que a lo largo de este jueves esta masa de aire frío cubrirá toda España e incluso rebasará la Península y llegará al norte de África, donde destacará por las temperaturas mínimas en el norte de Argelia, Túnez o Libia que serán "significativas" y donde la nieve hará presencia, "de hecho de forma más destacable que en España".
En cuanto a la duración de la situación, el portavoz de la AEMET, considera que se prolongará el jueves, el viernes y el sábado y que comenzará a disminuir el domingo. Así, ha adelantado que en España lo que pasará es que una corriente de vientos fuertes de unos 30 a 40 kilómetros por hora y que en la zona de Cataluña, Baleares y Aragón, la tramontana y el cierzo podrían llegar hasta los 70 u 80 kilómetros por hora.
De este modo, ha dicho que se espera que las temperaturas máximas sean "muy bajas" y que se queden entre los 0 y los cinco grados centígrados en buena parte de la península. Incluso en muchos sitios de Castilla y León, Navarra y el norte peninsular las máximas rondarán los cero grados.
En cuanto a las mínimas, prevé que los termómetros no suban de los -5 a -10 grados centígrados en la mayor parte de España, que lleguen a -14 grados centígrados en zonas de montaña e incluso hasta -20 grados centígrados en alta montaña. "Sin embargo, la sensación térmica será todavía más fría, debido a las fuertes rachas de viento polar", ha subrayado.
En cuanto a precipitaciones, ha avisado de que donde más nevará será en la costa de Cataluña, en la costa del país Vasco y unos kilómetros hacia el interior y, sobre todo serán más importantes en Baleares donde las precipitaciones serán sobre los 200 metros e incluso podría nevar en la costa.
A partir del domingo, la tendencia es que esta situación comience a disminuir por la mitad occidental peninsular, aunque la tendencia general apunta a que la situación comience a aminorar de virulencia y que las temperaturas empiecen a subir a partir del lunes en la mitad oeste peninsular. En cuanto a la mitad este y Baleares, la situación se prolongará hasta el martes. La estabilización o normalización en todas las zonas no llegará hasta el miércoles. En general, las zonas más frías serán las situadas al norte de una línea imaginaria desde La Coruña a Almería. Esta entrada pueblos de España
Antecedentes
Esta masa de aire es "bastante más fría que en otras ocasiones", ya que esta situación se afecta a España una vez cada siete u ocho años. En lo que va del siglo XXI se conocen dos situaciones similares, en diciembre de 2001 y en enero de 2005, aunque "esta las podría igualar o incluso superar".
Por otro lado, desde los años 50 del siglo pasado esta situación se ha producido entre siete u ocho ocasiones, la mayoría de ellas en las décadas de los 50, 60 y comienzos de los 70 y menos en los 80 y 90. La de esta ocasión se podría situar entre las cuatro más fuertes desde 1950. Es una situación bastante intensa, de bastante frío y no estamos acostumbrados a este tipo de entradas tan severas que no se estaban produciendo mucho.
La ola de frío "paradigmática" de este tipo se remonta a 1956, cuando España estuvo afectada del 1 al 20 de febrero y provocó graves daños a la agricultura y la industria. "Aquello fue un hito en la historia de España", ha concluido.
Casi un centenar de muertos en Europa
Mientras, la ola de frío siberiano que azota al Este de Europa ha causado al menos 95 muertos, con los mayores problemas en Ucrania, donde 43 personas han fallecido desde el pasado viernes por unas temperaturas que superan los 20 grados bajo cero. Según el Ministerio ucraniano de Emergencia, en las últimas 24 horas han muerto trece personas, mientras que desde el comienzo de la ola polar 723 han sido hospitalizadas con síntomas de congelación e hipotermia.
Mientras, en la vecina Polonia, el frío ha causado la muerte de al menos veinte personas, cinco de ellas hoy, mientras que se han contabilizado otras dos víctimas por inhalar monóxido de carbono de una estufa en mal estado. En ese país los termómetros se han hundido hoy por debajo de los 20 grados bajo cero, pero los servicios meteorológicos esperan que en los próximos días se llegue incluso hasta menos 30 grados.
También los países bálticos -Estonia, Letonia y Lituania- sufren una de las peores olas de frío de los últimos años, con temperaturas que en algunas localidades se acercan a los 30 grados bajo cero. Hasta ahora, han muerto cuatro personas en Lituania, donde en numerosas localidades las autoridades han tenido que atender a personas por congelación e hipotermia. En Rumanía el número de muertos por el frío asciende ya a 14, según el Ministerio de Sanidad.
Los meteorólogos explican el fenómeno con una masa de aire frío procedente del sur de Siberia, que se extiende prácticamente sobre todo el territorio de Rusia, y causa el frío extremo que afecta a la mayoría de los países del Este de Europa.
En Bulgaria han muerto en los últimos días cinco personas a causa del frío, que ha llegado hasta los 29 grados bajo cero. En la vecina Serbia han muerto seis personas y otras dos están desaparecidas.
Por otra parte, en Hungría se ha registrado hoy la primera víctima mortal de este año por el frío invernal al fallecer por hipotermia un hombre de 66 años en la ciudad de Szolnok, al sureste de Budapest. También en Macedonia ha muerto una persona a causa del frío extremo, así como en la República Checa, donde una persona sin hogar ha fallecido congelada en un parque público en la ciudad de Plzen.
Mientras, en Turquía la ola siberiana ha obligado hoy a anular 87 vuelos en Estambul, el principal aeropuerto del país, debido a las inusuales cantidades de nieve que han caído en la región. Con entre cero y cuatro grados bajo cero, el noroeste de Turquía vive sus días más fríos en los últimos 33 años.