www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

cuarta jornada de madrid fashion week

Jesús Lorenzo saca el carácter más urbano de la peletería

sábado 04 de febrero de 2012, 13:27h
En la cuarta jornada de Madrid Fashion Week participan Maya Hansen, Martin Lamothe, TCN, Sara Coleman, María Barros, Sita Murt, Carlos Díez, María Escoté, Jesús Lorenzo y Miguel Marinero.
El cosmopolitismo, las luces y esa vida incombustible propias de las grandes ciudades han inspirado al maestro peletero Jesús Lorenzo para recrear un universo en el que el material más primitivo que ha vestido al ser humano para combatir el frío ha desplegado todo su encanto. Una expresión contemporánea y muy urbanita con un estilo "city-chic".

El color ha sido el hilo conductor de las treinta y siete propuestas del modisto. Rosas, verdes o azules han teñido de manera exquisita y vanguardista las infinitas concepciones de abrigos de cara a la próxima temporada, elevando a esta prenda como auténtica protagonista tanto de día como de noche.

Desde estolas oversize, clásicos trench o tres cuartos, Jesús ha recurrido a pieles como la chinchilla, el visón americano y el pitón para transformar las prendas en joyas únicas pero sin perder ese carácter actual y cosmopolita. Como gran novedad el diseñador incorpora chalecos de astracán breitschwanzs con un sugerente y original escote en la espalda.

El carácter urbano quedó de manifiesto una vez más sobre la pasarela de la mano de una sensacional puesta en escena en la que el artista grafitero Zeta improvisaba un mural del skyline de Madrid, una de las ciudades que han servido de fuente de inspiración para el maestro.

Su concepción masculina de cara a la próxima temporada se ha plasmado en forma de chaquetas de castor epilée, parkas y abrigos slim fit con un efecto trampantojo que simulaban faldas e incluso elegantes chalecos. Una visión fresca, diferente y muy original de la peletería en una apuesta que cautivará al público más vanguardista e innovador.

Miguel Marinero se sumerge en las pinturas de Gustav Klimt
Miguel Marinero ha sido el encargado de echar el cierre a la cuarta y penúltima jornada de Mercedes-Benz Fashion Week Madrid en un desfile inspirado en el decorativo escenario pictórico y simbólico de las obras de Gustav Klimt.

La sensualidad elegante de las pieles se une a una amplia variedad de tejidos. Abrigos patchwork con detalles de piel y combinaciones de ante y cuero que se ciñen a la cintura con corte imperio o de talle bajo. Primero mucho animal print y, después, el aguamarina domina la pasarela. Hasta que, de repente, el rojo entra en acción en una aparición cargada de sabor español en la que la modelo luce una incrustación en la cabeza a modo de peineta y un ceñido corpiño a juego con una falda de tubo y estampado de amapolas. Las marcadas hombreras de piel aportaban sofisticación extra.

De los tonos colorados a los violáceos mezclados con oro y piedras semipreciosas en corséts y faldas lápiz. Hasta los hombres llevan abrigos de piel amatista. Los abrigos se combinan con raso y piel, dejando en un segundo lugar las transparencias en mangas y pantalones para que el protagonismo recaiga absolutamente sobre los chaquetones.

Como accesorios, Miguel Marinero ha optado por guantes de cuero, salones con suela dorada y medias acordes con los colores del look en cuestión, y bolsos del mismo estampado que los abrigos, así como sandalias doradas para la parte final.

Minimalismo futurista en la propuesta de Sara Coleman
Geometría y sofisticación han vuelto a darse la mano gracias a la diseñadora Sara Coleman en una colección basada en cortes limpios, rectos y geométricos en las formas. Tejidos metálicos en plata aportan una mirada futurista en lo retalivo a textura y volumen. Los vestidos cortos y los modelos dos piezas con pantalones con reminiscencias baggy han creado un halo de elegancia y sofisticación de cara al próximo otoño-invierno.

El algodón, la lana y la piel sintética se entremezclan creando apetecibles contrastes que han seguido además las pautas de la diseñadora en cuanto a la creación de una moda sostenible.

La sobriedad ha sido la nota predominante. Se unen en una paleta de color sobria pero a la vez elegante y sofisticada el negro y el marrón topo, combinados haciendo preciosos contrastes con otros tonos, como el verde menta o el clásico azul noche. Una arquitectura orgánica en la que ha quedado de manifiesto la armonía entre el cuerpo y las prendas que lo envuelven. Vestidos cortos en los que la mezcla de materiales ha creado líneas muy depuradas.

El contraste visual ha venido con el juego de brillos con los materiales plateados y el mate de otros como la lana. Los complementos han venido en forma de botas de media caña y botines de tacón y plataforma con un falso dobladillo negros o metalizados.

María Barros, una mujer actual con reminiscencias clásicas
"A través de esta colección quiero contar una historia, mi historia, mi mundo". Esto es lo que la segunda diseñadora del primer desfile doble de la tarde ha querido transmitir en la cuarta jornada de Mercedes-Benz Fashion Week Madrid.

El volumen de cada una de las prendas de la colección de María Barros toma como referencia la forma circular, símbolo de la perfección y de la homogeneidad, para transformarlo y modelarlo desde una óptica personal.

El drapeado ha sido lo más repetido en las prendas de la diseñadora en las que en las blusas y faldas llegaban a parecer arrugas. Pantalones de pata ancha y otros ajustados al tobillo también forman parte de una colección de siluetas delicadas y femeninas, figuras envolventes y perfiles suavemente contorneados.

En la paleta cromática han predominado los blancos, negros, cerezas, beige, camel y verdes. Sin embargo, el oro ha sido el gran protagonista del desfile. En cuanto a los tejidos, María Barros ha utilizado materiales como la lana y la seda.

Los escotes en pico han sido destinados a los vestidos rectos de largo hasta las rodillas, momento justo en el que se abrían paso unos espectaculares vestidos de fiesta en rojo amapola, rosa y gris plasta de raso y seda también drapeados y con escotes asimétricos. Pero, lo más impactante: las espaldas al descubierto. Todo un momentazo alfombra roja.

Los accesorios han sido de lo más variado: guantes de cuero negros llegando hasta casi la altura del hombro, fajines a modo de cinturón, collares, anillos y brazaletes dorados.

Carlos Díez, donde el hombre lleva falda y la mujer, bigote
El tercer desfile de la segunda jornada de Mercedes-Benz Fashion Week Madrid ha estado marcado por un pase doble en el que el segundo en desfilar ha sido Carlos Díez. El diseñador nos ha mostrado su particular universo ambigüo.

En primer lugar, hemos visto originales estampados en los que los colores negro, verde oliva, amarillo, blanco y gris se entremezclaban, mientras que un poco más tarde hemos visto los floral print sobre un mostaza intenso. Especial mención para la combinación de ambos.Monos enteros que solo se ajustaban a la silueta en la cintura, faldas sobre pantalones, pantalones baggy, vestidos tipo capa, petos cortos en versión mini con tirantes cruzados en la espalda... Todo vale en el mundo de Carlos Díez.

En los detalles cabe destacar los cuellos holgados que se convierten en capucha y sobre los que encima iban colocadas gorras de Unified People. También hemos visto bombines sobre las cabezas y mangas tipo quimono.

En cuanto a los tejidos, Carlos Díez ha utlizado los paños de lana, crep de seda, punto de algodón, trictot de lana y chifón que cobraban vida en siluetas vaporosas de estilo masculino y femenino, pero sobre todo amplias y cómodas. En los pies, unas prácticas y cómodas Converse a veces en zapatilla y otras a modo de bota, pero eso sí, siempre planas. Fuera tacones.

María Escoté: un estado de Shock a base de Neón
Rosa, verde, amarillo y naranja fluorescente. La diseñadora catalana ha mirado al ritmo desenfrenado de la sociedad actual: velocidad y un "carpe diem artístico" en una colección en la que el impacto visual en una explosión de tonos fosforitos sobre fondos negros, strass y animal print han sido la nota estridente y rompedora.

La estética disco de los 70 ha renacido sobre la pasarela. Pantalones de campana con estampado de leopardo, vestidos lady con faldas en ebasé y un frenesí colorista que ha sacado toda su fuerza y potencia sobre la luz ultravioleta. El negro ha sido el particular lienzo sobre el que se han sucedido las pinceladas de color y las aplicaciones plateadas con forma de cruz egipcia, decorando faldas, hombros y dibujando baberos sobre jerséis con una estética nu rave.

Una mirada cómplice a una sociedad con ciertas reminiscencias punk tanto en ella como en él. El hombre ha jugado a insinuar de la mano de camisas de gasa negra que hacían sutiles juegos de transparencias y contrastes con los cuellos y puños en su apuesta estrella: el flúor. El jersey también ha sido una prenda muy utilizada, combinada con una fina lluvia de cruces egipcias o con rayas fluorescentes de vinilo. Maria Escoté también concibe al hombre como seguidor del animal print en pantalones de talle alto.

Esa inmediatez, ese frenesí y desenfreno que ha querido expresar la diseñadora de la mano de su colección 'Shock' se ha manifestado gracias a los fortísimos contrastes no sólo entre colores sino también en las estructuras, en donde los impactos visuales han sido su mejor aliado. La mayor expresión de esta fuerza han venido de la mano de los vestidos con asimetría en los bajos en materiales vaporosos que se caracterizaban por un movimiento constante.

Maria Escoté ha apostado por la altura desmedida en todas sus vertientes: botas de media caña con plataforma y tacón, sandalias con strass y deportivas con mega plataforma para el día a día.

Una fusión de tendencias que se traduce en una nueva visión alternativa de la estética nu rave de lo más prometedora.

TCN: homenaje al estilo [i]preppy [/i]con toques [i]garçon[/i]
Los tejidos y los cortes de las prendas vuelven a cobrar protagonismo en una línea muy depurada con una sintonía al más puro estilo preppy en el que se conjugan apuestas de éxito como el traje de sastre con pantalones de talle alto de corte capri, devolviendo feminidad a este tándem de éxito asegurado.

Pese a las bajas temperaturas, Totón Comella ha aportado altas dosis de frescura sobre la pasarela de la mano de prendas sueltas y abrigos oversize creando siluetas puras y muy armadas. Materiales propios de la próxima temporada como el terciopelo, se entremezclan con apuestas como los shorts de cuadros y chaquetas masculinas, aportando un estilo garçon muy depurado con pantalones de corte recto tipo pijama o estilo zanahoria.

Los chalecos copan mucho protagonismo ya sea con materiales como la piel u otros más deportivos como abrigos de plumas, en perfecta sintonía con una paleta de color de lo más variada que va desde la gama de los azules, grises o el blanco hueso.

No ha faltado la seda, que ha llegado de mano de pantalones amplios de pata de elefante que alargaban las piernas hasta el infinito sobre unos enormes botines de plataformas aterciopeladas en verde esmeralda y rojo.

En su propuesta lencera, el encaje se entremezcla con el raso en un binomio negro y blanco perla. No faltó la nota de color de la mano de tonos refrescantes como el verde manzana, el rojo o los grises con conjuntos formados por culottes y sujetadores sueltos con ciertas reminiscencias a trajes de baño de estilo retro.

En definitiva, una colección muy completa que tiene propuestas para todos los estilos exigidos por un armario.

Sita Murt, punto y seguido para una dulce y cómoda feminidad
En el segundo desfile de la cuarta jornada de Mercedes-Benz Fashion Week Madrid, el punto ha sido el referente total de una colección en la que hemos visto pasar prendas de lo más comerciales.



Sita Murt es una experta en mezclar hilos y colores, añadiendo delicados detalles en prendas envolventes. Como resultado, una feminidad dulce que cualquier mujer estaría dispuesta a lucir. Ropa cómoda y ligera, especialidad de la diseñadora.

Chaquetas y vestidos de punto no han parado de salir desde el backstage para desfilar ante los ojos de todos los espectadores. Dulces prendas en las que lo impactante llegaba con unos vertiginosos escotes en la espalda y, cuando eran delanteros, acababan en pico.

Vestidos de vuelo tricotados en tonos tierra nos muestran sorprendentes texturas que se combinan con gasa y azules y granates. También faldas lápiz con abertura delantera a un lado, pantalones de talle alto que se posicionan como tendencia segura y blusas semitransparentes.

Y llegó el momento del negro con faldas plisadas y punto suave, sin olvidarse de los total looks, esta vez, en naranja coral y rojo. También algún que otro colorido estampado geométrico se ha paseado por la pasarela.

La parte glamourosa ha venido de la mano de vestidos cortos con cuello baby-doll y toques plateados a la vez que seguían apareciendo pantalones slim en gris ceniza con chaquetas de pelo abombado. Aquí, los detalles en flúor aportaban fuerza e intensidad a las prendas.

Última combinación cromática de Sita Murt: marrón tierra y malva en chaquetas de lana con detalles en puños y bajos, de todas las medidas: cortas, largas, en forma de abrigo...

Los accesorios han estado marcados por unos preciosos zapatos acharolados, tipo baile, con tacones en tonos flúor: verde y naranja y alguna que otra maxi bufanda y cuello.

Maya Hansen evoluciona de los corsés a los vestidos neoyorquinos de los años 50
El primer desfile de la cuarta jornada de Mercedes-Benz Fashion Week Madrid ha corrido a cargo de la reina de los corsés. Maya Hansen nos muestra una colección en la que no solo se ha centrado en su prenda estrella, sino que ha ido mucho más allá, sumergiéndose en un el mundo de la noche de Nueva York.


La diseñadora ha combinado sus habituales corsés con faldas largas, trajes completos, vestidos, prendas capricho, pantalones de talle alto, blazers, camisas de gasa o capelinas de cuellos joya.

Un vestido largo negro, de corte sirena y repleto de glitter, con detalles en los hombros y un corsé con incrustaciones de Swarovski ha sido el encargado de abrir el desfile de Maya Hansen, en el que también hemos visto transparencias en blusas con chorreras negras y, sobre todo, marcadas cinturas y faldas de vuelo.

En cuanto a la paleta cromática, los colores joya han sido los más repetidos, mientras que los rojos-granates, azules combinados con negro, verde esmeralda, plata, rojo intenso, maquillaje y hasta el blanco y negro como base, también han tenido un hueco.

Los tejidos han aportado un lujo extremo a la colección de Maya Hansen. Joyas una y otra vez, terciopelos de tapicería, tafatanes, rasos de novia y mikados. Además, muchas de las prendas han sido cristalizadas con Swarovski, dando un brillo muy especial y nocturno al desfile. También cuidadosos bordados de encaje de chantilly.

En cuanto a los accesorios, los tocados se han llevado el protagonismo absoluto, mientras que los detalles de lazos, fruncidos y pliegues en las partes delanteras, mangas y caderas también han tenido presencia.

Sin embargo, lo más vistoso han sido las hombreras súper marcadas y las cinturas que contrastaban con unas faldas muy abullonadas.

Juncal Rivero se ha llevado todos los aplausos del público con su aparición, la misma que ha dado paso a los impresionantes vestidos de fiesta: con increíbles bordados de chantilly y faldas con superposiciones de tul. Especial mención merecen las incrustaciones de joyas en las colas de los vestidos y el último look, estilo torero, que combinaba los colores salmón y negro.

Martin Lamothe: elegancia urbana made in UK
La pasarela Mercedes Benz se ha cubierto de césped artificial para acoger una propuesta basada en las antítesis entre la naturalidad y lo artificial de la mano de juegos de contrastes con una clara inspiración británica. La colección 'ParkLife' rinde un homenaje a los elementos de la naturaleza y al control que el ser humano hace sobre ellos en un despliegue de elegancia muy chic.

La idea de enfrentar ideas como lo natural versus lo artificial ha sido el leit motiv de la propuesta de Elena Martin. La dieñadora ha elegido un rico abanico de materiales para crear sensaciones. Los vestidos con estructuras rígidas y colores inspirados en la vegetación como la gama de verdes, entraban en contraste con otros modelos de corte más lángido, con caidas limpias y estampados retro geométricos estilo años 80 con un criterio muy racionalista. La paleta cromática también ha mirado a la madre naturaleza recurriendo a tonos como el vino o negro carbón.

El impacto visual venía de la mano de superposicones de drapeados, contraposiciones de lana, cuero o licra han trazado un completo mapa de la fisionomía de esta auténtica fauna urbana sin perder esa elegancia propia del país británico.

Precisamente esa esencia britt estuvo en todo momento presente gracias a los bombines como complemento estrella. Los clásicos zapatos de cordón también se revisaron en forma de peeptoes con el talón al descubierto, tacón ancho y maxi plataforma firmados por Pilar Burgos.

Para ellos, vuelve a tomar como punto de partida las camisas y los trajes de chaqueta, incorporando tonos como el verde hierba, los estampados a las camisas y abrigos oversize de corte rectangular y hombros muy marcados.

Una visión de clara inspiración urbanita llena de contrastes en la que la naturaleza se ha visto cara a cara con el pensamiento racionalista, readaptándose en forma de figuras únicas.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios